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El día de la marmota

Anoche salí a tomar unas cervecitas con los compañeros de un antiguo proyecto, a los que hacía tiempo que no veía, y comentando qué tal iban las cosas en el trabajo, uno de ellos afirmó convencido: todos mis días en la oficina son el día de la marmota.Cartel promocional de la película

Su frase me hizo sonreír... supongo que todos habréis visto la curiosa película Atrapado en el tiempo, donde el pobrecito Bill Murray se ve obligado por alguna fuerza extraña a vivir una y otra vez el mismo día, el 2 de febrero, día de la marmota. A mi hermana y a mí nos hizo mucha gracia esa película, y durante años hemos tenido la costumbre de felicitarnos mutuamente con una tarjetita electrónica en el día señalado (Groundhog Day en Estados Unidos)

Pues bien, no es la primera vez que un consultor informático me cuenta que vive en el día de la marmota... y yo misma hace un rato, cuando me he puesto a clasificar la ropa para ver qué me llevo a Irlanda, he sentido esa sensación al ver los tres o cuatro conjuntos con los que me vestía para ir a trabajar: todos por el estilo, sota, caballo y rey, lunes, martes y miércoles, uno detrás de otro, hasta el punto en que ya no sabes en qué día vives.

Deprimente, ¿verdad?

¡Sólo si nosotros nos dejamos! Al igual que en la película, depende de nosotros el conseguir que cada día sea diferente y único...

NO TE DETENGAS

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber. No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario. No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo. Pase lo que pase nuestra esencia está intacta. Somos seres llenos de pasión. La vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia. Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa: Tú puedes aportar una estrofa. No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre.


El friki, ¿nace o se hace?

Como algunos de vosotros ya sabéis, soy relativamente nueva en esto de los blogs, y nunca me he sentido especialmente friki... o más exactamente, no me he sentido tan friki como el resto de mis amigos informáticos.

Pero lo que sí que me he sentido siempre, desde que era pequeñita, es un bicho raro, y después de leer esta explicación en el blog de Azulica, he llegado a la conclusión de que ser un bicho raro a mi manera es una forma más de ser friki.

Y vosotros, ¿qué opináis? ¿El friki nace o se hace? Y aún más importante, ¿cuál sería vuestra definición de friki?

Limpieza

¿Os habéis dado cuenta de la cantidad de "basurilla" que se va amontonando en casa al cabo del año? Folletos publicitarios, recibos, cartas del banco, apuntes, papeles que guardas en un cajón con un "ya lo miraré más despacio"... eso sin hablar de los famosos "souvenirs" que te regalan, ni de todas esas cosas que te da pena tirar pero ya nunca utilizas, lo cual se aplica especialmente a la ropa en el caso de las chicas y a los cachivaches tipo placas base, cables, etc. para los chicos (o al menos los que yo conozco)

Todo esto se nota especialmente cuando te enfrentas a una mudanza, o bien, como en nuestro caso, cuando haces limpieza para no dejar la casa de tus padres completamente invadida... llevamos tres días llenando bolsas y bolsas de papeles para reciclar, apartando cosas prestadas para devolver (que esa es otra), tirando todo (o casi todo) lo que ya no vamos a utilizar... ¡y todavía queda la ropa!

De verdad, parece mentira que sólo llevemos en Madrid tres años...


¡Bienvenidos!

Hola a todos, ¡bienvenidos a mi blog!

Éste es el primer diario que escribo en toda mi vida... me resulta un poco raro esto de escribir "en voz alta", para que otros me lean, pero por otro lado me apetece un montón compartir mis pensamientos con quien los quiera leer, así que desde esta web espero poder entreteneros y haceros reflexionar.

Empezaré resumiéndoos un poco mi historia: me llamo Bea, soy española y nací en Cáceres, donde viví tanto mi infancia y adolescencia como mi etapa universitaria, estudiando Ingeniería Informática. En la universidad encontré varios buenos amigos que aún conservo, y entre ellos a uno tan especial, tan especial, que acabó convirtiéndose en mi novio ;-)

Al acabar el proyecto fin de carrera se me ocurrió la feliz idea de venirme a Madrid a ganar experiencia laboral: conseguí trabajo en el mundo de la consultoría tecnológica, donde durante casi tres años aprendí muchas cosas... la mayoría de ellas no demasiado buenas. Hoy, después de todo ese tiempo, pienso que me ha venido muy bien vivir y trabajar en esta gran ciudad, y que ha enriquecido mi punto de vista sobre muchos temas, pero después de conocer ese ritmo frenético y estresante en el que nos envuelven tanto las empresas para las que trabajamos como las megaciudades en las que vivimos, me he convencido de que no quiero seguir corriendo continuamente, llegando sin aliento al final de cada día, y viendo los años pasar sin haberlos disfrutado con las personas queridas.

Hace ahora casi un mes que me casé con aquel buen amigo de la universidad, y hemos decidido emprender juntos una nueva aventura: ¡nos vamos a vivir a Dublín! Tenemos ya los billetes para el día 19, y, por suerte, dos buenos amigos que nos recibirán allí con los brazos abiertos... todo lo demás es de momento una incógnita, un nuevo futuro que tendremos que ir labrándonos poco a poco.

Ahora mismo, estamos pulsando el botón de reset de nuestra vida. Reiniciando...