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¡Tayto!

El fin de semana pasado nos dio por ahí y llevamos al las niñas a su primer parque temático... o casi ;-)

Nadie puede negar que los irlandeses son ingeniosos y originales para según qué cosas; a falta de franquicias tipo Disney Parks o Legoland, se les ha ocurrido explotar una de las marcas más conocidas en el mundo mundial... irlandés, claro: Mr Tayto.

Por supuesto, Tayto Park no pretende llegar a ser un parque temático, más bien se queda en "parque con unos cuantos extras". Pero la verdad es que está gracioso, como parque es muy agradable y aunque hay que pagar entrada, luego una vez dentro puedes hacer tu propio picnic si quieres, lo cual está bastante bien.

Entre los "extras" cabe destacar que tienen una buena zona de juegos para los niños (no quiero llamarla "de columpios" porque columpios precisamente es lo que no hay), otra zona con animales (algunos más corrientes, como conejos, y otros más exóticos, como avestruces o búfalos), y la posibilidad de visitar la fábrica de patatas fritas. Cuando nosotros fuimos a la fábrica, era domingo y la línea de producción estaba cerrada, pero aun así pudimos hacer el recorrido donde van explicando con carteles y vídeos cada paso en la fabricación, y mirar por las ventanitas para ver las distintas partes de la fábrica. También hay otra zona ambientada como un campamento indio, con distintas actividades para niños en cada tienda, y por supuesto, el rincón para hacerse fotos con Mr Tayto en persona :-D

Además, tuvimos la suerte de que nos salió un día estupendo de sol, así que disfrutamos un montón. La comida en el restaurante estuvo bastante bien (dentro de lo que son esos sitios, no esperéis alta cocina), y la verdad es que las instalaciones son chulas y están muy bien cuidadas. Y el remate final, cuando ya íbamos de vuelta hacia el aparcamiento... ¡una bolsa de patatas fritas gratis para cada uno! Las niñas se fueron felices, comiendo patatas y canturreando la canción de Mr Tayto (que no hemos encontrado en Youtube, y mira que la hemos buscado...)

Doble déjà vu

Veranito, planes de viaje, se va acercando el gran día... y de pronto aparecen los dichosos granitos de la varicela, y adiós vacaciones :-(

¿Os suena? A mí sí, y por partida doble.

Y os preguntaréis, ¿cómo es que nos ha podido pasar esto TRES veces si sólo tenemos dos niñas? Pues porque la última vez no fue realmente varicela (cosa que ya creíamos y hoy se ha confirmado), debió de ser otro virus que fastidió menos, sólo un par de días en lugar de ocho o diez.

Esta vez sí que es varicela, Alicia ha sido la "afortunada" de contraerla (y la verdad es que la tía está como una rosa, a no ser por un puñado de granitos por el cuerpo). Y esta vez ha tocado decirle adiós a una semanita en el Algarve, con amigos y alguna que otra visitilla familiar. Pero repito, que esto sea lo peor que nos pase... la verdad es que nos lo hemos tomado a risa, con esta ya somos especialistas en autosabotearnos las vacaciones :-D

Pasadlo fenomenal, chicos, y daros un bañito a nuestra salud. Nosotros disfrutaremos del Irish weather esta semana ;-)

El mundo paralelo

El calendario dice que estamos a mediados de julio... y a mí, que ya me he acostumbrado a vivir en Irlanda, me cuesta darme cuenta de que estamos en verano. Básicamente es una estación que aquí no existe, es como un mundo paralelo donde la primavera continúa hasta que llega el otoño :-)

Por un lado supongo que debería darme pena, sobre todo por las niñas, porque el verano es una época que se disfruta mucho. Recuerdo con mucho cariño los veranos de cuando era pequeña, con mi familia en la casa de El Casar. Y mientras seguí siendo estudiante todo siguió siendo genial, pero luego acabé la carrera y me fui a trabajar a Madrid, y ahí ya los veranos dejaron de ser tan interesantes: para empezar, ya no tenía tres meses enteros de vacaciones, sino uno escaso, y todo el resto del verano me tocaba "cocerme" en el metro, en el trabajo, por la calle, o en casa (sin aire acondicionado, un ventilador y va que chuta). Los tres meses de verano se pasaban, o bien lamentando no haber cogido todavía las vacaciones, o bien lamentando el haber vuelto ya.

En cambio, en Irlanda no me importa tener que trabajar, y no me importar no estar de vacaciones (todavía), entre otras cosas porque no se paraliza el país tanto como pasa en España. Aprovechamos los días que hace bueno lo mejor que podemos, y a nuestra manera disfrutamos también del verano, aunque sin agobios ni calores excesivos. Cuando nos toque salir de vacaciones ya nos pondremos las gafas de sol y el bañador este año toca una semanita en el Algarve :-D

Adiós bebé...

En esta casa ya no hay bebés, ¡Alicia se nos ha hecho mayor!

A partir de cumplir los dos años, la edad ya se deja de contar en meses, y para mí tiene bastante sentido. Alicia está ahora en esa época de grandes cambios, de querer hacerlo todo ella sola (y luego frustrarse cuando no lo consigue), de dejar de ser un bebé y empezar a ser una niña. Atrás quedaron la cuna (o parte de ella) y la trona, y las siestas poco a poco van siendo menos necesarias, de hecho en fin de semana raro es que consigamos que duerma algo, a no ser que vayamos a algún sitio en coche.

En la guarde ya está en la clase de toddlers, por supuesto, y al parecer no le costó nada cambiar. Juega mucho con su hermana Irene y aprende un montón de ella, la verdad es que es una gozada ver lo bien que se llevan las dos. Irene ayuda a Alicia en todo lo que puede, y Alicia a veces se deja ayudar, pero a veces no. Ella sola se pone las zapatillas, el pijama, y a veces también acierta a ponerse la chaqueta, aunque otras veces se la pone al revés... Habla mucho (ya se la va entendiendo bastante), le gusta mucho mirar cuentos y hacer puzzles, y la tele también le gusta pero no aguanta mucho sin ponerse a hacer otra cosa. Ya sabe abrir y cerrar puertas, y si por ella fuera se lavaría sola las manos, aunque mejor la supervisamos por lo que pueda pasar... De vez en cuando se sienta en el potty y hay sorpresa, hoy por ejemplo ha conseguido hacer caca, ¡bien por Alicia!

Tiene el pelo ya un poco largo, le hacemos moñitos y está graciosísima, tiene una cara de pilla... y si sólo fuera la cara... en general se porta más o menos bien pero de vez en cuando se le cruzan los cables y nos lía una buena, y es que tiene una energía inagotable, por la noche nos dormiría a todos antes de quedarse dormida ella :-D

Pitch and putt

Como ya viene siendo tradicional, el otro día en el trabajo se organizó una salida de grupo para celebrar que ya estamos en verano; otros años se ha dado a elegir entre golf por equipos y senderismo, y lo que solía pasar era que casi todos los chicos se iban a jugar al golf y casi todas las chicas salíamos a pasear :-)

Este año han querido ser originales y buscar algo a lo que pudiéramos ir todos juntos... la elección no ha sido demasiado original pero ha resultado bastante bien: pitch and putt.

El juego es prácticamente como el golf pero con distancias más cortas, por lo que en lugar de tardar cuatro o cinco horas en recorrer todo el campo, se tardan sólo dos. Otra ventaja es que no hay que ser socio para jugar, ni tener palos propios, y es un poco más informal, para jugar con niños o con gente inexperta. Total, que era un buen candidato para jugar con los compañeros, no se esperaba que todo el mundo jugara bien ni mucho menos... y menos mal, porque entre mi habilidad habitual para los deportes y que era la primera vez que tocaba un palo de golf, yo iba concienciada de que iba a dar la nota :-D

Pero bueno, eso no me impidió pasar un buen rato, y además mis compañeros de equipo tuvieron mucha paciencia conmigo. Mis tiros eran de lo más irregulares, algunos completamente desastrosos y de vez en cuando alguno medio decente, pero al menos no perdí ninguna pelota (mis compañeros habían comprado dos de más, por si acaso). Tenía que ser todo un poema mirarme ahí dándole con el palo de golf al aire, mientras la pelota seguía en su sitio tan tranquila; más de una vez me costó siete u ocho intentos el llegar a golpearla... y luego ya en el green, me costaba ajustar la fuerza, a veces impulsaba demasiado la pelota y otras veces demasiado poco. Me gustaría decir que durante el juego fui aprendiendo un poco y ya hacia el final me salían mejor los tiros, pero no estoy segura del todo, no sé si salían algo mejor o a mí me importaba ya algo menos, el sentido del ridículo tuve que dejarlo por el camino ;-)

El caso es que lo pasé bastante bien, esto del pitch and putt me lo apunto para cuando las niñas sean un poquito más mayores, y salgamos a jugar los cuatro. Y para terminar el día, cómo no, cita en un pub para picar algo y tomar unas pintas. El lugar elegido fue The Village, y estuvo bastante bien, había actuación en directo y el único incordio es que los altavoces estaban altísimos, además de que teníamos los músicos casi al lado, por lo que no había manera de hablar entre nosotros. Pero una vez que uno se resignaba a hablar poco y bailar mucho, la verdad es que se estaba estupendamente :-D