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Semana 29: ¡azúcar!

Hoy me he tomado el día libre en el trabajo porque sabía que me iba a pasar toda la mañana de médicos...

Tocaba hacerme una curva de glucosa, la prueba que se hace para averiguar si una tiene diabetes gestacional. Procedimiento: ayunas desde la noche antes (nada de comer ¡ni de beber! desde medianoche), al llegar a las ocho y media de la mañana te sacan una muestra de sangre, luego te dan como medio litro de una bebida superazucarada para que te la bebas (concretamente Lucozade, la de la foto), y luego te van sacando más muestras de sangre dejando pasar una hora entre una y otra, hasta un total de cuatro. Tiempo total en el hospital: algo más de cuatro horas.

Total, que para aprovechar que iba a estar toda la mañana por allí, me habían dado también cita con el ginecólogo: todo bien, como siempre, Irene sigue creciendo a su ritmo y dando patadas a todas horas, como debe ser. Próxima visita en cuatro semanas, esta vez de nuevo no ha habido foto (aunque total, para lo que se veía en la última, que ni quisimos escanearla siquiera...)

Y también para aprovechar, me he llevado los papeles del Social Welfare para la baja maternal, que los tenía que firmar el médico poniendo la fecha en que salgo de cuentas, he pedido además otro certificado para llevar al trabajo, he arramplado con todos los folletos informativos que me he encontrado por los pasillos y salas de espera, y he hecho todas las preguntas que se me han ocurrido sobre los procedimientos del hospital: visitas, horarios, anestesia, etc. Aunque seguro que más adelante me surgirán más dudas, la verdad es que ahora tengo una idea más clara de lo que me espera ;-)

Y después de salir del hospital, he comido tranquilamente y... ¡más médicos! Anoche al preparar los papeles para hoy me topé con la carta de los servicios sociales que me comunicaba que me habían concedido una serie de visitas gratis al GP (el médico de cabecera) para el seguimiento de mi embarazo; a mí ya se me había olvidado que tenía que ir, y resulta que ponía que la primera visita debía ser "no más tarde de la semana 28", y yo ya voy por la 29... así que hoy me he ido para allá, más que nada para hacer acto de presencia, y porque el seguimiento incluye un par de visitas postnatales y un chequeo al bebé, y eso nos puede venir muy bien. El señor médico de cabecera ha sido muy amable (ya lo fue la otra vez que fui, allá por el principio del embarazo), y me ha vuelto a citar para cuando esté de 34 semanas. El chequeo ha consistido en un análisis de orina (por segunda vez ya hoy), tomarme la tensión (ídem), pesarme, y poner un cacharrito para escuchar el corazón de Irene... ah, y también ¡me ha medido la barriga! porque le parecía que tenía poca barriga para estar de las semanas que estoy, pero yo le he explicado que es porque yo tengo unos buenos abdominales y el ginecólogo dice que el bebé es de tamaño normal :-)

En fin, que ha sido un día provechoso. Ahora que estoy en casa tranquilamente, voy a ver si me dedico a ordenar la pila de folletos, recibos y otros papeles que he sacado del bolso al llegar y andan desparramados por la mesa del comedor.

Seguiremos informando...

Comunidades virtuales

Este fin de semana hemos conocido por fin en persona a Miguel Ángel, otro aventurero que se ha decidido a dejar España por un tiempo y venir a dar una vuelta a ver qué le ofrece Irlanda :-)

Con él son ya varios los españoles a quienes hemos conocido primero "virtualmente", porque contactaron con Fredi o conmigo a través de los blogs o de la comunidad de Spaniards, y ya después hemos quedado aquí en Dublín para conocernos "físicamente". Para mí esta es una situación totalmente nueva; hasta hace bien poco no me planteaba internet como un sitio donde conocer gente nueva, sino como un modo de mantener un contacto con las personas que ya conocía... aunque claro, supongo que era porque mi concepto de "conocer gente nueva a través de internet" se basaba en los chat rooms, las webs de contactos, etc., y por eso no me habían atraído nunca, siempre me ha dado la impresión de que la gente miente más que habla (o escribe) en esos sitios.

Pero ahora con las comunidades virtuales es distinto. Una persona puede ponerse en contacto contigo porque haya leído tu blog, o haya visto una foto tuya en Flickr que le haya gustado, o porque haya visto tu perfil en Neurona o en Linkedin... el caso es que de alguna manera te ha encontrado y ha visto que tiene alguna afinidad contigo, o quiere pedirte consejo sobre algo... gracias a estas comunidades, internet nos permite no sólo obtener un montón de información "anónima", sino también ponernos en contacto con personas que nos pueden contar su experiencia o visión personal sobre los temas que nos interesan. El potencial de todo esto me parece impresionante.

El caso es que hace cinco años nos parecía que internet había avanzado una barbaridad y que ya no se podía ir más allá... y ahora fijaos dónde estamos... quién sabe adónde podemos llegar ;-)

Actualización: lo he estado pensando y al final me he acordado de que esto de conocer gente por internet no es tan tan nuevo para mí...

Hará unos tres años, a través de un compañero del curso de traducción al que estaba apuntada, conocí la lista de correo Traducción en España, donde traductores y estudiantes de traducción preguntan dudas, comparten información y demás. Me encantó: me convertí en una "oyente habitual" de la lista, y llegué a ir varias veces a la quedada que se organizaba todos los meses (y seguramente se siga organizando) en el Café Comercial de Madrid, en la Glorieta de Bilbao... en esas quedadas tuve oportunidad de "ponerles cara" a varias de las personas que más participaban en la lista, charlar un rato con ellas y aprender todavía un poco más.

Pero creo que la diferencia entre entonces y ahora es que entonces yo era una mera oyente, alguien que recibía información pero no tenía nada que aportar (o más bien no creía tener nada que aportar), mientras que ahora me da la sensación de que al menos tengo unas experiencias que contar, que puede que no sean gran cosa, pero que aun así les pueden servir de ayuda a otras personas.

¿Volver a trabajar o quedarse en casa cuidando a los niños?

Estaba respondiendo al comentario de Eneko en mi post anterior, y como vi que tenía para explayarme un rato, mejor lo escribo en un post nuevo.

La pregunta era: ¿Y no has pensado en no trabajar durante los dos primeros años o así?

Pues la verdad es que es complicado...

Para empezar, Fredi no está convencido de que aguante toda la baja maternal en casa sin querer volver a trabajar; en total, contando la baja ordinaria y la extendida, son ocho meses.

Hablando con personas cercanas que han pasado por la misma situación, he visto un poco de todo. Por un lado, mi cuñada por ejemplo decía que tenía muchas ganas de volver a trabajar después de la baja (que en España, recordemos, es de 16 semanas), y al preguntarle aquí a una compañera de trabajo me definió esa sensación de una forma muy gráfica: Oh my God, I need to use my brain again! (Dios mío, ¡necesito volver a utilizar el cerebro!) :-D

Pero por otro lado sé que mi hermana ha estado supercontenta con el año que ha estado sin trabajar y cuidando de su niña (¡felicidades, Isabel, que hoy cumples un añito!); yo la he visto superfeliz todo este tiempo. Claro, que eso de pedir una excedencia como ha hecho ella es un lujo que en España sólo pueden permitirse los funcionarios... no quiero ni pensar en cómo hubiera sido esto si yo aún trabajara en una consultora en Madrid.

Yo por mi parte creo que ocho meses está bien, es ya un cierto privilegio sobre la que sería mi situación si estuviera en España, y además me apetece un montón pasar ese tiempo con nuestra hija. Me lo planteo como una nueva etapa de la vida, donde sin duda las dos, Irene y yo, aprenderemos un montón de cosas... y a lo mejor después resulta que me encuentro con que no me apetece volver a trabajar, porque todo es posible... aunque yo creo que sí me apetecerá, por varias razones:

- Porque me gusta mi trabajo, lo disfruto y creo que se me da bien.

- Porque en mi caso el ambiente de trabajo no es estresante, se trabajan sólo las horas necesarias, y es un sitio donde respetan y cuidan a los empleados.

- Porque como a casi todas las mujeres de mi generación, me han educado (y he estudiado) para salir al mundo a valerme por mí misma, y una vez que he probado cómo es el mundo laboral, puede que no sea capaz de adaptarme del todo a quedarme en casa.

Así que quiero por lo menos intentarlo, volver después de unos meses cuidando a Irene y ver qué tal nos organizamos, si es factible seguir trabajando los dos. Si no funciona, siempre podemos replanteárnoslo, pero lo que no quiero es tomar la decisión de quedarme en casa y luego después de muchos años encontrarme con que me arrepiento de no haberlo intentado.

Y claro que me dará una pena tremenda dejar a la niña tan pequeñita en la guardería... y claro que el día a día será una locura y que acabaremos agotados... pero todo eso tendremos que irlo viendo día a día, y si hay que tomar otra decisión, se tomará en su momento.

También por supuesto está el tema económico... pero de ése hablaremos otro día, que se acabó mi hora de la comida y tengo que volver a trabajar :-)

Semana 28: preparativos

Ya estamos empezando a preparar todo lo que necesitará Irene cuando nazca... bueno, la verdad es que comprar lo que se dice comprar no hemos comprado nada todavía, pero al menos estamos preparando el terreno.

Por un lado, el domingo nos fuimos Fredi y yo de expedición a las tiendas para bebés, y nos hicimos una idea de las cunas que había y de cuánto tardarían en mandárnosla cuando la compráramos (una semana o así, no está mal). También estuvimos mirando cochecitos; nos gustó especialmente uno que era, como diría mi hermano, "superferolítico": supermoderno, de tres ruedas tipo todo terreno y superligero. Pero es que para un cochecito hay que tener en cuenta tantas cosas... todavía estamos mirando comparativas en internet. Y queremos ir este fin de semana a otra tienda más, donde venden cosas chulas de una marca holandesa que me chivó mi hermana, y que las fotos de la web tienen superbuena pinta, pero queremos verlas al natural y que nos las expliquen.

Por otro lado, ya nos estamos informando de guarderías, concretamente de una que está aquí en el parque empresarial de Citywest, donde yo trabajo. Ya sé que parece muy pronto, pero a mí me comentaron en las clases preparto que había que reservar cuanto antes para luego no encontrarse con que no hay plaza donde queremos, así que ya hemos hecho nuestras investigaciiones. La guardería se llama Bright Horizons y es una franquicia, y ya nos han dicho que tienen plaza para el verano que viene; un día nos vamos a acercar a ver si es tan chula como se ve en el folleto que nos han mandado...

Más cosas... también estamos liados con el papeleo de la baja maternal; de momento he rellenado la mitad del formulario para el Welfare Office (la Seguridad Social de aquí, salvando las distancias); la semana que viene que tengo cita con el médico le tengo que pedir que me firme otra parte del formulario, y luego otra parte me la tiene que rellenar la empresa con los datos de la nómina y demás. Tengo mucha suerte de trabajar donde trabajo: mi empresa me va a pagar la diferencia entre lo que me dé el Welfare y mi sueldo, así que no cobraré de menos durante la baja ordinaria.

Y a continuación de la baja ordinaria, que antes aquí era de 18 semanas pero la han ampliado a 22 (y el año que viene la suben otra vez, a 26), por ley se puede coger una baja adicional no remunerada, que tengo intención de coger también. Ese plazo también lo han subido, de 8 semanas ha pasado a 12, y a partir del 1 de marzo del año que viene sube a 16, y como yo cogeré la baja adicional en abril... ¡me corresponden 16 semanas! Qué bien, así Irene será un poquitín más mayor cuando la llevemos a la guardería :-)

Total, que me quedan más o menos dos meses de trabajar. La baja me obligan a cogerla como mínimo dos semanas antes de salir de cuentas; salgo de cuentas el 11 de diciembre, con lo que cogeré la baja a partir del viernes 24 de noviembre, y no tendré que volver a trabajar hasta el 20 de agosto del año que viene... buf, qué lejos queda eso, ¡si agosto acaba de pasar!

En fin, seguiremos informando de los preparativos :-D

Semana 27: de seis meses y contando...

Me faltan exactamente tres meses menos un día para salir de cuentas :-D

Todo sigue fenomenal, Irene está cada vez más activa, y Fredi y yo nos quedamos alucinados sintiéndola moverse. El sábado por la mañana, por ejemplo, que estaba yo boca arriba en la cama, se la veía perfectamente: había un bulto grande a la izquierda de mi ombligo que dimos por hecho que era la cabeza, y se la veía moverse de un lado para otro como si estuviera buscando la postura (seguramente es que la pobre no tuviera mucho sitio estando yo así tumbada). Es una gozada.

Y además si pegas la oreja a mi tripa ya puedes oír el latido de su corazón... evidentemente yo esto no lo pude hacer porque no llego, pero Fredi sí :-)

Y ayer empezamos a ponerle música clásica utilizando dos pares de auriculares, unos para la mamá y otros para la hija. De momento todos los días vamos a escuchar un ratito de El efecto Mozart: Música para mamás y futuras mamás; yo ya había oído que es muy bueno que los bebés escuchen música desde antes de nacer, y que además esa música ayuda a tranquilizarlos y dormirlos después, y parece ser que Mozart es un estímulo especialmente bueno tanto para bebés como para niños (más sobre el efecto Mozart aquí) La primera sesión musical ha estado muy bien, aunque no he notado ninguna reacción especial, ya os iré contando más adelante.

Y otra ventaja de dedicar un ratito al día a escuchar música es que así yo también me fuerzo a darme un respiro, relajarme en el sofá y disfrutar de ese rato, en vez de andar de acá para allá poniendo lavadoras y colocando cosas por casa desde que llego del trabajo :-)

Semana 26: vuelta al cole

Hoy, después de unos diítas de vacaciones, me ha tocado volver "al cole".

Y la verdad es que no ha sido tan terrible: no me ha costado levantarme y la jornada laboral me la he tomado con calma, poniéndome al día de los emails atrasados y demás... no me puedo quejar de "síndrome post-vacacional" :-D

En estos días ha habido tiempo para un poco de todo: ya sabéis que estuvimos de boda en Alicante, y en esos cuatro días escasos disfrutamos un poquito de la familia, del arrocito y del buen clima (aproveché para ponerme las falditas y vestiditos de verano que tenía aquí muertos de risa), y yo incluso pude sacar un ratito para meter los pies en el Mediterráneo, ¡hhhmmm...!

Luego volvimos para Dublín y aquí estaba Maripaz (la madre de Fredi) esperándonos, y las dos pasamos una semanita la mar de entretenidas: por la mañana dábamos vueltas por Dublín, haciendo mitad turismo y mitad investigación de mercado (en busca de cunas y cochecitos), comíamos por ahí (siempre de italiano, que es lo mejor que hay por estas tierras) y para cuando Fredi llegaba por la tarde a casa ya estábamos cada una en un sofá, vagueando un poco y charlando. Luego ya el fin de semana pudimos salir los tres a hacer otro poco de turismo: nuestro aniversario lo celebramos visitando la fábrica de Guinness, que nos habían comentado que se comía bien allí (gracais, Tatiana), y la verdad es que sí que se come bien, y que está chula la panorámica de Dublín que se ve desde el restaurante.

Siempre nos hace ilusión que venga gente a visitarnos, por un lado por la alegría de verles, claro, y por otro porque en esos días nosotros también desconectamos un poco y hacemos cosas nuevas. Pero todo lo bueno se acaba... hoy ya volvemos a la rutina, aunque un poco modificada porque Fredi está en Holanda esta semana también.

Aunque por otro lado también apetece volver al día a día, a tus hábitos, a tus costumbres... ¡por mucho que esas costumbres incluyan levantarse a las 5:30! :-D

Un año y un día



Hoy hace exactamente un año y un día que nos casamos Fredi y yo :-)

Mirando hacia atrás, lo recuerdo como uno de los días más felices de mi vida, aunque al mismo tiempo siento que se me quedó corto, que me hubiera gustado estirarlo un poco más para poder disfrutar mejor de la compañía de las personas más queridas: de los familiares más cercanos, de los amigos de verdad... de esas personas que no necesitan decirnos que nos quieren, porque nos lo demuestran día a día estemos cerca o lejos... de esas personas que aquel día pusieron su granito de arena para dibujar el precioso cuadro que véis en la foto.

Y sé que mucha gente se pregunta: ¿pero de verdad cambia algo cuando te casas? Pues seguramente en muchos casos no, pero en el nuestro tengo que decir que sí, aunque en gran parte se debe a que nosotros decidimos aprovechar que nos casábamos para empezar verdaderamente una nueva vida: nuevo estado civil, nuevo país, nueva casa, nuevo trabajo... era un futuro incierto y no sabíamos cómo nos iba a salir, pero nos lanzamos a ello con ilusión.

... Y la verdad es que no podemos hacer otra cosa que estar agradecidos por todo lo que nos ha pasado desde entonces: hemos tenido la oportunidad de superarnos a nosotros mismos, de empezar un camino juntos y formar una familia, ¡que dentro de unos meses ya será de tres miembros! Por supuesto, no todo ha sido fácil, y el estar lejos de la familia y los amigos a veces se nos hace un poco duro, pero creo que las experiencias que estamos viviendo nos están haciendo crecer interiormente, y nos hacen valorar aún mucho más las cosas que son importantes en la vida.

Así, que... de todo corazón, gracias a todos los que estuvisteis en Cáceres hace un año para pasar aquel día tan feliz con nosotros, pero gracias mucho más por haber seguido apoyándonos y dándonos vuestro cariño desde entonces, ahora que la distancia lo hace todo un poco más difícil... ¡gracias!