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Halloween (esta vez sí)

Ayer me equivoqué, HOY es la noche de Halloween.

Y a mí que esto no me llamaba especialmente la atención... y resulta que me lo estoy pasando chachi :-D

Me explico: la gente lanza fuegos artificiales desde sus casas, y es una gozada verlos el cielo aquí y allá; llevamos viéndolos y oyéndolos desde hace ya por lo menos tres horas, sin parar, y parece que va para rato. Ahhh... me encantan los fuegos artificiales, y claro, me he puesto contentísima.

De repente me ha hecho mucha ilusión toda la tontería de Halloween, y nos hemos ido a ver las hogueras que hay por el barrio. Los vecinos han sacado los trastos viejos de sus casas y se han puesto a quemarlos, igual que hacemos los españoles en la noche de San Juan.

Y luego está lo de los niños disfrazados pidiendo caramelos por las casas... ahí la verdad es que no hemos tenido mucho éxito, y eso que Hernán estaba insuperable con su casco de Darth Vader y su espada de luz (como podéis ver en la foto), pero como no habíamos puesto más decoración que el sombrero de bruja en la puerta, y ni siquiera se veía bien porque no había lucecitas ni nada, pues no han venido casi niños... concretamente, sólo han venido tres :-(

Pero da igual, porque con esos tres niños hemos sido felices. Supongo que en el fondo da igual lo que celebres: lo importante es celebrarlo con ilusión.


It's Halloween

Ésta es la noche de Halloween... estoy sentada en la cama, en mi habitación, viendo brillar en el cielo fuegos artificiales caseros.

Siempre le he tenido un poco de manía a esta fiesta; me parece una americanada, y seguramente empecé a cogerle tirria cuando ví que querían importarla a España, como si nosotros no tuviéramos ya nuestra propia fiesta de Todos los Santos. Me he puesto a investigar un poco y, efectivamente, el origen es el mismo, aunque, según este artículo, luego parece ser que se mezcla con las tradiciones celtas y da lugar a la fiesta de Halloween precisamente aquí, en Irlanda.

Así que... ya que estamos aquí... ¡celebremos Halloween! A un estilo un poco light, eso sí: hemos comprado un sombrero de bruja para poner en la puerta y que vengan los niños a pedir caramelos (también hemos comprado caramelos, claro). Pero de momento no parece que hayamos tenido mucho éxito, todavía no se ha pasado ningún niño por casa.

Nada, al final seguro que acabaremos zampándonos nosotros los caramelos... aunque yo, personalmente, prefiero los huesos de santo.

Looking for a job

Llevamos un par de días mirando ofertas y apuntándonos a webs de empleo irlandesas, y ya por fin parece que saben que existimos :-)

A Fredi le llamaron ayer de una recruitment agency, o sea, de una agencia de empleo, para preguntarle qué tipo de trabajo querría hacer y en qué zona preferentemente. Visto así parecería que es el mismo sistema de las ETTs españolas, pero no, ni mucho menos, porque aquí su trabajo consiste en encontrar los candidatos adecuados a los puestos que tienen, y por lo visto no cobran hasta que la persona elegida lleva ya seis meses trabajando, y sólo cobran a la empresa, no al trabajador. Además, no son subcontratas, la agencia sólo te busca el empleo y luego ya te contrata la empresa propiamente dicha.

A mí me ha llamado esta mañana una chica de otra agencia, y me ha dado la impresión de que son bastante eficientes, y que además se hacen bastante la competencia entre ellas... de momento me ha mandado las especificaciones de dos puestos vacantes y yo le he enviado nuestros currículums, a ver qué pasa a continuación.

Seguiremos informando, chicos

¡Ya tenemos Catán!

No hemos aguantado ni cuatro días en Irlanda sin él... ya tenemos el auténtico y genuino Settlers of Catan y la expansión de 5 y 6 jugadores.

Ayer jugamos una partida con Hernán, y ¿a que no sabéis lo que pasó? ¡¡¡Gané!!! Dios mío, hacía años (digo AÑOS y los que habéis jugado conmigo sabéis que no exagero) que no ganaba una partida de Catán... qué maravilla... aunque claro, Hernán era la primera vez que jugaba, y Fredi estaba medio distraído intentando hacer funcionar la red wi-fi... pero de todas formas, ¡gané, gané! :-D



La odisea de los apellidos

Bueno, pues ya nos hemos apuntado al paro irlandés... o casi.

Empiezo por el principio: en España estábamos cobrando el paro, y antes de venir solicitamos que nos trasladaran la prestación aquí, a Irlanda. Rellenamos un formulario en el INEM y nos dieron unos impresos para entregar aquí en cuanto llegáramos, dándonos como plazo máximo una semana. Así que, muy obedientes nosotros, al día siguiente de llegar (o sea, ayer), fuimos al FÁS, la oficina de empleo irlandesa, con los papeles preparaditos; pero resulta que esto está organizado de otra manera: por un lado está el FÁS, que se encarga de la búsqueda de empleo propiamente dicha, y por otro las welfare offices, que entre otras cosas se encargan de la concesión de ayudas y prestaciones.

Total, que ayer sólo pudimos hacer la parte de "apuntarnos para buscar trabajo", sobre lo que nos dieron algunos consejillos, y dejamos para hoy la parte de "solicitar la prestación por desempleo"... y aquí es donde viene la odisea de los apellidos.

Llegamos allí los dos, le contamos a la señorita de la ventanilla que queremos traernos la prestación de España, y ella nos dice que de uno en uno, por favor, así que empezamos por mí. Me pide el pasaporte y empieza a rellenar los datos en un formulario... y se queda mirando mi nombre completo... me pregunta cuál de las palabras es mi apellido, y yo le digo que tengo dos, que en España es así, que uno viene del padre y otro de la madre. Un poco más adelante me pregunta cuál es el apellido de soltera de mi madre, que lógicamente, es mi segundo apellido, y yo se lo vuelvo a explicar. Todo esto ya les resulta bastante raro.

Pero claro, luego viene la segunda parte: ¿está soltera o casada? Casada, digo yo, con él (y señalo a Fredi que está esperando turno). Me pide sus datos para meterlos también en el formulario, y entonces toca explicarle que nuestros apellidos son distintos porque en España una mujer al casarse no toma el de su marido... pero es que da la casualidad de que el primer apellido de Fredi coincide con el segundo mío, y ahí es donde la pobre mujer se queda mirando al papel y haciendo cálculos mentales como diciendo: entonces... el primer apellido de él pasa a ser el segundo de ella... ¿o cómo? Que no, que no, que es una coincidencia, que nuestro apellido es muy común allí... me dice: "ah, como Smith, ¿no?", y decimos, sí, sí, eso, eso.

Luego a Fredi le tocó el turno con la señorita de la ventanilla de al lado, y entre las dos siguieron preguntándonos cosas y rellenando formularios, pasándose nuestros pasaportes y copiándose entre ellas los datos, que al fin y al cabo eran casi los mismos. Tardamos un buen rato y no terminamos el trámite, ni mucho menos... ahora resulta que tenemos que llevar una prueba de residencia, o sea de que vivimos donde decimos que vivimos (o sea, que el casero firme un papel diciendo que vivimos allí, y además adjunte una factura a su nombre para demostrar que él mismo es el casero), y con eso (una vez hayan llevado a traducir los papelotes que trajimos de España y los hayan procesado, lo cual dicen que puede tardar como tres semanas) nos darán un resguardo y un carnet con el que tendremos que ir todas las semanas a la oficina de correos de nosedónde a cobrar nuestra prestación. Sencillito, ¿eh?

En fin, mañana será otro día.

¡Ya hemos llegado!

Bufff... Hoy ha sido un día muy largo, pero por fin estamos aquí :-D

Después de pasarnos toda la mañana arriba y abajo (ya sabéis que hay que dejar cosas para el último día, que si no no tiene emoción) y de comer unos sándwiches del Rodilla a toda prisa, nos hemos ido para el aeropuerto con nuestras cuatro bonitas maletas (dos grandes y dos de las que caben en la cabina del avión) llenas a rebosar. Y tanto... como que nos ha tocado pagar el exceso de equipaje (dice Fredi que no tengo medida para esto de las maletas), pero por lo menos no se han negado a subirlo al avión, que según la normativa de Aer Lingus lo pueden hacer perfectamente.

Por cierto, creo que es la primera vez que menciono el nombre de Fredi: es mi marido, informático de profesión, y además de vocación, no como yo que llego a casa y apago el ordenador.... gracias a él, entre otras muchíiiiisimas cosas, escribo en este blog.

Pero volvamos al viaje: todo bien, media horita de retraso en el vuelo, Hernán esperándonos en el aeropuerto y Rafa y algunos amigos más esperándonos en casa... y como todos en esta casa son informáticos de vocación, pues ahí andan, a la una de la mañana (para nosotros ya las dos), mirando nosequé de una tarjeta de red que no pilla IP... me da que esto va a ser muy divertido, es casi como ser estudiante otra vez (y eso que yo nunca llegué a vivir en un piso de estudiantes)

En fin, chicos, que ya os iré contando, ¡esto tiene muy buena pinta!

Últimos preparativos

Bueno, chicos, mañana sale nuestro avión :-)

Seguramente lo próximo que escriba sea ya desde Irlanda, porque ahora nos toca desmontar el ordenador para que se lo pueda llevar mi hermana, y además nos van a cortar la ADSL de un momento a otro, así que... ¡nos vemos!

Ronda de despedidas

¡Nos quedan sólo cinco días en España!

Perdonad que no haya escrito nada en una semana... hemos estado viajando por España y despidiéndonos de los seres queridos: primero fuimos a León, de donde es Fredi (mi recién estrenado marido), y luego a Cáceres, de donde soy yo, aprovechando tanto para hacer un poquito de vida familiar como para salir a tomarnos algo con los amigos, y ahora nos queda hacer lo propio en Madrid, antes de terminar las maletas y marcharnos el miércoles.

Es curioso esto de las despedidas. Nunca he estado demasiado tiempo lejos de mis padres y hermanos, por ejemplo, y me cuesta despedirme de ellos, al igual que de los amigos de verdad; pero por otro lado siento que estando más lejos cuidaré más la relación con esas personas queridas, y me esforzaré en dedicarles tiempo y mantener el contacto con ellos, en lugar de darlo todo por hecho por estar aquí al lado y luego pasar la tira de tiempo sin hablar con ellos, cosa que suele suceder mucho en Madrid.

En fin, voy a seguir con la maleta, ya os iré contando...

Limpieza

¿Os habéis dado cuenta de la cantidad de "basurilla" que se va amontonando en casa al cabo del año? Folletos publicitarios, recibos, cartas del banco, apuntes, papeles que guardas en un cajón con un "ya lo miraré más despacio"... eso sin hablar de los famosos "souvenirs" que te regalan, ni de todas esas cosas que te da pena tirar pero ya nunca utilizas, lo cual se aplica especialmente a la ropa en el caso de las chicas y a los cachivaches tipo placas base, cables, etc. para los chicos (o al menos los que yo conozco)

Todo esto se nota especialmente cuando te enfrentas a una mudanza, o bien, como en nuestro caso, cuando haces limpieza para no dejar la casa de tus padres completamente invadida... llevamos tres días llenando bolsas y bolsas de papeles para reciclar, apartando cosas prestadas para devolver (que esa es otra), tirando todo (o casi todo) lo que ya no vamos a utilizar... ¡y todavía queda la ropa!

De verdad, parece mentira que sólo llevemos en Madrid tres años...