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Irene cumple seis semanas

¡Hoy Irene cumple seis semanas!

Lo hemos celebrado pasándonos por la quedada de Spaniards; Irene se ha portado fenomenal, ha estado dormidita todo el rato y sus papás han podido disfrutar de una cervecita y buena conversación :-)

Si es que ya es una mayor... ayer fuimos al GP a la revisión de las seis semanas: pesa 4.02 kg (ha bajado un poco el ritmo pero sigue engordando estupendamente), y mide 53 cm, ¡ha crecido un montón! Se le nota sobre todo en la ropita.

Y otra cosa que hemos notado es que a veces ya aguanta más entre toma y toma, sobre todo a media mañana/mediodía últimamente aguanta cuatro horitas o algo más; luego por la tarde subimos la frecuencia a cada dos/tres horas; la explicación a todo esto es que por la mañana se produce más leche y por la tarde menos, y además la leche de por la mañana es más rica en grasas y sacia más que la de por la tarde (como veis sigo aprendiendo cosas nuevas en la "clase de lactancia" de los viernes en el Rotunda)

Y las noches varían mucho: el otro día por ejemplo, que había comido muy muy bien, aguantó dormida desde medianoche hasta las cuatro y media de la mañana (aunque yo desde las tres y pico ya andaba con la oreja puesta, porque me parecía que era mucho tiempo ya...), pero otras veces se despierta cada hora y media o dos horas, come un poquito y se queda dormida, momento que aprovechamos para acostarla. Eso sí, llorar ya llora mucho menos, y como no la espabilamos para comer ya no tardamos tanto en conseguir que se duerma después... poco a poco vamos consiguiendo pasar mejores noches.

Total, que ya vamos cogiendo un poco el ritmillo de las tomas, las siestas y demás, y vamos pudiendo hacer más cosas a lo largo del día. A veces en lugar de sacarla a la calle con el cochecito la sacamos en la mochilita, bien abrigadita, y no sé a quién le gusta más, si al padre o a la hija, van los dos encantados :-D

Irene cumple cinco semanas (y un día)

Una vez más, ayer no me dio tiempo a escribir el post de esta semana...

Ya poco a poco vamos haciendo algo de vida social: ayer vinieron a conocer a Irene nuestros amigos Celeste, Cristina y Mike, y hoy hemos sido nosotros los que hemos ido a conocer a la hija de otros amigos, Víctor y Magda. La pequeña Sofía nació tan sólo unas horas antes que Irene, y eso que estaba previsto que naciera una semana más tarde :-)

El día se nos ha pasado contando batallitas de nuestras respectivas hijas, del parto, etc. Madre mía, ¡y ya ha pasado más de un mes! Es curioso: por un lado este tiempo se nos ha pasado volando, no nos podemos creer lo deprisa que crece la niña, pero por otro ya no nos acordamos de cómo era nuestra vida antes de que naciera, parece que hubiera estado con nosotros toda la vida...

Y es una gozada verla crecer: ya le están quedando pequeños los pijamitas que le tuvo que comprar su padre de urgencia en Dunnes Stores cuando al volver del hospital vimos que toda su ropita le quedaba enorme. Hoy esa misma ropita le queda bien, ¡y es que ha engordado otros 400 gramos, por segunda semana consecutiva! :-D

Si es que mi niña ya come que es un gusto... si el miércoles que fuimos a la Public Health Nurse pesaba ya casi cuatro kilos, yo calculo que hoy domingo ya los habrá superado. Y por lo demás está fenomenal; lo único es que al ver el ombliguito la enfermera comentó que lo tiene herniado, pero que no hay que preocuparse porque la hernia se corregirá sola más adelante, y si no se ha corregido en dos años, se puede solucionar con una sencilla operación.

Es curioso cómo los padres primerizos, nos preocupamos y andamos pendientes por cada mínimo detalle... cuando nos contaron lo de la hernia nos fuimos corriendo a internet a ver qué contaban, y efectivamente es algo que no tiene ninguna importancia, como nos habían dicho. Ahora estamos un poco alerta porque a la niña le han salido unos granitos en la cara, el cuello y el pecho, lo que mi madre llama "engordaderas", y que por lo visto tampoco tienen importancia, pero de todas formas seguiremos vigilándolas por si acaso.

Y otro tema en el que vamos evolucionando son las noches, poco a poco vamos consiguiendo que duerma mejor. El caso es que yo antes en todas las tomas, como es una niña muy dormilona y se queda a los pocos minutos de empezar a mamar, la espabilaba para conseguir que comiera: le quitaba el pijama, le cambiaba el pañal... lo malo es que la espabilaba tanto que luego le costaba muchísimo dormirse otra vez, y claro, por la noche eso era un problema. Comentándolo con la enfermera el otro día, y teniendo en cuenta que ya no estamos preocupados por el peso porque está creciendo estupendamente, me aconsejó que por las noches la estimulara lo menos posible para que no se espabilara, simplemente poniéndola al pecho sin hablarle en voz alta (sólo susurrando) y dejando que se quedara dormida, aunque fuera después de comer sólo cinco minutos, y que no le cambiara el pañal a no ser que tuviera mucha caca. Y la verdad es que desde que hago eso las noches son bastante mejores, aunque siempre hay alguna toma en la que se espabila por cualquier cosa y cuesta dormirla otra vez... en fin...

Bueno, pues creo que no hay mucho más que contar de esta semana. Ahora para variar mi niña me reclama para comer, así que os dejo...

Irene cumple cuatro semanas

Hala, ya ha pasado otra semana más, dentro de nada Irene tendrá un mes...

Ya se la ve mucho más espabilada: se queda tranquilita y despierta a ratos observando a su alrededor, nos mira y nos sigue con la mirada si nos movemos, girando la cabecita, y hasta a veces nos sonríe (y ahora ya no parecen sonrisas involuntarias, como las de cuando se está quedando dormidita... o igual son las ganas que tenemos de que al fin nos regale una sonrisa :-))

Además ya va estando más rolliza, se nota que va cogiendo peso, y lo que es más importante, se nota que come bien. El miércoles fuimos a pesarla al centro de salud, y la tía superó todas las expectativas: ¡3.450 Kg! En sólo ocho días había engordado 400 gramos, que está muy pero que muy bien. La verdad es que estas cosas animan un montón, porque uno de los "inconvenientes" de dar el pecho es que no sabes realmente cuánto está comiendo el bebé, y te preocupas pensando si será suficiente... pero viendo que Irene está feliz, que coge peso y que gasta pañales que da gusto, estamos tranquilos.

Estamos tranquilos... aunque cansados, porque lo que todavía no llevamos muy controlado es el tema de dormir a la niña. Hemos hecho varios intentos de ponerle chupete pero no hay manera, no le gusta nada; los primeros días no se lo dimos porque se dice que puede interferir con la lactancia (que el bebé se haga un lío y luego no se agarre bien al pecho), y cuando hemos ido a ponérselo ya no colaba... según Fredi es demasiado tarde para engañarla, donde esté la teta que se quite lo demás :-D

Así que una de las formas de dormirla que tenemos ahora es dejar que se quede dormida al pecho después de la toma, o incluso ponerla al pecho para que se tranquilice cuando está llorando mucho. La otra forma es la típica de cogerla en brazos y pasear meciéndola, pero no siempre funciona y si funciona es después de un buen rato, fácilmente una hora... pero bueno, todo el mundo nos dice que con el tiempo la cosa se irá normalizando y le costará menos coger el sueño (esperemos que sea verdad)

Por las noches, siguiendo el consejo de Blanca y Jose, a veces le doy el pecho tumbada y nos quedamos las dos fritas después de un ratito, pero me da la impresión de que de esta manera come muy poco, porque es una niña muy dormilona y siempre hay que estar haciéndole cosquillas y cosas así para que siga comiendo. Por eso alterno con darle de mamar al estilo tradicional, sentada en la cama apoyando la espalda en el cabecero, y aun así ¡a veces también yo me quedo medio dormida!

Y hablando de mamar... mi niña me reclama, en un par de días os sigo contando.

Irene cumple tres semanas

Día de Reyes... ¡e Irene cumple tres semanitas! :-)

Estamos muy contentos porque ya come mejor, se la ve crecer día a día... y por la noche también llora menos, pero le cuesta coger el sueño después de las tomas. Lo que hacemos Fredi y yo es turnarnos: él duerme mientras yo le doy de comer y luego yo descanso mientras él la duerme y la pone en su cunita, luego todos dormimos un rato y vuelta a empezar.

El martes vino a casa a vernos la Public Health Nurse de nuestra área; resulta que aquí en Irlanda no es que no haya recursos sanitarios, es que están muy desperdigados. Os explico: cuando nace un bebé, el hospital de maternidad notifica el nacimiento por un lado al GP de la familia y por otro al centro de salud de la zona, pasándoles la información que tienen. Luego hay que ir al GP para los chequeos médicos del bebé (a las dos y seis semanas), las vacunas, etc., y por otro lado el centro de salud te manda una enfermera/matrona a casa a los pocos días del parto para ver qué tal están va todo, y también hacen un seguimiento del bebé.

Total, que está muy bien pero es un caos, y más todavía si das a luz unos días antes de Navidades, como yo. Después de que me dieran el alta, seguí llevando a Irene a Rotunda cada pocos días para que la pesaran, pero allí los bebés sólo están cubiertos durante las dos primeras semanas, a partir de entonces si pasa algo ya hay que llevarlos a un hospital infantil. Cuando fui al GP al chequeo de las dos semanas, todavía el Rotunda no les había mandado nuestra información, supongo que también por el despiste de las fiestas... La Public Health Nurse había llamado diciendo que justo en Navidades estaban de vacaciones, y que no podía venir a casa hasta la primera semana de enero; pero eso sí, el día dos (el uno era fiesta) estaba aquí como un clavo con su báscula y todo, una chica salaísima que además me dio un montón de consejos sobre cómo cuidar a Irene.

A partir de la semana que viene, en vez de venir la enfermena a casa, ya iré yo al centro de salud a pesar a la niña, que por cierto ya el martes pasaba de los tres kilos, ¡BIEEEEEEEEEEEEEEEEEEN! :-)

Y los viernes normalmente voy a Rotunda al grupo de apoyo a la lactancia. Las sesiones son básicamente un rato para reunirse con una de las comadronas y dar de mamar a tu bebé, recibir consejos, charlar, preguntar dudas, etc. Me está siendo muy muy útil, la verdad, porque esto de dar el pecho es bastante durillo, en teoría es fácil pero en realidad se complica mucho (conseguir que el bebé se agarre bien al pecho, prevenir las mastitis, etc.), y toda la ayuda que se pueda conseguir viene muy bien.

Y así se pasan los días, de toma en toma y tiro porque me toca. Todavía no tenemos una rutina ni nada parecido, cada día es diferente... pero poco a poco vamos cogiendo un poco el ritmo, aunque todavía nos queda mucho por aprender... y ahora os tengo que dejar, que mi niña tiene hambre y me reclama :-D