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Vuelta al trabajo: ¡prueba superada!

Bueeeno, pues se acabó la baja maternal, hoy ha tocado volver al trabajo.

Y la verdad es que todo ha ido sorprendentemente bien, mejor incluso de lo que yo me esperaba. El madrugón no me ha costado nada (he ganado media horita de sueño con respecto al año pasado, ahora me levanto a las seis), pero me ha dolido en el alma tener despertar a Irene, pobrecita, a las siete... aunque ella, después del atontamiento inicial, se ha puesto de muy buen humor.

El maravilloso clima irlandés nos ha regalado esta mañana, justo a la hora de salir de casa, un chaparrón de campeonato, pero como íbamos en coche no nos ha importado demasiado :-D

Primero hemos ido a dejar a Irene en la guarde; ha sido la primera de su clase en llegar, a las ocho menos cuarto, pero daba igual que no hubiera más niños porque nada más ver a las cuidadoras se ha puesto muy contenta, le ha echado los brazos a la que más conoce, a Emma, y se ha ido con ella, y cuando yo me despedí se me quedó mirando pero tan feliz, sin protestar ni un poquito. A mí me ha parecido muy buena señal y me he quedado muy tranquila, la verdad.

Luego Fredi me ha dejado en el trabajo, donde me he tomado el día con muuucha calma (ya sabéis, el take it easy que le llaman), poniéndome al día con los emails, leyendo algo de documentación y dejando que todo fuera volviendo poco a poco a mi memoria. Ha sido muy curioso: me ha costado recordar algunos comandos que antes tecleaba quince mil veces al día, de tanto que hacía que no los usaba. Y así se me ha pasado el día bastante bien, aunque hacia las tres he tenido un ratillo un poco malo porque me ha entrado sueño, a ver si resulta que el take it easy es demasiado easy para mí...

En cuanto han dado las cinco he salido "escopetá" a buscar a Irene a la guarde, y me la he encontrado cansadilla porque había dormido muy poco durante el día, pero igual de contenta que siempre. Fredi ha venido a buscarnos a las dos, y al llegar a casa Irene la pobre se ha quedado dormidita al pecho, como cuando era más chiquitita... la hemos llevado a la cuna y la tía ¡ha dormido casi una hora! Luego un ratito de juego, el baño, la cena y otra vez a la cunita :-)

Total, que yo creo que para ser el primer día ha estado muy bien, sin agobios, sin prisas, cansados como es lógico pero eso era de esperar. Cuando nos queramos dar cuenta ya estaremos metidillos en la rutina, en el día a día, y todo será más fácil, ¡prueba superada!