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Dando señales de vida...

Me acabo de dar cuenta de que llevo diez días sin escribir nada... no tengo mucho que contar: seguimos en León muy tranquilitas, pero al menos quería dar señales de vida.

Mañana viene Fredi y el fin de semana nos vamos de boda a Gijón, ya a la vuelta os cuento el último capítulo de las vacaciones :-)

P.D.- Ahora también escribo menos porque estoy a ver si me acabo Un mundo sin fin, la novela continuación de Los pilares de la tierra, que es más larga que un día sin pan pero no está mal... ya voy por la página mil y pico, me quedan menos de cien y ya acabo ;-)

Más vacunas para Alicia

Ayer le pusimos a Alicia la vacuna de los cuatro meses.

Como estos días estamos en León de vacaciones, nos ha tocado ponérsela aquí: primero nos pasamos otra vez por el pediatra para que nos diera un volante diciendo que la niña estaba bien, y con ello y la cartilla de vacunación nos fuimos al centro de salud. Después de las explicaciones iniciales la verdad es que no hubo ningún problema, y a pesar de que el calendario de vacunación irlandés no coincide exactamente con el de la comunidad de Castilla y León (creíamos que sí pero no), la enfermera no puso pegas y le puso la vacuna tal y como correspondía. Y menos mal, que hace dos años habíamos tenido una historia parecida, con la vacuna de Irene de los seis meses y en Cáceres, y al final tuvimos que buscarnos la vida para ponerle una de las inyecciones por otro lado porque el enfermero de turno no quiso responsabilizarse.

Pero nada, esta vez no hubo problemas y como siempre Alicia fue toda una campeona, sólo lloró en el momento de darle los pinchazos y luego se calmó enseguida y se quedó dormidita. Nos quedamos en el centro de salud unos veinte minutos más para comprobar que no le daba reacción, algo que por lo visto recomiendan siempre para TODAS las vacunas, pero que yo sólo era la segunda vez que lo oía (la primera al vacunar a Alicia de tuberculosis allá en Dublín). Me sorprende que no hagan más hincapié en este tipo de advertencias, porque como nos explicó el pediatra, aunque las probabilidades de que haya reacción a la vacuna son muy muy muy bajas, si da reacción es en los primeros minutos y en forma de shock anafiláctico, lo cual es muy peligroso y se tiene que tratar en el momento con una inyección de adrenalina. Así que merece la pena quedarse un rato más en el centro de salud y cerciorarse de que todo va bien...

Por cierto, como fuimos al pediatra otra vez tenemos datos actualizados de talla y peso: Alicia ya mide 64 cm y pesa 7,2 kg, está enorme la tía... ya hemos pasado a ponerle ropa de talla 6 a 9 meses :-D

Alicia en España IV: Madrid

Buf, qué atrasada voy contando las vacaciones... es que se me pasan los días volando, y es curioso porque de acá para allá con las niñas no paro en todo el día, pero si me preguntan qué es lo que he estado haciendo no se me ocurre nada en concreto :-)

En fin, vamos con la siguiente etapa del viaje: después de tres semanitas en El Casar, nos fuimos a seguir pasando calor a Madrid; llegamos el domingo día 6, nos llevaron tito Javi y tita Fátima en su monovolumen (que Irene se empeñaba en que era un autobús, de tan grande que lo veía :-D), y esa misma tarde aterrizó Fredi en Barajas, ¡ya estaba la familia reunida otra vez! Esa noche cenamos en casa con los amigos, telepizza y risas como en los viejos tiempos (se os echó de menos, Kwin y Lo), pero me da que ha sido la última cena así para mucho tiempo, en cierto modo el fin de una era, porque cuando vengamos la próxima vez ya no seremos los únicos en tener peques y habrá que organizarse de alguna otra forma...

Durante la semana estuvimos bastante tranquilos, haciendo algunos recados (dentista, qué le vamos a hacer), dando paseítos y haciendo el obligado recorrido por VIPS, Gino´s y demás, menos el martes que como era fiesta en Extremadura vino mi hermana Cristina con toda la tropa, y aprovechamos para quedar con mi hermano Ángel y Mercedes para pasar el día. El jueves por la tarde conocimos a Ana, la niña de otros amigos, Araceli y Juan, y a su futuro hermanito/a (si es que estamos en pleno baby boom ;-)), y Ana e Irene se lo pasaron en grande jugando con los cubos y los rastrillos en la tierra... de hecho Irene llegaba casi todas las noches a casa con los pies sucios, porque todos los parques de columpios a donde íbamos tenían el suelo de arena.

Y a partir del viernes... ¡fiesta! Otra vez vinieron Cristina y Adrián con los primos Isabel y Pablo, y además la tita Mamen (Super Tita Mamen, debería decir). Los cuatro primos se lo pasan bomba juntos, hagan lo que hagan, y digo los cuatro porque Alicia disfruta tanto como los tres mayores, y tanto a Pablo como a Isabel les encanta Alicia y la miman un montón. El sábado además se les unió otra prima: Adriana, la niña de mi primo Borja, que acababa de cumplir dos añitos; su abuela le preparó una fiesta por todo lo alto para celebrarlo con nosotros, con piñata y ¡una tarta de gominolas! Los primos hicieron muy buenas migas y jugaron toda la tarde, y los mayores también lo pasamos fenomenal, después de tanto tiempo sin vernos, ¡gracias Tita Cristy!

El domingo por la mañana vinieron Nati y los primos Ángel y Alberto a vernos un rato, luego nos fuimos en tropa a comer al VIPS (para variar), y después de la comida tuvimos que quedarnos en la tienda haciendo tiempo porque ¡estaba lloviendo en la calle! Increíble. Luego ya por la tarde ya se marcharon todos y volvimos a quedarnos solos nosotros cuatro, básicamente haciendo maletas para viajar al día siguiente, aunque algún huequito quedó para despedirnos de unos amigos. El lunes alquilamos un coche y lo llenamos hasta los topes (pero hasta los topes, literalmente) para irnos a León. Y ahí ya dejamos de pasar calor ¡y casi empezamos a pasar frío! Los últimos dos días en Madrid ya había empezado a refrescar un poco y se estaba de maravilla, pero en León era otra historia, yo ya directamente di el verano por perdido y saqué la cazadora.

Al día siguiente, el martes 15, Fredi se volvió con el coche a Barajas y embarcó de vuelta a Dublín, de donde volverá otra vez en dos semanas, ¡hasta pronto, papi! Nosotras nos quedamos en León estrenando ropa de otoño... pero eso ya os lo contaré en el próximo episodio.

Feliz cumplecuatromeses, Alicia

Hoy Alicia ha cumplido cuatro meses, su primer tercio de año :-)

Y la verdad es que está preciosa, igual de simpática y sonriente que siempre ¡pero cada día más grande! Hace unos días que se ha descubierto los pies y ahora se dedica a intentar agarrarlos, y si por ella fuera se los llevaría a la boca... de hecho ya ha entrado en la fase de querer llevárselo tooodo a la boca (lo cual por cierto pone fin a la época de esterilización de chupetes y biberones, porque ya ¿para qué?), y va siendo cada vez más hábil agarrando los mordedores y juguetitos que le ponemos a tiro.

Por cierto, para quien se extrañe de que hable de chupetes y biberones, recordando que Irene nunca quiso ni de lo uno ni de lo otro, diré que a Alicia le gusta el chupete para calmarse cuando está nerviosa (y que luego lo escupe en cuanto está contenta otra vez ;-)), y que biberones le estamos dando uno al día, de mi propia leche, para que no se desacostumbre de la tetina y pueda seguir alimentándose sin problemas una vez que empiece la guarde en noviembre, con seis mesecitos justos.

Pero hasta que empiece la guarde todavía me quedan dos meses de disfrutar de ella a tiempo completo, el primero aquí en España y el segundo de vuelta a Irlanda (ya veremos cómo me defiendo "sola ante el peligro" con las dos peques :-D) Tengo pendiente escribir un post sobre el día en que nació Alicia, al igual que hice con Irene, a ver cuando encuentro un hueco y me pongo a ello, mientras tanto escribo esta felicitación: ¡feliz cumplecuatromeses, Alicia!

Aniversarios

Unos minutos pasan de la medianoche, ¡ya es nuestro aniversario!

El otro día, al recibir la invitación de boda de unos amigos, me acordé de lo que decía la nuestra: Nos conocimos, nos hicimos amigos, nos enamoramos... y ahora ¡nos casamos!

La verdad es que nuestra historia fue curiosa desde el principio, quién hubiera dicho que acabaríamos juntos, siendo tan distintos... pero ya veis, después de conocernos por pura casualidad y pasar varios años en la misma pandilla, empezamos a salir (para conmoción de nuestros amigos, que al principio no se lo creían, ¿verdad, Eli, Merc? :-D), tres años más tarde nos casábamos... y de aquello hace hoy cuatro años, algo ha llovido desde entonces.

Y nunca mejor dicho, ha llovido, porque mes y medio después de casarnos nos vinimos a vivir a Irlanda. Es curioso esto de los aniversarios: me cuesta menos recordar la fecha en la que llegamos a Irlanda, el 19 de octubre de 2005, que la fecha de nuestra boda, el 3 de septiembre de ese mismo año. Y otra fecha que solíamos recordar, la noche del 15 al 16 de diciembre de 2001, que fue cuando empezamos a salir, quedó olvidada cuando cinco años después, exactamente esa misma noche pero del año 2006, nació nuestra hija Irene :-)

En fin, que las fechas son sólo fechas y no tienen más importancia que la que queramos darles, no tienen por qué ser una celebración por todo lo alto... pero nos sirven como recordatorio de esos momentos especiales que han ido paso a paso construyendo nuestra vida, y de los seres queridos que la han ido compartiendo con nosotros.

¡Feliz aniversario, papi! Este año nos ha tocado pasar este día separados, pero dentro de nada podremos celebrarlo los cuatro juntos... TQ :-*