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Irene: de baby a toddler (oficialmente)

Ya os había contado más veces que "la pequeña Irene" poco a poco va dejando de ser pequeña (snif), y ya no se puede decir que sea un bebé...

Hace un rato he tenido una reunión en la guarde con sus cuidadoras y lo he visto clarísimo: en la portada de su archivador, la foto que le hicieron al llegar por primera vez a la baby room 2 en agosto del año pasado, con sus ocho mesecitos recién cumplidos; en la contraportada, la foto que le sacaron la semana pasada en toddlers 1, ¡menuda diferencia!

La reunión era para comentar oficialmente el paso de Irene de una clase a otra; he estado charlando un rato con sus dos "tutoras", su cuidadora primaria en la clase de bebés y la de la clase de toddlers, y las tres hemos conicidido en que todo ha ido fenomenal, en realidad el cambio fue muy fácil porque Irene ya tenía muchas ganas de estar con los mayores (todas las mañanas se quedaba en la puerta mirándoles un buen rato), y por lo visto durante el periodo de adaptación el único momento en que protestaba era cuando acababa la visita a toddlers y la llevaban otra vez con los bebés, ¡no quería volver! :-D

Además, las cuidadoras me han estado contando sus observaciones sobre Irene, y yo me he puesto más ancha que alta, no puedo por menos que estar orgullosa: es una niña tranquila, feliz, sociable (le gustar jugar en grupo pero también se entretiene mucho sola), que escucha y que comparte (en la medida de lo que se puede pedir a una niña de año y medio, claro). Le encantan los libros y jugar al aire libre, sobre todo con messy things (básicamente, cosas dignas de un anuncio de Ariel como tierra, barro, plastilina y demás). Y no es que yo no supiera ya todas esas cosas, es que hace mucha ilusión que otros también lo vean y comprobar que no es sólo el amor de madre que te hace creer que tu niña es perfecta ;-)

Así que ya veis, Irene ya es toda una toddler sin duda alguna, y desde que está en la clase nueva está aprendiendo a pasos agigantados... eso sí, llega a casa agotadiiita todas las tardes, casi siempre con la ropa manchada e incluso veces con alguna "herida de guerra" (la más aparatosa fue un cortecito en el labio, al caerse del triciclo) pero feliz y contenta como ella sola, ¡y con muchas ganas de merendar!

Uno de esos días

Ya sé que normalmente hablo maravillas de mi trabajo… peo hoy no es uno de esos días, hoy es uno de los otros.

Hoy es uno de esos días en que ciertas situaciones, ciertos proyectos, ciertas personas, consiguen que acabes HASTA EL MOÑO y te pilles un buen rebote. Y mira que hace años que no me pillo un rebote por cuestiones de trabajo: recuerdo una época en que aquello era el pan de cada día pero afortunadamente ya quedó atrás, muy atrás, y a lo mejor me ha sentado tan mal porque ya se me había olvidado lo que se sentía (rabia y frustración, básicamente)

Pero no os asustéis, que no es nada grave, la tormenta pasará y espero que pronto. Y no es que todo esto haya aparecido de la noche a la mañana, ha sido más o menos progresivo en estas dos últimas semanas; hoy es simplemente el día en que ha caído la gota que ha colmado el vaso.

En fin, hoy es uno de esos días en que, como decía Felipe, el amigo de Mafalda (¿o era Manolito?), lo malo de uno son los demás. Pero por suerte son sólo algunos de los demás, no todos, por suerte ninguno de los que me tocan de cerca, y por suerte yo ya no me quedo calladita tragándome la rabia y la frustración: estoy aprendiendo a tomar las acciones necesarias, por supuesto de manera tranquila y sin perder las formas, como debe ser.

Y cuando salga de aquí dentro de un rato pienso olvidarme de todo esta historia, porque al fin y al cabo es sólo trabajo… que esto sea lo peor que nos pase en la vida :-)

De vuelta a casa

Sólo un post rapidito para dar señales de vida: ya estamos de vuelta de otro de nuestros viajes relámpago a España, por supuesto de BBC :-)

La ecografía del miércoles salió muy bien, se veía todo limpio, así que confirmado: ya estoy recuperada. Tengo que tomar cápsulas de hierro por una temporadita, para reponer, y eso es todo. Bueno, también me aconsejaron tomarme unos cuantos días libres a ser posible, y como daba la casualidad de que teníamos ya pedido el fin de semana largo para ir a Cáceres de comunión, pues genial, allá que nos fuimos.

Curiosamente, el tiempo en España estos días ha sido de lo más típicamente irlandés: muy cambiante, con viento, lluvia, ratos de frío... ¡de todo! Pero ha merecido la pena, y una vez más hemos podido pasar ratos tanto con mi familia como con los amigos, y nos ha hecho mucha mucha ilusión :-D

Buenas noticias y mejores todavía

Antes que nada, para todos los que estéis un poco preocupadillos: todo va bien, me encuentro anímicamente muy bien y físicamente recuperada casi del todo.

Todo ha sido un poco raro, porque nos enteramos de que la cosa no iba bien a través de una ecografía, antes de que mi cuerpo "se diera cuenta", así que al menos no ha habido sustos ni dolores repentinos ni nada. El jueves la matrona me dio varias opciones: una era esperar a que mi cuerpo empezara a expulsarlo de forma natural, otra era administrar una medicación para provocarlo, y la tercera era pedir cita para un legrado. Como estábamos en vísperas de puente decidimos esperar unos días a ver si mi cuerpo empezaba el proceso por si solo, y eso fue lo que pasó. Me habían dicho que me esperara algo así como un periodo pero más abundante, y así fue, ayer por la tarde empecé a manchar más; me pilló en casa, tranquila y preparada, con Irene ya dormidita.

Esta mañana me he ido al Rotunda para comprobar que todo estaba bien. Entré por urgencias, todavía seguía manchando pero ya mucho menos, y el médico dijo que todo parecía ir estupendamente, que mi cuerpo ya estaba volviendo a la normalidad. Me han dado cita para mañana por la mañana para una ecografía, para comprobar que ya se ha expulsado todo y que no hay ningún riesgo de infección. Luego me he tomado el resto del día de relax (consejo de mi jefe, que es un encanto :-)), he dado una vueltita tranquila por el centro y me he venido a casa a dormir una siestita y descansar.

Ya por la tarde, he ido a recoger a Irene a la guarde y ¡sorpresa! El proceso de adaptación de bebés a toddlers está siendo todo un éxito, me han dicho que mañana la lleve directamente a la clase toddlers, ¡bieeeen!

¡Bien por Irene! Ya es oficialmente una niña mayor :-D

Llegó mayo, llegó el verano (de momento)

Este puente de mayo empezó el jueves con mal pie pero enseguida se enderezó con la llegada de refuerzos desde España: mis dos hermanas y mi sobrinillo Pablo han estado con nosotros disfrutando del maravilloso clima irlandés... y de alguna que otra partida al tenis con la Wii ;-)

No hemos hecho grandes excursiones turísticas pero nos hemos reído mucho, hemos paseado, hemos ido de tiendas y hemos hecho negocio al Eddie Rockets, para variar. Pablo tiene sólo cuatro mesecitos, era su primer gran viaje, y se ha portado fenomenal, el tío es un buenazo. E Irene se lo ha pasado bomba cuidando de su primito: le hacía caricias, le daba juguetes para que se entretuviera, le ponía el chupete...

Esta mañana ya se volvían para casa, así que los he llevado al aeropuerto (yo solita, y sin perderme ni nada, ¡¡¡bieeeeennn!!!), y al volver hemos aprovechado que también Hernán andaba estos días por Dublín para apuntarnos a dar una vuelta con él y unos cuantos amigos a Howth. Increíblemente, nos ha hecho un día bue-ní-si-mo (yo ni me lo creía, ¡veinte grados, pasando calor!) e Irene ha estado en su salsa correteando por el espigón, señalando los barquitos y saludando a todo el mundo, literalmente todo el mundo, conocido o desconocido :-D

Buenas noticias, malas noticias

Hasta a los blogs más optimistas les toca de vez en cuando repartir malas noticias...

Número Dos ya no va a venir a vivir con nosotros, algo salió mal por el camino y el pobre no lo pudo superar. Primero pensamos que nos habíamos equivocado con las fechas y que era más pequeñito de lo que habíamos calculado, pero en realidad lo que pasaba es que había dejado de crecer; el jueves una ecografía nos lo confirmó.

Así que de momento vamos a seguir siendo tres en casa: Papá, Mamá e Irene, que es nuestra alegría y nuestra medicina para los malos ratos. Y no os preocupéis, de verdad, que el mal ratillo ya lo pasamos el jueves, pero después ya lo hemos ido asimilando, y la verdad es que si nos paramos a pensar, ha ocurrido de la mejor manera posible: muy al principio del embarazo, y no con el primero sino con el segundo, cuando ya tenemos una niña preciosa para recordarnos que es posible, que ya lo hemos conseguido una vez, y que lo volveremos a conseguir, sin ninguna duda.

Y ya está, ahora lo que toca es mirar para alante... Gracias por vuestro apoyo y vuestras palabras de ánimo :-)