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De la soleada España... al Irish Wheather

Hace unos días que hemos vuelto, por segunda vez en pocas semanas, de pasar unas minivacaciones en la "soleada España", que la llaman... y la verdad es que ha sido un poco shock el volver al clima irlandés después de haber estado disfrutando de unos días de verano :-(

Si es que a veces parece que estamos casi en mundos distintos. Hace ocho días, en un termómetro callejero de Cáceres vimos treinta y seis grados. algo completamente normal estando ya a finales de mayo... y hoy a mediodía, ¿qué temperatura marcaba el termómetro de mi coche en Dublín? Nueve grados y medio, ¡¡¡más de veinticinco grados de diferencia!!! Eso sin contar la lluvia, el viento, y mi querido "hace sol pero al mismo tiempo llueve". No me extraña que mi garganta se haya vuelto a resentir...

Así que de momento adiós a la manga corta, al menos para las niñas y para mí (nuestro chicarrón del norte lleva manga corta todo el año, así que no le cuento). Pero bueno, la esperanza es lo último que se pierde, y dicen los meteorólogos que este año vamos a tener ola de calor en junio y julio, lo cual quiere decir que a lo mejor hasta tenemos verano este año, ¡bieeeen!

Por cierto, el viajecito a España estuvo bastante bien, quitando la tupa de kilómetros que nos metimos (Madrid - Cáceres - Sevilla - León - Madrid), y que los señores de Aer Nostrum nos deleitaron con una cola eterna para facturar a la ida y un señor retraso en el vuelo de vuelta. Pero por lo demás, lo pasamos muy bien en la boda de mi hermano (el sitio era impresionante, la verdad), y disfrutamos mucho con ambas partes de la familia. Las niñas, por supuesto, fueron las que mejor se lo pasaron, aunque también estaban felices después de volver a la guarde para contar sus aventuras :-D

¡Feliz cumpledosaños, Alicia!

La señorita Alicia ha cumplido hoy dos años, ¡felicidades mi niña!

Y yo diría que ha pasado un día estupendo... no sé hasta qué punto se daba cuenta de que lo especial del día, pero le ha gustado encontrarse dos globos en su cunita al despertarse esta mañana, uno por cada año que cumplía. Luego en la guarde le hicieron una fiesta de cumpleaños, con tarta y helado incluidos, y las cuidadoras le regalaron una tarjeta de felicitación.

Y ya en casa, Irene le ha dado su regalo de parte de todos: ¡la casita Lego de Winnie Pooh! Enseguida la han juntado con otras piezas de Duplo que ya tenían, y menuda fiesta han acabado montando en el salón :-D

Lo único que no ha habido hoy es tarta, eso y las velitas lo dejamos para el fin de semana. Pero vamos, que ni la cumpleañera ni su hermana mayor se han quedado sin postre, como os podréis imaginar, que aún tenemos stock de huevos de Pascua de chocolate...

De vuelta (por ahora)

Este blog se había quedado mudo otra vez, y por más días de lo habitual...

Una de las excusas que puedo poner es que hemos estado de viaje relámpago por España (con booda y sorpresita incluidas); otra es que preparar la ropa para las maletas fue ya en sí una odisea, gracias a la triple combinación viaje a España / cambio de temporada de invierno a verano / cambio de talla de las dos niñas. Y ahora que ya vamos recuperándonos del cansancio atrasado, toca preparar la próxima, ¡en diez días a volar de nuevo a España!

Pero vamos, que en resumen, es lo de siempre: siempre hay cosas que hacer, y el blog se va quedando para lo último, momento en el que por supuesto surge algo más urgente... hasta que simplemente ya no quedan fuerzas, o ganas, para sentarse a escribir.

Muchos posts escribo mentalmente, y luego se me quedan en el tintero, porque nunca llego a encontrar ese "momento ideal" en que ponerlos por escrito. Mi nuevo propósito es que eso deje de pasar, o pase cada vez menos, otra nueva faceta de mi lucha contra el perfeccionismo... pero siempre me anima pensar que hay unos pocos incondicionales que leen lo mucho o poco que escribo: a los que siempre estáis a la escucha, una vez más y de todo corazón, gracias.