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Ahora sí que huele a Navidad...

22 de diciembre, sorteo de El Gordo, ¡ahora sí que es Navidad! :-D

Ya sé que no me va a tocar nada pero me da igual, es divertido ir siguiendo el sorteo a ver si cae por lo menos un reintegro. Al menos este año jugamos algo Fredi y yo, un décimo y dos participaciones, que el año pasado no teníamos nada (claaaro, así cómo nos iba a tocar...)

Este año las Navidades van a ser un poco distintas para nosotros, nos vamos a quedar en Irlanda, a ver qué tal sale. Mucho me temo que este año mi otra gran ilusión de Navidad, el turrón de chocolate Suchard, lo voy a tener que disfrutar a posteriori cuando alguien venga a visitarnos :-D

La función de Navidad

Con un par de días de retraso pero ahí va el relato de la primera función de Navidad de las niñas.

Fredi y yo llegamos a la guarde a eso de las cuatro, cuando estaba programada la obra de teatro de Irene; las cuidadoras y los niños habían estado preparando la clase desde varios días antes, con escenario, decorado, patio de butacas y todo, estaba bien chula... En total eran unos ocho niños o así, y allí estábamos todos los padres armados con cámaras de todo tipo (los había muy profesionales con cámaras reflex y videocámaras, nosotros con nuestra cámara digital normalita íbamos que chutábamos)

La obra por una vez no era la típica representación del portal de Belén; trataba de unos niños que tenían muchas ganas de que nevara durante las Navidades para poder hacer un muñeco de nieve. Irene y su amigo Álex estaban en pijama, era la hora de irse a dormir, y ella decía (un poco bajito, eso si) su frase estelar, que llevábamos ensayando más de dos semanas: But we´re not tired! (¡Pero si no estamos cansados!). Después todos los niños se echaban a dormir, y cuando se levantaban se ponían muy contentos porque estaba nevando, se ponían su gorro, guantes y bufanda, y salían a jugar y a cantar. Las canciones nos las sabíamos todos porque también nos había tocado ensayarlas un montón: Frosty the Snowman, Let it Snow y We wish you a merry Christmas.

Después tocaba la representación de Alicia: las cuidadoras habían vestido a todos los bebés con túnicas de angelitos, estaban salaísimos. Cuando llegamos, la mayoría de las madres fueron a sentarse con sus bebés, así que Irene y yo fuimos a sentarnos con Alicia; luego nos repartieron sonajeros, maracas y panderetas, y entre todos cantamos Jingle Bells al ritmo de la música... todos menos Alicia que se dedicó principalmente a chupar y morder su sonajero :-D

Y luego ya para terminar la fiesta, nos sirvieron a todos unas cosillas para picar, y allí estuvimos un rato charlando con otros papis y mamis mientras Irene se hartaba de gominolas con sus amigos. En total, un día para recordar, cuando podamos subiremos las fotos y vídeos a Flickr. Y por si alguien pregunta: sí, me llevé un pañuelito por si las lágrimas, pero no me hizo falta ;-)

¡Feliz cumpletresaños, Irene!

Irene cumple hoy tres años, ¡¡¡FELICIDADES MI NIÑA!!!

Nos espera un día movidito, porque ademásn de las celebraciones de cumple, también hoy es la función de Navidad en la guarde, así que Fredi y yo hemos pedido medio día libre en el trabajo para venir a aplaudir a nuestras niñas :-D

Más detalles esta noche...

Croquetita García

No quería pasasr un día más sin escribir un poquito sobre Alicia, o como podríamos llamarla ahora, Croquetita García :-D

Hacía ya unas cuantas semanas que, en teoría, Alicia sabía darse la vuelta para los dos lados, pero el problema es que no sabía que sabía darse la vuelta para los dos lados, más bien le salía de casualidad, sobre todo de boca abajo a boca arriba. Pero de un tiempo a esta parte, desde que ha descubierto todo lo que sabe hacer, está encantada de la vida: se dedica a rodar y rodar para todos lados, y por supuesto ya no se la puede dejar sola ni un segundo en ninguna parte, salvo en la cuna-parque (que de momento le gusta porque la ha usado poco, no la hemos sacado hasta hace un par de días). Sentada en el suelo también se lo pasa bomba, aunque después de un ratito ella sola ya empiezan los desequilibrios...

Y luego en el cambiador es especialmente peligrosa, no ya porque sólo aguante boca arriba unos segundos y luego se de la vuelta a la velocidad del rayo, sino porque acto seguido se arrastra hasta el borde para asomarse y averiguar lo que se ve más abajo. Pero lo mejor es cuando llega la hora de dormir: en cuanto la ponemos en la cuna se acurruca con su Monki (amigo de Nico, nos vino recomendado ;-)), y se queda durmiendo de costado como una mayor; claro que cuando se despierta por la noche te la puedes encontrar en cualquier postura y en cualquier esquina de la cuna :-D

ACTUALIZACIÓN: estoy por cambiarle el apodo de Croquetita García a Gusanito García, tendríais que verla avanzando por el pasillo :-D

En servicios mínimos

No, no me he declarado en huelga ni muchísimo menos: este blog está en servicios mínimos básicamente por falta de tiempo :-D

Así que allá vamos, resumen rápido de la semana: de lunes a viernes hemos estado a lo nuestro, en la guarde/el trabajo todo el día y por las tardes un ratito juntos, cena, baño y a la cama.

Y del fin de semana esta vez sí que nos hemos enterado, la verdad es que ha estado muy bien. El sábado tuvimos la fiesta infantil de Navidad de mi empresa (sí señores, al final la Navidad nos ha acabado atrapando, y mira que hemos intentado esquivarla...), y las dos niñas se lo pasaron bomba; Irene al principio estaba un poco timidilla y al castillo flotante no se quiso ni acercar (cierto que los que estaban dentro eran niños un poco más mayores), pero disfrutó un montón jugando con su amiguita Laia, viendo los payasos y guiñoles, y sobre todo pintándose la cara como si fuera... ¡un león! Fue ella quien pidió ser un león (mariposa no, mariposa en la guarde, yo, A LION) y luego iba por ahí diciéndole a la gente: ¡¡¡groarrr!!!

A todo esto, Alicia no tenía muy claro lo que estaba pasando pero había tanta gente y era todo tan interesante que daba igual :-D. Luego llegó la hora de ir a ver a Santa y recibir un regalito cada una, y no estuvo del todo mal, Irene no se quiso acercar demasiado a Santa pero sí estuvo simpática y recogió el regalo, ¡el año pasado ni siquiera conseguimos que entrara en la caseta! A Alicia le encantó su regalo, tenía muchos botones con sonidos de animales, ¡más entretenimiento para toda la tarde! Y al final, como era de esperar, las dos cayeron rendidas en el coche de vuelta a casa.

Así que el domingo lo dedicamos a levantarnos tarde (las ocho, ¡halaaa!), descansar un poco y a dar una vueltita por Liffey Valley, que teníamos un par de recados que hacer, y ahí sí que conseguimos esquivar bastante bien el mogollón navideño, nos fuimos justo cuando aquello empezaba a ponerse imposible. Y con esto y un bizcocho ya estamos otra vez a lunes, y yo como siempre tengo mil ideas para escribir aquí pero poco tiempo que dedicarle, ¡sorry! Ya vendrán tiempos mejores ;-)