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Y las vacaciones tocaron a su fin...

Bueno, perdonad que haya estado tanto tiempo sin dar señales de vida... este post se me quedó a medio escribir el sábado pasado, y luego con el lí­o de maletas y despedidas no lo pude acabar. Tras casi dos meses de gira por España, se acabaron las vacaciones :-)

El viernes pasado llegamos de nuevo a León, esta vez ya los tres juntitos: Fredi habí­a llegado unos dí­as antes de la Euskal, en autobús hasta San Vicente de la Barquera, adonde fuimos a buscarle Irene, los abuelos y yo.

Las dos semanitas en Picos de Europa fueron estupendas, muy tranquilitas. A mí­ la verdad es que siempre me ha encantado aquello, desde la primera vez que fui hace ahora cinco años, e Irene se lo ha pasado fenomenal en Santa Marina, el pueblo de su bisabuela. Hemos dormido mucho, comido muy bien y dado muuuchos paseítos disfrutando del aire fresquito de la montaña. ¡Y tan fresquito! Para que os hagáis una idea, la chimenea de casa ha estado encendida dí­a y noche hasta el penúltimo dí­a, que empezó a hacer un poquito más de calor; total, que Irene pasó en tres días de estar bañándose en la piscinita a quedarse embelesada mirando las llamas bailar en la lumbre.

Después en León estuvimos un dí­a y medio, lo suficiente para quedar un ratito con los amigos y que la familia disfrutara un poquito más con la enana, y después los abuelos nos llevaron a Madrid. En Madrid estuvimos apenas un dí­a, que no dio de sí­ para ver a los amigos de allí­, pero a cambio coincidimos en casa con mis dos hermanas, mi "cuñao" y su sobrina Gaby, y mis sobrinas Ana e Isabel; fue muy divertido, estaba el salón hasta los topes de maletas :-D

Y el lunes tocaba volverse para Irlanda... por casualidad coincidió que en el mismo vuelo vení­an también nuestro amigo Eneko, el creador de Spaniards, y su mujer, que pasaban por Dublí­n de camino a California, y aprovechamos que Irene se habí­a quedado dormidita (¡al fin!, después de pasarse tooodo el vuelo jugando en investigándolo todo, pasándoselo en grande pero sin parar ni un minuto) para cenar con ellos y con Rafa, que se acercó a vernos, en el McDonalds del aeropuerto.

Y de ahí­ a casa, nuestra nueva casa, pero eso ya es otra historia y os la contaré en un nuevo post. De momento, con esto doy por concluido el capí­tulo de vacaciones 2007, que han estado muy bien pero la verdad es que se me han hecho un poquito largas, sobre todo las semanas que hemos estado sin Fredi; el año que viene habrá que planearlas de otra manera ;-)