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Pañales fuera II

Tercer día de la operación quitarle el pañal a Irene, hagamos recuento:

- Domingo: mucho mejor que el sábado, sólo cuatro "accidentes" en todo el día... también es verdad que técnicamente el día fue más corto porque Irene se echó un siestón de campeonato, y para dormir sí que le ponemos pañal, claro.

- Lunes, o sea hoy: la hemos llevado a la guarde con diez braguitas y pantalones de repuesto, pero sólo han hecho falta dos, así que genial; luego en casa por la tarde ya no ha habido más accidentes :-)

Total, que yo creo que está muy bien, aunque no canto victoria porque sé que estas cosas tardan su tiempo... Y a todo esto, Irene sigue ganando pegatinas cada vez que hace pis o caca en el potty; hoy ha terminado el día con nueve, así que ¡mañana seguro que toca premio!

¡Pañales fuera!

Hoy, como ya os comentaba, hemos tenido la fiesta del día de la fregona, también conocida como el primer día de Irene sin pañales :-D

Llevábamos ya una temporadita estancados con el tema del potty training: Irene se sentaba en el orinal por la mañana nada más levantarse, y por la noche justo antes del baño, y muy a menudo hacía pis o caca, pero el resto del día no estaba muy interesada en volver a sentarse, sobre todo cuando estaba entretenida con otra cosa. Así que, en colaboración con las cuidadoras de la guarde, hemos decidido que es hora de darle un empujoncito quitando el pañal.

Lo que sí nos pidieron en la guarde (debe de ser su sistema estándar) es que empezáramos nosotros, quitándole el pañal durante todo un fin de semana, y que luego ya la lleváramos el lunes sin pañal (y con mucha ropa de repuesto :-))

Así que manos a la obra, aprovechando el buen tiempo hemos empezado hoy, y para ser el primer día no ha estado del todo mal... lo único es que nos hemos dado cuenta de que Irene es un poco tirando a meona (como su madre, la verdad, no sé de qué me sorprendo), y aunque se las ha apañado para hacer pis seis o siete veces en el orinal, además de la caca... pues hemos contabilizado un total de quince bragas y pantalones de repuesto utilizados :-D

Pero bueno, al menos se ha llevado un buen puñado de pegatinas (una por cada pis y dos por la caca) y hasta un premio, una regadera chulísima para regar las macetas de papá en el patio, donde nos hemos pasado toda la tarde (Irene mayormente sentada en el potty...)

Y mañana, segunda parte.

Alicia cumple siete semanas

Dejo por un momento mis funciones de vaca lechera (y que conste que no me quejo, estoy encantada de tener mucha leche :

- El lunes fuimos al GP a la (otra) revisión de las seis semanas, la que venía incluida con el seguimiento gratuito del embarazo. No nos dijeron nada que no supiéramos, que Alicia está muy sana; lo único que tiene es un poquillo de reflujo que hace que a veces eche leche en plan surtidor, pero sólo le pasa muy de vez en cuando, y a la vista está que lo que come lo aprovecha bien, así que no estamos preocupados.

- El martes fuimos a nuestra primera clase de yoga para mamás y bebés, las mismas clases a las que en tiempos iba con Irene, y que me siguen pareciendo una buenísima idea para recuperar un poco la forma y estimular al bebé. Un detalle nuevo y que me gustó mucho es que ahora además de la monitora tienen otra persona en la clase por si algún bebé llora, para cogerlo un poquito y así dejar que la mamá siga la clase. Alicia en general se lo pasó bastante bien, sólo hubo un par de momentos en los que se puso tontina, y luego ya al final le entró hambre y en vez de relajación tocó dar de mamar, pero bueno... un poco más adelante se podrán hacer las dos cosas a las vez ;-)

- El miércoles no hicimos nada en especial, estuvimos tranquilamente en casa y dimos un paseo por el barrio.

- El jueves fuimos a una farmacia cercana a intentar sacarle a Alicia las fotos para el pasaporte, ya que no estábamos muy convencidos con las que habíamos sacado en casa... (Por cierto, el por qué en este país las fotos se revelan en las farmacias no lo tengo muy claro, supongo que como antiguamente el revelado era un proceso químico, pues digo yo que lo harían los boticarios... el caso es que ahora el revelado ha pasado a ser digital pero se sigue haciendo en las farmacias). El problema es que siendo tan pequeñita es muy difícil sacarle la foto mirando al frente con fondo blanco, y las señoras de la farmacia no eran tampoco especialmente hábiles ni tenían un método especial para hacer las fotos, así que al final no se pudo y acabó Fredi editando una de las fotos que habíamos conseguido sacar en casa, tumbando a Alicia sobre una sábana blanca.

- El viernes fuimos a la embajada a solicitar el pasaporte para Alicia. Tuvimos que ir todos para allá de excursión porque ahora para registrar a un bebé, la embajada te pide una prueba de que el susodicho bebé existe, o sea, que tienen que verlo personalmente, cosa que no sé desde cuándo piden pero que no pedían hace dos años y medio cuando registramos a Irene (menos mal que nos dio por llamar antes, que si no nos habría costado dos viajes). Total, que ya hemos hecho todo el papeleo y ahora nos queda esperar a que nos avisen cuando esté el pasaporte preparado.

- Y hoy sábado hemos estado en casita tranquilamente, porque hoy hemos tenido la fiesta del día la fregona, ya os explicaré en otro post :-D

ACTUALIZACIÓN: se me olvidaba contaros que el fin de semana pasado vino a visitarnos la tita Cristina, ¡yujuyujuyujuuu! Visita corta pero muy aprovechada, como siempre que nos juntamos las tres hermanas, ¿Verdad, Sis?

Revisión de las seis semanas

Dos semanas llevo sin actualizar el blog, os tengo un poco desinformados... Mañana cumple Alicia seis semanas, y no es porque sea mi hija ni nada, pero se está poniendo preciosa preciosa :-D

Ahora en serio, está creciendo un montón, y ya se la ve super espabilada. El viernes pasado le tocó su primera vacuna, la BCG (contra la tuberculosis, en España no se pone pero aquí en Irlanda sí), en un centro de salud de por aquí cerca (hubo que salir de expedición a buscar el centro de salud antes de poder llevarla, andaba metido en uno de tantos barrios de casitas que hay por aquí), y la pobre lloró un poquito pero se le pasó enseguida... en estas cosas siempre lo pasamos peor las madres que los propios bebés :-(

Y hoy tocaba revisión de las seis semanas en Rotunda, para las dos, para Alicia y para mí; la revisión mía me importaba menos, porque también tenemos cita para ir las dos el lunes al GP, pero a Alicia prefería que la viera un pediatra, que siempre da más seguridad (creo que ya os he contado lo raro que es aquí el sistema de salud, los pediatras escasean por estas tierras y el seguimiento de los bebés se lo reparten entre el GP y la enfermera de la zona... en fin)

Total, que el resultado de la revisión ha sido... ¡que las dos estamos estupendas! ;-) Bueno, ella un poco más estupenda que yo, que todavía ando recuperándome de una grieta en un pecho (ya queda menos), pero Alicia está como una rosa, y para muestra, los números:

Altura: 57 cm.
Circunferencia de cabeza: 38,5 cm.
Peso: 5,610 kg.

¡Seiscientos gramos en dos semanas! Y a mí que me parecía que estaba comiendo poco...

¡Feliz cumplemés, Alicia!

Y que cumplas muchos máaas, ¡bieeen!

Ya sé que suena muy típico pero no me puedo creer que haya pasado ya un mes, ¡qué rápido pasan los días! Y qué grandota se está haciendo Alicia, está muy espabilada, ya nos sigue con la mirada y nos sonríe... y a nosotros se nos cae la baba, claro :-D

Pendiente queda un post sobre el día en que nació, en cuanto lo tenga preparado lo publico (paciencia que todavía no consigo sacar muchos ratos libres)

Cinco kilitos

Pues sí señor, una buena moza esta Alicia :-D

Ayer la pesaron en Rotunda, adonde fuimos, como todos los jueves últimamente, al grupo de apoyo a la lactancia; Alicia llevaba unos días más intranquila y con un poco de tos, y la comadrona pidió que la vieran en pediatría por si acaso... al parecer sólo es un pelín de catarro (algún germen que se habrá traído su hermana mayor de "souvenir" de la guarde), y por lo demás la niña está estupendamente, solo que tiene la garganta irritada y a ratos está molestina.

Y hoy teníamos cita para que viniera la enfermera a casa a pesarla, así que doble confirmación: cinco kilos y subiendo, ¡ole mi niña!