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Fin de semana madre-hija

Hoy ha sido fiesta en Irlanda: el bank holiday de octubre, que en realidad es algo así como la fiesta de Halloween pasada al lunes anterior (hey, wikienlaces en español por una vez, ¡¡¡bieeen!!!)

Así que Irene y yo hemos tenido puente, o más bien fin de semana largo; pero el papá de Irene no ha tenido esa suerte y hoy le ha tocado trabajar... es más, el pobre no ha tenido ni siquiera fin de semana, le ha tocado trabajar la mañana del sábado y la del domingo (en parte por culpa del dichoso cambio de hora, que cualquiera que tenga niños estará de acuerdo conmigo en que no es una buena idea). Total, que el pobre se ha pegado una buena paliza, porque además este fin de semana teníamos dos citas a las que no podíamos faltar: el sábado la quedada de octubre de Spaniards, y el domingo la castanyada en casa de los Txemas... qué bien que lo pasamos los dos días, ¡y qué corto se nos hizo! :-D

Y el resto del fin de semana, mientras papá trabajaba, Irene y yo hemos tenido muuucho tiempo para estar juntitas, y la verdad es que lo hemos disfrutado un montón. Me lo he pasado en grande viéndola recorrerse el salón de casa de punta a punta, parándose a jugar con todo lo que encontraba por el camino. Me han encantado los ratos que hemos pasado jugando en el suelo las dos, los ratos en que le he dado de comer ¡y ella me ha dado de comer a mí! (es genial ver su carita de satisfacción cuando te ofrece la cuchara y haces como que comes), y los ratos que hemos pasado "cada una por nuestro lado", ella entreteniéndose sola y yo ocupada con otras cosas pero siguiéndola con el rabillo del ojo a ver qué hacía... Hoy me he vuelto a dar cuenta de lo mayor que está y de lo rapidísimo que crece (snif, snif). Y hoy me ha parecido oír que decía... ¿será verdad que lo decía..? ¿o serán ilusiones mías...? Me ha parecido que decía...

¡Mamá!

Irene: quick update

Just a quick update about Irene... Lo siento pero es que ya hay algunas frases que me salen más fáciles en inglés que en español, sobre todo las que uso más a menudo en el trabajo (y además es que le acabo de dar la dirección del blog a un compañero irlandés y así el pobre al menos entenderá alguna frasecilla suelta)

Bueno, a lo que iba, un resumencillo de Irene: la pobre lleva unos días malita. No es nada grave, lo típico de estas edades: se le ha juntado la molestia de los dientes con un catarro y entre los mocos y las toses no está durmiendo demasiado bíen (y sus padres tampoco)... el lunes la llevamos al GP porque tenía un ojito un poco hinchado, y le recetó antibióticos, parece ser que todo es del mismo catarro. Ahora ya está mucho mejor, pero claro, vamos a con el tratamiento toda la semana, como debe ser.

Aun así, a veces se pone un poco tontina por las tardes, pero en cuanto la llevamos al baño se le pasan todos los males, ¡le encanta el agua! Sus dos últimas hazañas son salpicar dando patadas con las piernas y... tachán tacháaan, ¡¡¡ponerse de pie!!!

De momento sólo lo ha intentado en la bañera, se agarra en el borde y muy despacito se levanta, con una sonrisa de oreja a oreja, ¡y no hay manera de conseguir que se vuelva a sentar! :-D

Miniexcursión a Kerry (I)



Bueno, pues aquí va un resumen de nuestra miniexcursión de fin de semana: estuvimos en el condado de Kerry, en el extremo sudoeste de Irlanda.

El objetivo del viaje era por un lado desconectar un par de días de la rutina diaria, y por otro comprobar si se pueden hacer viajes más o menos largos con Irene y aprovechar para hacer un poquito de turismo.... con esa idea nos pusimos en camino el viernes por la tarde, sin prisas. El viaje de ida fue bastante bien: Irene se quedó frita nada más subir al coche en su nueva y flamante sillita grupo uno Maxi-Cosi Tobi. A media tarde hicimos una parada técnica (que a falta de bares de carretera en este país, tuvo que ser en un McDonalds, pero tengo que admitir que estaba superbien equipado para bebés/niños), y otra vez al coche. Irene hubo un rato que se aburrió un poco y protestó, pero para cuando llegamos a Killarney ya estaba dormidita otra vez. Total: cinco horitas de viaje, y eso que la carretera estaba más o menos bien.

Habíamos reservado en el hotel Arbutus sin tener ni idea de si era bueno o malo, y al llegar nos pareció un sitio muy curioso: es un hotel bastante antiguo, o al menos decorado al estilo antiguo (según ellos, celtic decó :-)), pero muy acogedor. Irene abrió un poco un ojo cuando la trasladamos del coche a la cunita de la habitación, pero inmediatamente cogió la posturita y se quedó frita otra vez, momento que nosotros aprovechamos para cenar los bocadillos que habíamos traído... y ahí se acabó el viernes: todos a dormir. Es lo que tiene viajar con niños pequeños...

Mañana más.

Segundo aniversario irlandés: ¡nos vamos de finde!

Hoy hace dos añitos que llegamos a Irlanda :-)

Y para celebrarlo hemos decidido irnos por ahí de fin de semana los tres, a hacer turismo, aprovechando la oferta que nos hacen los señores de ESB a través de los Direct Debit Breaks.

Nos vamos a Killarney, con la idea de ver un poquito la zona del anillo de Kerry, que dicen que es una de las zonas más bonitas de Irlanda, y todavía no la conocemos.

Ya os contamos a la vuelta, ¡buen fin de semana!

Una tarde en el Green



Ayer domingo cumplimos Fredi y yo uno de nuestros pequeños sueños dublineses: nos llevamos a Irene de excursión a St Stephen's Green, con una mantita, a jugar sobre la hierba :-)

Ni que decir tiene que lo pasamos de miedo; al principio estábamos nosotros tres solos, pero poco a poco se nos fueron uniendo varios amigos, y acabamos montando un buen picnic, ¿qué mejor manera de pasar una tarde soleada de otoño? Y para rematar el día, un buen café con pasteles en un local que nos podríamos haber encontrado en cualquier ciudad española, ¡qué bueno es sentirse como en casa!

(Nota: la foto es nuestra pero es un poco antigua, sorry... en todas las que hicimos ayer sale gente, y por norma esas fotos no las ponemos nunca públicas, y además de todas formas no hemos tenido tiempo de subirlas a Flickr todavía :-))

¡Irene ya gatea!

Iba a esperar un poco para contar la primicia, porque todavía le falta pulir un poquitín la técnica, pero como Fredi ya lo ha comentado os lo confirmo: ¡¡¡Irene ya gatea!!!

Pero no os creáis, que cuesta pillarla "in fraganti". Hay que ingeniárselas para poner algo que le guste relativamente cerca, pero fuera de su alcance para que tenga que ir gateando a por ello (como por ejemplo el portátil de papá y mamá, que es lo que mejor funciona, aunque lo suyo es que sea un juguete). Y hay que calcular bien la distancia, porque si dejamos el objeto sólo un poquito más cerca, intenta alcanzarlo solamente poniéndose a gatas o tumbada y estirándose, lo coge y se vuelve a sentar a jugar. Y si está demasiado lejos, directamente ni lo intenta: se queda mirándolo, se pone a lloriquear y te mira para que se lo alcances :-)

En fin, seguiremos poniéndole retos a ver si se anima, ¡se aceptan sugerencias!

La tita Sara en Dublín (II)

Bueno, con un poco de retraso pero aquí viene la segunda parte del fin de semana.

El sábado nos levantamos sin prisa, y a media mañana cogimos el coche y nos fuimos a Dublín. Tuvimos una vez más la suerte de que hacía un tiempo increíble (después del verano otoñal ha venido el otoño veraniego), y aprovechamos para dar un buen paseo haciendo el típico recorrido por el centro, para que Sara lo conociera un poquito. Las calles estaban hasta arriba de gente, e Irene se lo pasó como los indios pasando de brazo en brazo e investigando todos los sitios por los que pasábamos :-)

Después de estar un ratito por el lado sur de la ciudad (ya sabéis, Trinity College, Grafton Street, etc.) y de comer en uno de nuestros restaurantes favoritos, Ciao Bella Roma en Temple Bar, cruzamos el río para ir a enseñarle a Sara los alrededores de O´Connell Street, y también (con un poquito de nostalgia) dónde vivíamos nosotros antes y dónde vio Irene por primera vez la luz, en el Rotunda Hospital. Y después de merendar en otro de nuestros sitios favoritos, el Lemonjelly del barrio italiano, nos volvimos para casita.

El domingo se nos ocurrió la feliz idea de ir a dar una vuelta por Howth, un pueblecito de pescadores que todavía no conocíamos. La pena es que justo ese día amaneció medio regular, y para cuando llegamos allí había un poco de niebla, así que no se veía tan bonito como hubiera tenido que verse... aun así pasamos un buen rato cotilleando por los puestos de comida (tenían baklava libanés auténtico, muy rico) y enseñándole a Irene las focas que nos miraban desde el agua junto al embarcadero. Después, como ya parecía que por allí no había mucho que hacer, nos acercamos hasta St Anne´s Park a ver el jardín de rosas y las ardillitas, y supuestamente también a comer, pero resultó que la única cafetería que hay no nos convencía mucho (estaba en un primer piso, no había ascensor a la vista e Irene estaba dormida en su sillita), así que decidimos volvernos ya para casa...

... y ahí fue cuando de verdad nos dimos cuenta del problema de espacio-tiempo que supone vivir en las afueras de Dublín: tal como están las cosas con las obras de la M50, la Red Cow Roundabout (más conocida como la Mad Cow debido al caos que genera) y demás incordios, se tarda muuucho en llegar en coche de una parte a otra de la ciudad... total, que como se iba haciendo tarde hicimos un alto en el camino, para comer en el Kylemore del Liffey Valley Shopping Centre (curioso sistema para servir las mesas, por cierto). Al final para cuando llegamos a casa estábamos tan cansados que nos echamos todos una siesta :-D

Y el lunes ya, a cerrar la maleta y ¡al aeropuerto! Fredi tenía que trabajar, y nosotras fuimos primero a llevar a Irene a la guardería, aprovechando para que la conocieran también la abuela y la tita Sara, y después cogimos un taxi hasta el aeropuerto (que yo no me atrevía a meterme con el coche en el meollo de las obras). Comimos allí, y después nos fuimos cada una por nuestro lado: ellas de vuelta a España y yo de excursión al centro, y de ahí a casita.

En fin... se ha hecho un poco corto, y la verdad es que nos gustaría que hubiera dado para más, pero dicen que siempre hay que dejar algo para la próxima visita, así que Sara, ya sabes, a ir planeando la próxima, ¿vale?

Por cierto, si os apetece ver un reportajillo gracioso sobre Dublín, tenéis los links al vídeo en el blog de Rafa

La tita Sara en Dublín (I)

Hoy han llegado la abuela Maripaz y la tita Sara a pasar un fin de semana largo con nosotros :-)

Esta mañana hemos ido los tres en familia a buscarlas al aeropuerto, y luego nos hemos venido a comer cerquita de casa, al Avoca de Rathcoole (bastante chulo, por cierto). Por la tarde papá Fredi tenía que trabajar, y nosotras nos hemos ido dando un paseo al centro comercial de Citywest, aprovechando que hacía un día de sol estupendo.

Irene ha aprovechado el camino de vuelta para echarse una siestecita, y luego al despertarse ha estado jugando un rato en la alfombra con su abuela y su tita (juguetes nuevos, ¡¡¡bieeeennn!!!) Hacía un par de meses que no se veían, y la verdad es que Irene en ese tiempo ha crecido un montón; yo igual me doy menos cuenta porque la veo a diario, pero cada vez que la ve alguien de la familia (normalmente por la webcam, o en fotos) nos dicen que está grandísima. El abuelo Alfredo no ha podido venir esta vez, pero hoy al menos la ha visto un ratito por la webcam, cenando su papillita de cereales.

Aprovecho para contaros algunos de los últimos grandes logros de Irene:

- Ya sabe beber agua de un botellín (más o menos) y en pajita, come purés de pescado y yogures (y todo lo que ponen en la guarde), y le encantan las frutas del bosque, como a su papi. Le encanta mordisquear las cucharas y ya va haciendo intentos de comer solita algunas veces, y ya sabe beber sola de su beaker... aunque a veces hay un accidente y se echa toda el agua encima :-D

- Ya va sabiendo para qué sirven algunas cosas: si cogemos su cepillo y la peino un poquito, luego ella me intenta peinar a mí; si cojo el mando de la tele y le doy a algún botón, ella mira directamente a la pantalla a ver qué sale; si la estoy vistiendo o desvistiendo, ella me ayuda inclinando la cabeza para que entre o salga la camiseta...

- Ya casssi, casssi gatea (sí, ya lo sé, la semana pasada decía lo mismo, pero bueno, ya queda menos). Le gusta jugar con Saturnino, un juguete de esos típicos de encajar figuritas, y ya encaja de vez en cuando el círculo y alguna vez hasta el cuadrado. También tiene unos de esos cubos de varios tamaños para apilar o meter unos dentro de otros, y se puede pasar las horas jugando con ellso. Y le sigue encantando jugar con sus propios pies, a veces cuando la tumbo en el cambiador se los agarra y hace "palmitas" con las plantas de los pies :-D

- Ya ha aprendido a "pedir" lo que quiere, básicamente mirándolo y protestando, como cuando ve a su muñeco favorito, que puede estar en la otra punta de la habitación (Nico, el muñeco anteriormente conocido como Pepito, tengo un post pendiente sobre él), y no para hasta que se lo damos (o la distraemos con otra cosa, que es un peluche y no es plan de que se lo lleve a la bañera, por ejemplo).

- No os pongo los datos "trénicos" de cuanto mide, pesa, etc. porque hace un montón que no la medimos ni pesamos, pero está claro que ha crecido últimamente. También le ha crecido el pelo, y se le ha oscurecido un poco, con lo que parece un poquito más mayor. Y cuando sonríe está para comérsela con los dos paletos que le asoman en la encía de arriba... y no es que yo lo diga porque sea mi hija ni nada ¿eh? ;-)