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De puertas para adentro

En estos últimos meses he ido perdiendo (otra vez) la costumbre de escribir en el blog, y me da pena, y una vez más me propongo retomarlo, porque no es que no tenga nada que contar, es más bien al contrario: me da pereza sentarme a escribir porque podría empezar y no parar...

Así que hoy he inaugurado una nueva rutina: para terminar el día con buen sabor de boca, me he preparado una infusión calentita y aquí estoy sentada frente al ordenador; en verano en lugar de una infusión será algo fresquito, quién sabe, tal vez incluso un helado, pero ahora mismo con el frío que hace ahí fuera apetece algo calentito :-D

Y mientras ahí fuera, en el mundo exterior, todo es agitación, nervios y monotema en las noticias (¿quién saldrá al final al rescate de Irlanda? ¿Será Europa, el FMI, el Banco Central, o todos a una?), en estos días yo aprovecho para mirar un poco de puertas para adentro. Finalmente hemos conseguido (al menos por un tiempo) asentarnos en una rutina familiar, que puede no ser perfecta pero nos funciona bien, y eso ya es suficiente para nosotros... El ritmo frenético poco a poco se va frenando, y es ahora en esta época de relativa tranquilidad cuando estoy teniendo la oportunidad de pararme a observar: observar lo que pasa en mi familia, en mi trabajo, en mi entorno, observar cómo reaccionamos cada uno ante las situaciones que se nos presentan. Una vez oí que la observación (sobre todo la auto-observación) es sumamente importante para poder evolucionar como persona, y últimamente estoy teniendo la suerte de poder comprobarlo.

Dicen que el invierno es una época muy dada al recogimiento y la introspección (representado por el yin para los orientales), mientras que en el verano (representado por el yang) somos más extrovertidos. El frío y la oscuridad van creciendo a medida que avanza noviembre, es hora de ir a buscar la mantita y encender la kettle ;-)



¡Feliz cumpledieciochomeses, Alicia!

Alicia cumple hoy un añito y medio, ¡felicidades mi niña!

Madre mía, qué rápido ha pasado el tiempo, hoy hace también un año que empezó a ir a la guarde, entró como un bebé y ya es toda una toddler hecha y derecha (aunque oficialmente no tuvo cambio de clase, más bien convirtieron toda su clase entera de babies a toddlers)

En la última visita al pediatra, hará más o menos un mes, medía 80 cm y pesaba 10,7 kg, y desde entonces yo diría que ha vuelto a crecer, la talla de ropa tiene que ser ya de dieciocho meses para arriba. Las escaleras de casa las sigue subiendo y bajando a gatas, por seguridad, pero los escalones de la puerta principal ya los baja ella solita para ir a la guarde todas las mañanas. Precisamente, está entrando en la edad de querer hacerlo todo ella sola, y frustrarse un montón cuando no lo consigue, como cuando intenta ponerse la chaqueta o el abrigo... Eso, junto con su espíritu de llevar la contraria, hacen que NO y MAI ("mine", o sea, "mío") sean ahora mismo sus dos palabras favoritas :-D

Se supone también que ésta es la edad de las rabietas (más bien hacia los dos años, pero empezando desde ahora), y aunque hemos tenido alguna que otra, en realidad no nos podemos quejar (y que dure, cruzo los dedos). Otro dato importante es que ya ¡por fin! le están saliendo los dos dientes que le faltaban abajo, uno a cada lado de los del centro, y muelas ya también tiene un montón, así que parece que ya nos hemos puesto al día. Con las comidas también nos hemos puesto al día, quedan pocas cosas de comer que no haya probado, y más o menos sabe beber de un vaso ella sola, aunque todavía de vez en cuando calcule mal y se lo eche encima :-D

Pero lo mejor es que está graciosísima, hecha una gamberrina. De su hermana Irene aprende un montón, y siguen jugando mucho juntas, ahora ya saben cómo ponerse de acuerdo cuando las dos quieren el mismo juguete. Y yo la verdad es que me lo paso bomba también jugando con ellas, o simplemente observando cómo se desenvuelven y se entretienen por su cuenta, y cómo interactúan entre ellas. Por cierto, en la misma visita al pediatra Irene medía un metro exacto y pesaba 17,5kg, y el mes que viene cumple ya cuatro años, madre mía...