Skip to content

Barbacoa y fútbol con los Spaniards

El sábado pasado Fredi celebraba su cumpleaños, ¿y qué mejor plan que una barbacoa, un partido de la selección y los amigos Spaniards? Bueno, en realidad para mí lo del fútbol es opcional, pero es buena excusa para juntarnos los de siempre... a hacer lo de siempre, comer y charlar :-)

El día amaneció precioso y aunque luego se torció un poco, no llegó a diluviar, lo cual ya es bastante; los invitados empezaron a llegar a media mañana, encabezados por Jimena, sus papis y su abuelo, a quien agradecemos de todo corazón que se hiciera cargo de la barbacoa (encendió las brasas en un momento, ¡con lo que nos cuesta a nosotros conseguirlo siempre!), y comimos prontito para que luego diera tiempo a ver el partido tranquilamente con el café (lo de tranquilamente es un decir, claro). El partido yo no sé si estuvo bien o mal, dicen que un poco aburrido, pero ¡ganó España! y siempre en compañía se disfruta más. Pero sin duda las que más disfrutaron, con diferencia, fueron Irene y Jimena, que se montaron su propia fiesta en el jardín :-D

IT Hillwalking

De este fin de semana no tengo nada que contar porque ha sido un asquito: todo lluvia y viento (y eso que en teoría ya estamos en verano), pero como tenía pendiente contar cosas de la semana pasada, pues ahí van...

El viernes pasado fue un día cortito en la oficina: para celebrar la llegada del verano, se habían organizado unas cuantas actividades deportivo-sociales para todos los del departamento que quisieran participar. Las opciones eran:

- Ir a jugar al golf por equipos, o bien
- Hacer una mini ruta de senderismo, y luego por la noche
- Ir al canódromo a cenar/beber/apostar/etc.

A mí como lo del golf no se me da nada bien (o más bien no sé como se me da, porque no he jugado en la vida, pero dada mi gran habilidad para los deportes en general... prefiero dejarlo), me apunté corriendo a lo de la ruta de senderismo (hillwalking lo llamaban, literalmente, pasearse por una colina). Luego me enteré de que al golf no se había apuntado ni una sola chica, estábamos todas apuntadas al hillwalking :-D

A mí además me apetecía un montón lo del senderismo, porque entre unas cosas y otras hacía ya unos cuantos años que no salía a andar por el monte... en mis tiempos en Cáceres me apuntaba con mi amiga Ame a las excursiones de la vocalía de montañismo del club Cabezarrubia, que organizaba el incombustible Orencio, casi siempre por la sierra de Gredos. Yo no estaba muy entrenada y para mí eran casi siempre una paliza (empezando porque nos levantábamos a las cinco de la mañana para coger el autobús...), pero lo pasábamos genial y a mí me encantaba. Luego me fui a vivir a Madrid y nunca pude sacar tiempo para nada parecido, ni tampoco al llegar a Dublín.

Por eso la salida del viernes me hacía tanta ilusión: la marcha la organizaba mi compañero Joe, que es un fenómeno de la mountain bike el tío, y se conoce muy bien la zona de las Wicklow mountains adonde íbamos. Y para allá que fuimos, en varios coches, y una vez que estuvimos todos juntos nos pusimos a caminar.

La ruta era más o menos ésta, ¡y empezaba cuesta arriba! Como siempre en estas marchas, la gracia es subir a algún lugar bonito y luego bajar... y claro, si yo hace años ya me consideraba poco entrenada, imaginadme ahora, ¡completamente oxidada! La primera subida fue un buen susto para mis piernas, a las pobres les costaba seguir el ritmo, pero en seguida el paso se normalizó y empecé a disfrutar un montón del paseo. Subimos a la "montaña" de Maulin (a cualquier cosa lo llaman montaña, 570 metros de altura), desde donde había unas vistas bien chulas, aquí tenéis el Sugar Loaf con el mar al fondo:



Luego estuvimos bajando un ratito y cuando la gente ya se había confiado, ¡hala, a subir otra vez! Nos metimos por un bosque y fuimos a salir a una ladera con más vistas chulas:



La foto no parece gran cosa pero cuando estás allí la caída impresiona... sobre todo cuando te dicen que un compañero tuyo se pasea por esas laderas ¡en bici!

Ya para terminar, seguimos la marcha por el bosque y bajamos hasta un claro donde nos encontramos con la cascada de Powerscourt, muy chula también, pero ya en un lugar más turístico (se puede llegar en coche y hay merenderos y demás)



Y ahí fue cuando empezó a chispear (al fin y al cabo esto es Irlanda), pero ya no importaba porque estábamos llegando a donde estaban los coches y ya nos íbamos para casa.



El paseo estuvo fenomenal, a mí se me hizo hasta un poco corto, y eso que tardamos más de lo que se había planeado en un principio (básicamente porque los de delante tenían que pararse a cada rato a esperanos a los rezagados :-)). Luego mis compañeros se fueron a terminar el día en el canódromo pero yo ya había dicho que mejor no, que una vez que entrara en casa y me sentara ya no iba a haber quien me levantara :-D

Dieciocho meses

Dieciocho meses tiene ya Irene, añito y medio, ¡¡¡BIEEEEENNN!!!

Os pondría una foto reciente pero no me gusta mucho lo de andar poniendo fotos públicas en internet... así que os dejo su primera obra maestra como profesional de la fotografía:

Mi día libre

Bueno, ya son horas de actualizar el blog, ¿no? :-D

Hemos estado unos días liadillos, como os podéis imaginar, pero ya (casi) hemos vuelto a la rutina; os resumo un poquito estos últimos días.

La semana pasada hemos estado muy caseros, y eso que hacía un tiempo estupendísimo, pero con eso de la varicela de Irene no era plan de andar yendo a ningún sitio a contagiar gente. Irene estuvo al principio un par de días con fiebre pero luego se le pasó y el caso es que ha pasado la enfermedad bastante bien, contenta y jugando mucho, lo único es que dormía sólo regular (supongo que por los picores) y comía también regular porque tenía heriditas también dentro de la boca. Por lo demás, en general ha estado muy bien... pero claro, por muy bien que esté la niña, la varicela sigue siendo muy contagiosa, así que a la guardería ni acercarse en al menos diez días contando desde que le empezaron a salir los granitos.

La verdad es que hemos podido organizarnos mucho mejor gracias a que estaban aquí mis padres, que se han quedado cuidando de Irene hasta el jueves mientras nosotros íbamos a trabajar (muchísimas gracias, de verdad, un monumento había que poneros a todas las abuelas... vaaale, y a los abuelos también ;-))

El viernes ya se volvieron los abuelos para España, y mientras unos cuantos amigos se iban "de boa", nosotros nos dedicamos a pasar el fin de semana en familia, los tres juntitos en casa, saliendo como mucho a dar una vueltecita con el triciclo por los alrededores. El lunes Fredi lo había pedido libre pensando que ya sería el último (era el día 10 de varicela), pero como había unos cuantos granitos que no se veían tan secos como los demás, llevó en un momento a Irene otra vez al GP, y el GP dijo que estaban cicatrizando bien pero que igual en la guardería nos la devolvían al ver que no estaban secos del todo, y que mejor que se quedara en casa hasta el jueves...

... Así que decidimos turnarnos: yo cogí ayer el famoso día libre que me debían en la empresa, y Fredi ha cogido libre hoy; mañana ya Irene puede volver a la guarde, ¡por fin! Seguro que le hace una ilusión tremenda volver a ver a sus amiguitos.

Nosotros también estamos deseando poder volver a la rutina, pero la verdad es que estos días lo hemos pasado fenomenal con Irene: hemos disfrutado un montón jugando con ella y observando lo que hace cuando juega ella sola, distraída en su mundo; nos hemos sorprendido un montón (como siempre) con todo lo que nos imita y lo rápido que aprende, y además nos hemos dado cuenta de que ¡ha crecido! Cada vez van quedando menos sitios en alto donde poner las cosas peligrosas :-)

Verano... ¡y varicela!

Ayer sábado, contra todo pronóstico, en Dublín era verano. Pero verano VERANO: a las nueve y media de la mañana ya estaba Irene en manga corta dándose vueltas con el triciclo por el jardín (vamos, en el cacho césped que tenemos enfrente de casa), lo nunca visto por estas tierras.

Para aprovechar un poco el día, ya que están de visita el fin de semana los abuelos Ángel y Mari Carmen, nos fuimos al centro a pasear un poco por St Stephen´s Green, y a que Irene montara un rato en los columpios... la verdad es que la pobre Irene ayer por la tarde no es que estuviera en su mejor momento, tenía un poco de "mamitis" y no se separaba de Nico (su muñeco favorito) ni a la de tres...

...Y luego supimos por qué. Por la mañana le habíamos visto unos pocos granitos en la tripita, en la línea del pañal, y pensamos que seguramente serían del sudor, por el calor que hacía. Luego por la tarde al bañarla ya le vimos alguno más y nos empezamos a mosquear... de madrugada se despertó con fiebre y a esas alturas ya teníamos más o menos claro que era varicela. Así que esta mañana nos acercamos al hospital infantil de Tallaght, no porque la cosa fuera grave sino porque siendo domingo no había otro sitio adónde ir más que a urgencias, y nos confirmaron que efectivamente era varicela, que le saldrían todavía bastantes más granitos (cierto, le han salido) y que le diéramos paracetamol cada cuatro horas para irle bajando la fiebre.

Y poco más, aparte de quedarnos en casa para no andar por ahí contagiando a otras personas... así que aunque también hoy ha sido verano (un poco menos, eso sí, pero aun así muy bueno), nos hemos quedado en casita, Irene más o menos bien, jugando y tal, aunque a ratos tontina y comiendo sólo regular porque también le han salido llaguitas dentro de la boca. Por supuesto, no puede volver a la guarde hasta que no se le haya pasado del todo, así que los abuelos han cambiado su billete de vuelta y se van a quedar en Dublín ejerciendo de abuelos unos cuantos días más, ¡muchísimas gracias!

Otro efecto colateral de la varicela de Irene es que al final no vamos a poder ir la semana que viene a la boda de los Txemas (snif), pero en fin, al menos no es por nada grave, ¡pasadlo muy bien, chicos, y ya nos contaréis a la vuelta!