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Creciendo y aprendiendo...

...como dos campeonas: Irene y Alicia. Las vacaciones en España les están sentando fenomenal, se lo están pasando de miedo las dos, pero además es que se nota que están espabilando un montón.

A Irene, aparte de que no para en todo el día y que se está volviendo aún más ágil y fuerte (y más alta también, que ha dado un buen estirón), donde más se le nota es al hablar: ya va construyendo frases complejas y se explica con bastante claridad, casi siempre en español, aunque todavía hay algunas frases espontáneas que le salen en inglés. Le gusta mucho cantar, bailar, y correr por todas partes, y eso que a veces aterriza con las rodillas... y parece que ya le va cogiendo el gustillo a eso de bañarse en la piscina, aunque lo que de verdad le encanta es estar con sus primos Isabel y Pablo, sea donde sea :-D

Y mientras tanto Alicia... ¡ay, Alicia! A sus tres mesecitos y medio, se la ve espabilar por días: ya cada vez va cogiendo mejor los juguetes que le ponemos por delante (por supuesto para llevárselos a la boca, aunque la pobre no siempre atina), y ha aprendido a darse "la vuelta fácil", de boca abajo a boca arriba. Pero lo mejor de todo es la alegría que tiene, las sonrisas que te echa en cuanto le haces alguna cosita, y ahora ya de vez en cuando hasta risa con sonido... por lo demás en general es una niña bastante tranquila, menos cuando le da por llorar (me da que ya está empezando a cuajar los dientes y le están incordiando), que a veces chilla como si fuera el fin del mundo :-D

Por cierto, el pediatra ya confirmó hace un par de semanas que están las dos tan sanas como dos robles, ¿y yo qué voy a decir, que soy su madre? Pues que están las dos para comérselas ;-)

Alicia en España III: El Casar

Alicia, Irene y yo seguimos de vacaciones por España: ahora estamos pasando unas semanitas en el monte del Casar, con mis padres y demás familia.

¡Y creíamos que en León hacía calor! Bueno, ahora ya no nos podemos quejar porque desde hace un par de días ha refrescado y se está muy bien, pero al principio la verdad es que lo notamos bastante...y pensar que hace unos años estos veranos eran lo normal para mí, voy a tener que decir aquello de que yo en Dublín soy extremeña y en Extremadura soy dublinesa :-D

Bueno, bromas aparte, aquí se está fenomenal porque estamos en el campo (más fresquitos que en la ciudad) y hay piscinita para refrescarse; Irene y Alicia se bañaron en la piscina la tarde que llegaron, con todos sus primos, y a Irene pareció gustarle bastante pero luego los siguientes días no parecía tener ganas de remojarse; esta tarde sí que le ha vuelto a apetecer bañarse al ver en el agua a su amiguita Daniela, que ha venido a hacernos una visita junto con Vicky, su mamá.

Y después del baño, Irene le ha enseñado a Daniela su lugar favorito para jugar, donde se pasa las horas siempre que puede con sus primos Isabel y Pablo: la casita. La casita es precisamente eso, una casita para niños, con su puerta y sus ventanas, su tejado, su banquito a la puerta y un montóoon de juguetes dentro. Allí se lo pasan en grande haciendo sus comiditas, jugando a papás y mamás... la verdad es que es chulísima (¡gracias, tita Fátima, por montarla y dejarla tan bonita!), y hasta a mí me ha hecho ilusión rebuscar entre los "cacharritos" de cocina y encontrar algunas cosas con las que en tiempos jugaba yo...

Y siguiendo con los recuerdos de cuando éramos pequeñas, cuando saco ratos libres me estoy dedicando a leer los cómics reeditados de Esther y su mundo (prestados de mi sobrina Blanca, ¡gracias!), que cuentan las aventuras de una jovencita de trece años, allá por los años setenta... mi hermana tenía algunos de los cómics antiguos y nos ha encantado volver a encontrarnos con los dibujos de Esther y su historia.

Así que ya veis, llevamos un ritmo muy tranquilo: solemos ir a Cáceres un par de días a la semana, a hacer algunas compras y visitar a los amigos, y el resto lo pasamos aquí en el campo con los abuelos, y los primos que vienen casi todos los días. Mañana llega la tita Mamen de sus vacaciones, seguro que las dos niñas se pondrán supercontentas... Irene ni que decir tiene que se lo está pasando en grande, y Alicia también parece estar muy a gusto, aunque lleva un par de días un poco más mimosina y quejica (creemos que son los dientes que ya están empezando a incordiar...). Estaremos por aquí hasta el día 6 de septiembre, que nos iremos a Madrid a pasar la siguiente etapa de nuestro viaje, ¡y esta vez con papá! :-)

Alicia en España II: León y el bautizo

La primera etapa de nuestras vacaciones españolas la estamos pasando en León, con los abuelos paternos de Alicia e Irene. Como ya os conté, llegamos el lunes pasado en el tren, y nos estaba esperando todo un comité de recepción: el abuelo, la abuela, la tita Sara y la tita Julia.

Las niñas se adaptaron enseguida al nuevo ambiente, y eso que en León está haciendo calor estos días y nosotros ya no estamos acostumbrados, pero a ellas no parece importarles mucho... Irene sobre todo está disfrutando un montón con cosas tan sencillas como salir de paseo por la calle, ir viendo a toda la gente, los escaparates, ¡y las palomas! (ella las llama paluumas :-)), sentarse en una terracita a tomar algo, ir al parque, o a visitar a la bisabuela... y sobre todo con la comidita tan rica que le ponen en casa de los abuelos (ese jamoncito recién cortado, ¡mmmhhh!).

Alicia por su parte también se lo está pasando muy bien, echando sonrisas de las suyas a todo el que le dice algo :-). El viernes llegó la familia por el lado cacereño a verla: los otros abuelos, tíos y tías, y los primos (llamados cariñosamente La Marabunta por el barullo que arman estando todos juntos, y es que Alicia es ya la nieta número nueve de mis padres).

Y el sábado por la mañana nos reunimos todos en la catedral de León para bautizar a Alicia, como ya hicimos hace dos años en el bautizo de Irene. Los padrinos esta vez fueron sus tíos Cristina y Adrián, y después de la ceremonia fuimos al parador de San Marcos a comer opíparamente (qué buena estaba la tarta de milhojas, cuántos años sin probar una...). Ni que decir tiene que Irene y sus primos se lo pasaron de miedo, mientras Alicia entre siesta y siesta paseaba de brazo en brazo.

El domingo por la mañana volvimos a San Marcos a desayunar con toda mi familia, antes de que cada uno se fuera para su casa, y luego fuimos a comer (otra vez opíparamente) a casa de la tita Carmina. La verdad es que entre visitas, paseos y compras no nos está dando tiempo a aburrirnos... el martes papá se tuvo que volver a Dublín a trabajar; nosotras tres nos quedamos un poco más en León y ya el sábado nos iremos a Cáceres, a hacer la segunda etapa de nuestro viaje.

Alicia en España I: de Madrid a León

¡Ya estamos de vacaciones! Es la primera vez que Alicia viene a España, a ver si puedo escribir un post todas las semanas contando un poco los sitios por donde vamos pasando.

Todo empezó el lunes bien tempranito: salimos en taxi de casa ¡a las tres de la mañana! por si había lío en el aeropuerto, y como no lo había nos sobró un montón de tiempo, pudimos desayunar tranquilamente en el Starbucks antes de embarcar. Poco después de subir al avión nos habíamos quedado dormidos los cinco (Irene, Alicia, la tita Mamen, Fredi y yo), y las niñas no se despertaron hasta que no aterrizamos, así que hicimos un viaje supertranquilo, e incluso llegamos con adelanto a Barajas a las nueve y media de la mañana.

En Madrid montamos el campamento temporal: después de un ratito descansando fuimos a comer con el tito Ángel (cumpleañero ese día), Mercedes y los primos Ángel y Alberto, luego descansamos otro ratito (intento fallido de siesta, ni Irene ni Alicia estaban por la labor), la tita Nati nos hizo una visita y luego ya recogimos el campamento y nos fuimos para Chamartín, a coger el tren.

Habíamos decidido probar el Alvia que va desde Madrid a León, que durante un buen trecho va por las vías del A.V.E., en lugar de alquilar un coche como hacemos normalmente; la única pega que le veíamos es que salía un poco tarde, a las ocho, y llegaba a las once de la noche a León, pero quisimos hacer la prueba de todas formas. Y la verdad es que nos encantó: cuatro billetes en preferente nos costaron más o menos lo mismo que nos habría costado el coche, pudimos ir cómodamente leyendo y encima nos dieron una cena bien rica. Las niñas también estuvieron muy a gusto: Alicia en su maxicosi se pasó dormida tooodo el trayecto, e Irene durmió hasta mitad de camino, se despertó cuando paramos en Valladolid. Al llegar a León nos estaba esperando la familia de Fredi (con dos coches, que ya somos muchos), y en un santiamén estábamos en casita.

Total, que fue un día muy largo pero la verdad es que los desplazamientos estuvieron muy bien, y además nos dio tiempo a pasar el día en Madrid... me da la impresión de que no va a ser la última vez que viajemos en ese tren :-)

Próximo post: León y el bautizo de Alicia

Preparando maletas

Bueno, bueno, bueno, hoy es un día histórico... por primera vez en mi vida tengo las maletas preparadas (al 95%, ya se sabe que hay algunas cosas que se tienen que meter en el último momento) con más de 24 horas de antelación :-)

¡Nos vamos de vacaciones a España! Salimos el lunes bien temprano (y tan temprano, ¡a las seis de la mañana despega el avión!) y se viene con nosotros la tita Mamen, que ya terminó su "contrato de au pair" de dos meses en Dublín (Irene y Alicia te van a echar mucho de menos, hermana... y nosotros también)

Al final las niñas y yo vamos a estar en total dos meses en España: pasaremos por León, Cáceres, Madrid y de nuevo León, y por último subiremos a Asturias para la boda de unos amigos. Fredi irá y vendrá varias veces a Dublín para quedarse de Rodríguez, digooo, para trabajar, y luego ya volveremos todos juntos a primeros de octubre. La idea es llevarnos el portátil pequeñito, así que espero no estar demasiado desconectada, aunque creo que no me va a sobrar mucho tiempo para internetear en este tiempo... ya seguiremos informando.