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Navidades en la empresa

Faltan sólo diez días para Nochebuena, y como fase previa a las celebraciones familiares, toca asistir a las celebraciones sociales: cenitas con los amigos o compañeros de trabajado, y cómo no, la fiesta de la empresa.

El "programa de festejos" de mi empresa no se limita al típico buffet con barra libre (ahora que lo pienso, no creo que mucha gente se atreva a poner barra libre en este país); el llamado comité de "Sports & Social" nos ha preparado un montón de actividades.

Por ejemplo, hoy tenemos el "Christmas Lunch" en la cafetería (que me suena a buffet gratis, pero no estoy segura), y luego hay un "Quiz", un concurso de preguntas y respuestas por equipos. Mañana es la fiesta del departamento de IT en el pub _Pravda_ (muy conocido aquí), donde se entregará el regalo del amigo invisible, se darán distintos premios... y se beberá, claro, a lo mejor incluso gratis (creo que comida no darán, habrá que ir cenados).

Y luego ya la semana que viene es la cena oficial de la empresa, de punta en blanco y con acompañante (¡tengo que comprarme un vestido!) en "The Mansion", un edificio histórico convertido en restaurante; en ésa hasta actúa un grupo musical, hay que pagar la entrada pero el dinero va a beneficencia, y "sólo" dan tres tokens de bebida por persona (los tokens son fichitas como las de los casinos)

Por cierto, otro detalle curioso es que aquí no se lleva lo de la paga extraordinaria, pero la nómina este mes se cobra el día 21 para que la gente se pueda gastar el dinero antes...

Bueno, hasta aquí todo más o menos normal: la empresa tiene unos cuantos buenos detalles en estas fechas tan señadas. Pero, al menos por lo que yo conozco, ¿qué es lo que suelen hacer los empleados? Pasar olímpicamente de la empresa, aprovechar la barra libre y luego irse a celebrarlo por su cuenta.

Por eso, cuando me fueron llegando al email propuestas como "daremos un premio al cubículo mejor decorado de Navidad" o "ya se pueden apuntar en recepción los equipos para el Quiz", y los compañeros a mi alrededor no comentaban nada, pensé que iba a ser lo de siempre, que todos iban a pasar... Cuál fue mi sorpresa cuando empecé a ver que los habitantes de los cubículos de un poco más para allá habían colocado en sus zonas todo tipo de decoraciones, desde espumillones y muñequitos, hasta incluso árboles de Navidad y luces de colores. Una pasada.

(Y no, no me dejan hacer fotos en la oficina, política de seguridad de la empresa, sorry)