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Panorama bus

Hoy he ido todo el viaje mirando por la ventanilla del autobús (a la ida y a la vuelta), como si fuera de excursión. Me hace "ilu" que ya sea prácticamente de día cuando me toca viajar, y ahora veo mejor los sitios por los que antes siempre pasaba de noche.

Además, a la vuelta he montado en el autobús 69, donde sólo había montado dos o tres veces y nunca había visto absolutamente nada porque siempre daba la casualidad de que los cristales estaban empañadísimos. Por eso me he quedado a cuadros cuando he visto que pasábamos al ladito de una de esas torres redondas medievales que salen en las guías turísticas: como la de la foto... no, espera, ¡era la de la foto!

Es la torre de Clondalkin, por lo visto una de las más antiguas y mejor conservadas del país. Se construyó en el s. VIII, y todavía conserva el remate cónico original en el extremo superior. ¡Es chulísima! Pero ya está metida completamente en un núcleo urbano, ya os digo, con casas y tiendas alrededor, y una carretera pasando por la misma puerta. Ha sido muy curioso.

Vandalismo callejero



Ayer por la mañana oímos en la radio que iba a haber un desfile por las calles principales de Dublín, cerca de donde vivimos nosotros: un grupo de unionistas llegados de Irlanda del Norte (es decir, protestantes) desfilaba en honor de las víctimas de la República Irlandesa, algo que nunca antes se había hecho en Dublín.

Empezaba a las doce y media del mediodía. Desde casa a esa hora se oían a lo lejos el redoble de tambores y la melodía que iban silbando, así que decidimos salir a la calle a verlo; pero yendo hacia Parnell Square, de donde arrancaba el desfile, vimos tal multitud de gente apiñada que no íbamos a poder ver nada, así que fuimos rodeando hacia el puente de O´Connell para verlo pasar desde allí.

Pero el desfile no llegó hasta allí. De hecho, no llegó a salir del punto de origen.

Desde donde estábamos nosotros no se veía mucho, pero se apreciaba a lo lejos que había bulla en la calle O´Connell: vimos llegar varias furgonetas de la Garda (la policía), y luego ¡las vimos dar marcha atrás y largarse! Nos quedamos a cuadros, allí quedaron cuatro gardas y medio, y los que había mantenían mucho la distancia.

La calle O´Connell estaba llena de vallas y materiales de construcción porque ahora están arreglando las aceras, y eso lo aprovecharon muy bien los que estaban armando bulla: vimos a unos cuantos venir a coger ladrillos y vallas y llevárselas para el otro lado para tirárselas a quien fuera. Y un rato después vimos llamas y humo: a saber lo que estarían quemando.

Durante como una hora y media nos quedamos allí atónitos, mirando el tumulto a lo lejos y sin poder creerlo. Luego ya rodeamos otra vez la calle para volver hacia casa, pero al pasar por Henry Street vimos que ya O´Connell estaba despejado y nos acercamos a echar un vistazo junto con los demás mirones. Para que os hagáis una idea, aquí hay unas cuantas fotos de cómo quedó todo.

Luego ya nos fuimos a comer y a hacer unas compras y vimos que por las calles comerciales muchas tiendas tenían la trapa bajada, o habían cerrado mucho antes de lo habitual, por miedo a que les destrozaran los escaparates. Y algunos escaparates del centro sí que se habían llevado pedradas.

Por la tarde ya vimos las imágenes en las noticias: los alborotadores se habían enfrentado con la Garda y los periodistas, tirándoles de todo y quemando hasta unos cuantos coches. El enfrentamiento había durado más de una hora.

Varios heridos en una marcha de víctimas del IRA en Dublín

Ulster.- La Policía se enfrenta a más de 200 simpatizantes del IRA que se manifestaban en el centro de Dublín

La Policía se enfrenta a más de 200 simpatizantes del IRA en Dublín

Las otras víctimas

Está claro que burribestias los hay en todas partes...

Noticias de viejos amigos

¡Qué alegría!

Siempre es una alegría reencontrarse con los viejos amigos, aunque sea a través de una carta, el teléfono, un email... o ¡este blog!

Ayer recibí un email de Isra, un antiguo compañero de la universidad, y al contestar le dí la dirección de BinaryWords; hoy me he llevado un sorpresón al ver que no sólo él había puesto comentarios, sino varias personas más con las que había perdido un poco el contacto (ya sabéis lo que pasa con estas cosas, una vez empiezas a trabajar ya no hay manera, ni los que vivíamos en Madrid conseguíamos quedar nunca)

Me ha hecho mucha ilusión saber de vosotros, chicos, sobre todo trayendo noticias tan buenas ;-)

Un besote muy fuerte

De pasos a producción y otras peripecias (II)

El post anterior en realidad era de ayer, pero no lo he podido terminar hasta esta mañana. Mi idea era contaros por qué los pasos a producción me recuerdan a los exámenes del instituto, o de la universidad, pero me lié a explicar desde el principio lo que es un entorno de producción y al final se me fue el santo al cielo.

Y ya no os voy a contar lo que tenía pensado, que era algo así como una descripción teórica de lo que puede ocurrir en un paso a producción, precisamente porque hoy lo he podido vivir en la práctica: mi primer granito de arena en esta empresa ha salido por fin al mundo real.

Y ha fallado.

Dos veces.

Algo estaba mal puesto en los ficheros de configuración; no había fallado en las pruebas anteriores precisamente porque la configuración es de las pocas cosas que cambia de entorno a entorno, porque cambian los nombres de las máquinas, de las bases de datos, etc. Para arreglarlo ha habido que hacer modificaciones de emergencia... pero emergencia en un entorno tan controlado significa que tienes que hablar con un montón de gente y pedir un montón de aprobaciones y seguir un montón de pasos aunque sea para cambiar una mísera palabra de un fichero, que es lo que ha habido que hacer en este caso.

Dos veces.

Hoy Murphy se ha cebado conmigo.

Ha sido un día largo y complicado, aunque al final todo se arregló sin demasiados problemas. Eso sí, estoy mentalmente agotada, así que me voy ya para la camita, y a ver si mañana viernes pasa pronto ;-)

Españoles en el Ivy Exchange

Este fin de semana hemos conocido a Héctor y Carmen, una pareja de alicantinos que han venido también a probar suerte a Dublín; contactaron con nosotros a través de este blog (y gracias a spaniards.es), y luego nos dimos cuenta de que vivíamos todos en el mismo edificio.

Esto es un complejo de apartamentos bastante grande (laberíntico, por cierto), tan nuevo que todavía lo están rematando, y se está llenando de gente joven y extranjera, el tipo de gente que prefiere vivir en el centro de Dublín. Y por supuesto no somos los únicos españolitos: varias veces nos habíamos cruzado con gente en el portal y nos habían dado ganas de saludar en castellano, hasta que el sábado ya me lancé a hablar con un chico en los ascensores y acerté: justo se estaban mudando su novia y él a uno de los bloques más nuevos, y tenían más amigos españoles viviendo también aquí.

La verdad es que en Dublín, y sobre todo en el centro, el número de españolitos por metro cuadrado debe de ser impresionante; por lo visto somos la segunda comunidad extranjera más importante (después de los polacos y muy, muy por detrás de ellos), y eso se nota al oír a la gente hablando por la calle, o en el cine, o al preguntar a los dependientes en muchas tiendas. Además, no sé si es que siempre nos las apañamos para hacernos notar estemos donde estemos, o que entre nosotros mismos nos distinguimos con más facilidad, pero el caso es que rápidamente vamos desarrollando la habilidad de reconocer a los otros españoles nada más verlos.

Sigo leyendo en el autobús

Lo siento chicos, para hoy no tengo post preparado porque me he pasado el viaje de ida y el de vuelta leyendo.

Desde siempre me ha encantado leer, desde que era pequeñita, pero desde que empecé a trabajar he tenido temporadas en las que no encontraba tiempo. Normalmente dependía del proyecto que me tocara: si tenía que ir en metro aprovechaba para leer, y si me tocaba irme fuera de Madrid (a Barcelona, Bilbao, Zaragoza...) podía leer todavía más, entre viajes y ratos libres; otras temporadas el cliente estaba más cerca y podía ir andando a trabajar, lo cual era todo un lujo para Madrid y además estaba muy bien porque hacía más ejercicio, pero a cambio leía mucho menos.

Al llegar a Dublín empecé a leer más otra vez (en inglés, of course), pero luego encontré trabajo y otra vez perdí el hilo, y Fredi igual... así que ahora tenemos un montón de libros esperando, haciendo cola en la estantería (bueno, digo estantería por decir, que todavía no tenemos estantería donde ponerlos, para ser más exactos están repartidos de mala manera entre el armario, la mesa del salón y una maleta)

A ver cuánto me dura el libro con el que estoy ahora, yo calculo que del fin de semana no pasa :-)

Ya puedo leer en el autobús

Bueno, pues parece que ya me voy acostumbrando a los vaivenes del autobús; antes siempre me mareaba si intentaba leer durante el viaje, y hace un par de días lo volví a intentar y ¡lo conseguí! Que bien, estoy enganchadilla con un libro bastante tonto pero divertido: The undomestic godess, de Sophie Kinsella.

Ahora los viajes en el bus se me hacen todavía más cortos. Y además los días, como ya van teniendo más horas de luz, parecen más largos: cuando empecé a trabajar llegaba a la oficina de noche y salía de noche, y ahora es casi todo lo contrario. ¡Qué maravilla!

Feliz San Valentín

Hoy es el día de los enamorados: ¡felicidades!

Sí, sí, ya sé... este día se ha convertido en "San Corte Inglés" con tanto merchandising... pero tengo que reconocer que me ha hecho ilusión encontrarme hoy la cafetería de la empresa llena de globos y corazoncitos rojos.

Además, hemos tenido un menú especial de San Valentín (bueno, más bien los nombres de los platos eran más peliculeros que normalmente, pero estaba todo muy rico) y música tipo Kiss FM por megafonía durante la comida.

Y hablando de música: con el periódico (que se puede coger gratis por las mañanas si llegas pronto a la oficina) venía hoy un CD de baladas típicas celtas, a ver qué tal está.


Feliz San Valentín

Hoy es el día de los enamorados: ¡felicidades!

Sí, sí, ya sé... este día se ha convertido en "San Corte Inglés" con tanto merchandising... pero tengo que reconocer que me ha hecho ilusión encontrarme hoy la cafetería de la empresa llena de globos y corazoncitos rojos.

Además, hemos tenido un menú especial de San Valentín (bueno, más bien los nombres de los platos eran más peliculeros que normalmente, pero estaba todo muy rico) y música tipo Kiss FM por megafonía durante la comida.

Y hablando de música: con el periódico (que se puede coger gratis por las mañanas si llegas pronto a la oficina) venía hoy un CD de baladas típicas celtas, a ver qué tal está.


Ya somos padrinos...

... de Isabel, un bebé precioso de cuatro mesecitos :-)

El viaje relámpago a España ha estado muy bien, nos ha cundido mucho. Eso sí, íbamos un poco mosqueados con el asunto de la T4, pero luego no hubo grandes problemas (claro que si leéis el blog de Fredi igual os lo encontráis despotricando de lo que tardaron en salir las maletas y de esto y lo otro y lo de más allá, por mucho que yo siga opinando que no estuvo tan mal)

Bueno, el caso es que el viernes lo dedicamos a hacer gestiones que teníamos pendientes en Madrid (¡hay que ver lo que da de sí media hora en El Corte Inglés, y ya por la tarde/noche nos fuimos para Cáceres.

El sábado nos pusimos todos guapos y nos fuimos al bautizo. La niña se portó muy bien (pobrecita, qué susto debe de ser que te echen un chorro de agua por la cabeza, así, sin avisar); luego nos fuimos por ahí de comilona y nos pusimos morados de productos typical Spanish. Por la tarde quedamos con unos amigos para tomar unas tapas (o sea, más atracón de productos typical Spanish) y echarnos unas risas poniéndonos al día, que hacía la tira que no nos veíamos.

Pero todo lo bueno se acaba... El domingo había que irse tempranito para llegar con tiempo a la dichosa T4, así que después de despedirnos de todo el mundo (la familia, los amigos y el coche, que se quedaba en Cáceres también) nuestro cuñado (y afortunado papá de Isabel) nos llevó a Madrid.

Y como os digo no hubo más problemas con la T4, aunque sí es verdad que hay que ir con mucha antelación porque las distancias son enormes. A nosotros nos dio tiempo a dar una vueltecilla y cotillear, pero debimos de perdernos alguna zona chula, porque luego oímos rumores de que había un local enorme de Zara que nosotros no habíamos visto por ninguna parte (sólo vimos las típicas tiendas Aldeasa de perfume, tabaco y bebidas)

En fin... Lo hemos pasado muy bien, a ver si el próximo viaje lo organizamos un poquito más largo para que no se pase tan rápido.

De bautizo

Mañana nos vamos para España de fin de semana, al bautizo de nuestra "sobri" y futura ahijada Isabel :-)

Hemos pedido el día libre para poder irnos en el primer vuelo de Aer Lingus, que sale de Dublín como a las siete de la mañana, y ¡sorpresa! Nos va a tocar estrenar la T4 de Barajas. Esperemos que para entonces ya se haya normalizado un poco la cosa, pero vamos. lo más seguro es que no, así que habrá que armarse de paciencia y ver que pasa.

Estos días en Cáceres (aprovecho para meter mi cuña publicitaria: Cáceres es PRECIOSO, PRECIOSO, merece la pena visitarlo) vamos a estar seguramente un poco "desconectados", primero por falta de tiempo material, y segundo porque el pobre ordenador que quedó en casa de mis padres tiene ya muchos años y es un poco (bastante) patatilla.

¡Buen fin de semana! Os cuento a la vuelta.

Cincuenta flexiones más

Esto de tener gimnasio en la empresa es una gozada: puedes desconectar un rato a mediodía (en mi caso dos veces por semana), hacer ejercicio, relajarte y empezar la tarde mucho más despejado. En Madrid también llegué a hacerlo una temporada, pero me resultaba más estresante porque tenía que darme una carrera para llegar al gimnasio, que estaba un poco lejos.

Ahora voy normalmente los lunes y los viernes, un día a yoga para principiantes y otro a pilates, y en las dos clases me pasa lo mismo; los ejercicios de flexibilidad no se me dan mal (de algo tenían que servirme tantos años de ballet), los de equilibrio y los abdominales más o menos los llevo bien, pero cuando toca sostenerse con los brazos me derrumbo por completo: no tengo naaada (pero naaada) de fuerza en los brazos.

Y la verdad es que, haciendo memoria, me doy cuenta de que siempre me ha pasado eso. Nunca he sido una chica deportista, lo mío era bailar, y aunque los bailarines de verdad tienen unos músculos muy fuertes (aunque no lo parezca) en los brazos también, yo nunca llegué a fortalecer mucho los míos. Resultado: en primero de B.U.P. los compañeros me llamaban "la mujer de goma" porque según ellos me doblaba como un chicle, pero por contra las flexiones siempre fueron mi pesadilla, a la tercera o cuarta acababa tirada por el suelo. Y por cierto, ahora que recuerdo, en aquello de hacer "el pino" sin apoyar la cabeza también era desastrosa.

Muchos años después, ya en Madrid, me dio una vez por apuntarme al Holiday Gim y empezar con una tabla de ejercicios de ésas con pesas, máquinas, etc. Duré aproximadamente dos semanas y a la tercera me aburrí y dejé de ir; lo único que seguí aprovechando un poco más (no mucho) de mi flamante abono anual fueron la máquina de remo y las clases de "stretching" de los sábados por la mañana... hasta que me acabé volviendo todavía más vaga y dejé de ir definitivamente.

En fin... Volviendo al presente, hoy he probado la clase intermedia de yoga, que me habían dicho que era algo durilla, a ver qué tal. Y ha ido bastante bien: me ha gustado, era un nivel algo más alto pero no imposible, y a ratos hasta me he sentido como en los viejos tiempos de las clases de danza... hasta que me he dado cuenta de que en estos últimos años he perdido la forma por completo, y de que me costará bastante recuperarla, y me ha dado un poco de rabia.

Pero qué le vamos a hacer, al fin y al cabo... ¡lo importante es participar! ;-)

Vuelve el blog del autobús

Ahora que ya tenemos internet, vuelvo a escribiros desde la PDA en mi viaje mañanero, aunque ya sabéis que luego los posts los publico al llegar a casa por la tarde.

Bueno, ¿qué tal el fin de semana? El nuestro ha sido principalmente de vagueo, jeje, como todos últimamente. El sábado, que nos pusieron ntl (la tele por cable), nos quedamos como tontos haciendo zapping, como si no hubiéramos tenido tele en la vida (y eso que no la echábamos de menos, o eso creíamos). Fredi es feliz porque tenemos el canal de Historia, el National Geographic y el Discovery Channel, y yo también porque en otros canales hay la tira de series en versión original :-)

Lo que no hemos cogido es el suplemento de deportes y películas, porque nos parece tontería teniendo la tarjeta del cine, que por cierto ya hemos amortizado convenientemente; este fin de semana hemos visto:

- Zathura: es para niños, muy muy parecida a Jumanji, pero está bien, te ríes un rato.

- Just friends (a saber cómo traducirán el título en España): típica comedia americana que podría perfectamente haber protagonizado Ben Stiller o Adam Sandler, pero con otro actor de ésos que te suena la cara y no sabes de qué. Divertida, tiene algunos puntos muy buenos.

- Chicken Little: de dibujos animados, made in Disney. Nos pareció un poco flojilla, la verdad.

Y ya está... Con eso, limpiar un poco la casa y comprar un par de cosas en el Argos (para no perder la costumbre) el fin de semana se fue volando. Por cierto, este otro fin de semana nos vamos para Cáceres, de bautizo, os pegaremos un toque a los que estéis por allí, ¿ok?