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Pre-preparando maletas

Me gusta mucho viajar, ¡pero odio hacer maletas! Es algo que me pasa desde siempre. Mi sistema habitual era dejarlo todo para el último momento, empezar la noche antes más bien tardecillo y acabar como a las dos de la madrugada, y no lo dejaba para la mañana siguiente porque no me fiaba de poder levantarme a tiempo.

Pero claro, ahora con la niña eso ya no es tan fácil, hace falta un poco de planificación

Mi hermano Javi viene a visitarnos unos días con su mujer y sus hijos, y queremos ir a hacer un poco de turismo, concretamente a conocer Cong (el pueblo donde se rodó El hombre tranquilo) y revisitar los acantilados de Moher (donde se rodó La princesa prometida), como veis todo muy cinematográfico (por cierto, los links a la wikipedia los pongo a artículos en inglés porque vienen más completos, algunos también están en español, se pueden mirar los idiomas en la columna de la izquierda)

Total, que va a ser la primera vez que viajemos con Irene, a ver qué tal sale, es sólo una noche fuera de casa, así que no necesitamos mucho. Y justo después nos vamos unos diítas a España, del 1 al 7 de mayo, a bautizar a Irene en la bellísima ciudad de León (y esta vez enlazo en español porque viene mucho más completo... qué culturilla da la wikipedia, oye)

Bueno, a lo que iba: que ahora no sólo hay que pensar la maleta para nosotros sino también para la niña, con toda la parafernalia que ello conlleva. De momento estoy haciendo una lista de las cosas que hace falta llevar, y seguro que se me olvidarán un montón...menos mal que en León también hay tiendas :-D

Se admiten consejos y sugerencias de mamás más experimentadas...

Rutina

Muchas veces hablamos de la rutina como si fuese algo malo o deprimente, supongo que porque a la mayoría nos parece aburrido hacer todos los días las mismas cosas a las mismas horas... como en el día de la marmota.

Y la verdad es que si buscamos en el diccionario, la definición de rutina no es que sea muy alentadora:

rutina.

(Del fr. routine, de route, ruta).

1. f. Costumbre inveterada, hábito adquirido de hacer las cosas por mera práctica y sin razonarlas.

2. f. Inform. Secuencia invariable de instrucciones que forma parte de un programa y se puede utilizar repetidamente.


Sin embargo, yo creo que a todos nos viene bien un cierto grado de rutina en nuestras vidas, un cierto orden para poder sacarle partido a nuestro día. Eso se nota mucho en los bebés, por ejemplo: necesitan de la rutina para sentirse seguros, aprender a conocer los diferentes momentos del día y anticipar lo que sigue a continuación de cada cosa.

Pues bien, poco a poco vamos rellenando huecos en la rutina diaria de Irene. Empezamos hace ya tiempo fijando la parte del final del día: hacia las ocho empezamos con el baño, después la cena, luego un ratito de juego tranquilo, y hacia las nueve, ¡a dormir! Luego por la noche ella se las apaña para despertarse más o menos a las mismas horas para las tomas nocturnas: hacia las dos o dos y media y hacia las cinco o cinco y media... seguramente siga despertándose para comer por la noche hasta que tenga más o menos seis meses (es lo que tiene la lactancia materna exclusiva, que los bebés no aguantan tantas horas como con el biberón, pero no importa, ya nos hemos acostumbrado)

Por la mañana Irene se despierta en algún momento entre las siete y las ocho, según el día, aunque la cosa ha mejorado mucho desde que pusimos una cortina oscura en la ventana (gracias Bea y Txm por la idea); la primera toma de la mañana suele ser hacia las ocho y media, y luego el resto del día antes era diferente cada vez, con tomas más o menos a las mismas horas y siestas en el cochecito, pero a veces en casa y a veces fuera, según lo que tuviéramos que hacer ese día.

Pero a partir de hoy me he puesto un poco más seria con las siestas y he empezado a acostarla en su cuna, porque ya la pobre casi no cabe en el cochecito y no está nada cómoda. La primera siesta ha sido de unos 45 minutos, un rato después del desayuno, y la segunda de casi dos horas, de una a tres. Después habíamos quedado con Magda y Sofía para ir a dar un paseo, así que la tercera siesta, la de la tarde, le ha pillado en el maxi-cosi, pero bueno, al menos hemos logrado dos de tres, ya iremos mejorando.

Y a medida que Irene va entrando en la rutina diaria, yo me voy centrando un poco más también, lo cual me viene estupendamente. Estoy intentando levantarme y acostarme todos los días a la misma hora: levantarme a las siete para estar preparada cuando Irene se despierte, y acostarme entre las diez y las once... ¡vaya, pero si ya son las once menos dos minutos! Pues nada, a la camita, hasta mañana :-)

Cuatro mesecitos

¡Irene es una campeona!

Hoy ha cumplido cuatro meses, y tocaba ir al GP a ponerle la vacuna: la tía se ha portado de maravilla, solamente lloró un poquitín cuando los pinchazos, pero luego cogida en brazos se tranquilizó enseguida, y hasta se despidió del GP al salir con una sonrisa de oreja a oreja :-)

Luego nos hemos ido a dar un paseíto a San Stephen´s Green, a dar de comer a los patos (¡y las gaviotas!), momento que Irene ha aprovechado para echarse una siestecita. El resto de la mañana y el mediodía los ha pasado con toda normalidad, pero ya por la tarde en casa sí que ha tenido un ratillo un poco malo, hacia las cinco, yo diría que con unas decimillas de fiebre; le he dado de comer, nos hemos echado las dos una buena siesta en el sofá, y nos hemos despertado como nuevas...

... y a partir de ahí tan feliz, jugando con su padre y el pollo gigante de peluche que le ha regalado por su cumplemés (vaya palizas que le pega al pollo, son para verlas, jajaja). Y luego en el baño se lo ha pasado como nunca, ya le va cogiendo el gustillo a eso de salpicar, y hoy ha sido apoteósico, al final había más agua fuera que dentro de la bañera :-D

La verdad es que está para comérsela, cada día la descubrimos haciendo algo nuevo. Por ejemplo, hace un par de días que se mira los pies e intenta cogérselos cuando está boca arriba, y cuando la tumbamos boca abajo ya parece que quiere moverse de un lado para otro, cualquier día empezará a arrastrarse para conseguir llegar a los juguetes... Y lo de los dientes parece que va a días: ayer por ejemplo se notaba que tenía muchas ganas de morder, agarraba los muñecos como con ansia y los dejaba todos llenos de babas (sobre todo el pollo, que además era nuevo y lo cogió con muchísimas ganas :-))

Y bueno, sigue creciendo y engordando como una campeona: esta mañana (con ropa, eso sí) pesaba 7 kg 140 gramos, ¡toma ya!

Reconectados

Bueno, pues parece que después de varios días con problemas para conectarnos a internet, los señores de NTL han decidido por fin arreglar lo que tuvieran que arreglar...

Resumen de la Semana Santa: buen tiempo y buena compañía. Inexplicablemente, este año ha hecho mucho mejor tiempo en Irlanda que en España, ocasión que hemos aprovechado para darnos unos buenos paseos por St. Stephen´s Green con la tita Mamen, que sigue manteniendo el récord mundial de visitas a nuestra casa (ésta ha sido la cuarta en un año :-))

Pero más increíble todavía que el buen tiempo ha sido la evolución de Irene durante estos días, ¡lo que se ha espabilado! Está super atenta a todo lo que pasa a su alrededor, y ya es mucho más hábil con las manitas, agarrando objetos y llevándoselos a la boca. También se sostiene mucho mejor en posición erguida; últimamente la sacamos mucho en el maxi-cosi, para que vaya viendo la calle, y aunque yo preferiría que siguiera usando el cochecito por si se duerme ratos largos, la verdad es que cada vez se le va quedando más pequeño, así que el pobre tiene los días contados.

Y después de las minivacaciones, que nos han sentado fenomenal, hoy hemos vuelto al día a día: clase de yoga como todos los martes, y luego un paseíto hasta casa de Magda y Sofía, que nos han invitado a comer :-)

Desde la Wii

Increíble pero cierto, estoy escribiendo este post desde la Nintendo Wii :-)

Pues sí, al final Fredi no pudo resistirse a comprarla... tendríais que haber visto su cara cuando se la dieron, parecía un niño con zapatos nuevos. Y resulta que el bicho sirve para un par de cosas más que para jugar; por ejemplo, se le puede instalar una versión de Ópera para poder navegar por internet en la tele. Para escribir es un poquillo lento, pero la verdad es que MOLA MUCHO :-D

Eso sí, jugar todavía no he jugado a nada, aunque dice Fredi que eso se arregla pronto...

Tres mamás con tres bebés

Hoy se nos ha ocurrido a Carlota, Magda y a mí salir a comer por ahí con Jimena, Sofía e Irene...

... y no os podéis imaginar (o quizá sí) lo difícil que es conseguir mesa para tres mamás con tres cochecitos de bebé, sobre todo cuando uno de los susodichos bebés ya necesita trona para comer. Empezamos probando suerte en Little Caesar´s, pero estaba lleno y nos dijeron que teníamos que esperar una hora, así que nos fuimos hacia Temple Bar y preguntamos en Trastevere; allí había espacio para todas pero no tenían trona para Jimena... después nos encaminamos hacia el Millenium Walkway y probamos suerte en Lemon Jelly (para éste no encontré link, sorry), y ahí tenían tronas pero no había espacio suficiente. Ya por fin, cuando casi nos habíamos dado por vencidas, encontramos lo que buscábamos en Cactus Jack´s, ¡menos mal!

Yo ya había estado en ese restaurante con Fredi y la verdad es que nos gusta bastante, ponen comida mejicana pero al estilo moderno. A Carlota y Magda también les gustó, y aunque las niñas se portaron bien al principio, al rato ya empezaron a alborotarse: Jimena después de comer se puso a dar grititos, que asustaban a Sofía que se ponía a llorar... a todo esto Irene, que había estado dormida casi todo el rato, se despertó y se unió al "juego", cada vez que Jimena gritaba y Sofía lloraba, ella por solidaridad lloraba también :-)

En fin, que si salir a comer por ahí con un bebé ya es complicadillo, imaginaos con tres... el caso es que cuando salimos a almorzar después de las clases de yoga somos muchísimas más madres con otros tantos bebés (como diez o quince), pero no sé, nos organizamos mejor, supongo que porque el local adonde vamos es muy amplio y nos acomodamos más fácilmente. Habrá que ver qué inventamos para la próxima salida...

El Tetris y la vida

¿Quién no conoce el juego del Tetris? Desde siempre ha sido uno de mis juegos favoritos, recuerdo que se me pasaban las horas jugando en mi (por entonces modernísima) Gameboy.

Pues hoy leyendo este post de Kwin me ha dado por seguir el enlace a la entrada del Tetris en la Wikipedia, ¿y qué me encuentro al final del artículo? Una comparación entre el tetris y la vida, no os lo perdáis:

El Tetris, aparte de ser un juego fácilmente practicable por cualquier persona, se puede comparar con la vida:

- En el Tetris, al igual que en la vida nos entregan los mismos materiales que a todos, es tarea de nosotros usarlos de la manera más benefactora, ordenarlos para formar más líneas horizontales y por lo tanto, ganar más puntos.

- En el Tetris y en la vida no hay gandores, nadie cuando termina la vida o el juego dice "lo logré", lo único que es posible hacer es ponerse una meta (2000 puntos, por ejemplo, o formar una familia) y tratar de superarlo. Siempre en el Tetris como en la vida lo podemos hacer mejor.

- Esperar una pieza determinada es como esperar un milagro, que nos saliera la barra recta que anhelamos, pero no nos conviene ansiarla, ya que seguimos apilando las otras piezas a un costado y decimos "Ahí viene", pero la barra recta no llega. Mejor es valerse y ocupar lo que tenemos y arreglárnoslas que con eso nada más.

- Poco a poco la tensión aumenta. La rapidez con la que debes reaccionar es comparable con las responsabilidades que vamos adquiriendo con el pasar de los años, mantener un trabajo, una familia, entre otras cosas. La velocidad aumenta y llega un punto en el que somos incapaces de reaccionar a tal velocidad. De súbito cometemos un error (giramos una vez más de lo que debíamos, no nos movimos a la izquierda lo suficientemente rápido, sea cual sea el error lo pagamos caro, y de pronto nos vemos inútiles para enmendar ese error, no sólo porque no nos sale la pieza adecuada, sino también por que no pensamos tan rápidos como deberíamos. Y un error conlleva a otro, y éste a otros. En ese momento hay sólo dos cosas que hacer, o bien sacar los dedos de los botones para ver como se amontonan las piezas hasta llegar a la cúspide (lo que se considera comparable con el suicidio) o tratar de movernos y pensar tan rápido como no sabíamos que podíamos hacerlo, seguir luchando hasta el final, aunque tal vez sea inútil, pero tenemos esa pseuda-satisfacción en el pecho de "No me rendí".


Definitivamente, hay gente por ahí que tiene mucho, pero mucho tiempo libre :-D