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Pañales fuera, segunda ronda

Bueno, pues yo diría que Alicia ya está oficialmente en "potty training", después de un primer intento interrumpido por la varicela. Lo curioso es que ni ahora ni la vez anterior nos han pedido en la guarde que empecemos nosotros con un intensivo de fin de semana, así que hemos empezado en plan más progresivo, a quitar el pañal a ratos cada vez más largos, sobre la marcha.

Por supuesto, hay escapes de vez en cuando (en la guarde son muy finos y lo llaman "accidentes"), peor en general parece que lo controla bastante bien, aunque aún le falta el reflejo de querer ir al potty cuando ve que tiene ganas de hacer pis. Y otra cosa que no la emociona especialmente es lo de llevar braguitas de niña mayor, está claro que es más cómodo y seguro llevar un pañal :-D

Pero espero que, con ayuda de premios y pegatinas, dentro de no mucho esté controlado el tema del potty. Seguiremos informando.

Se acabó la cuarentena

Bueno, pues después de diez días de cuarentena en casa, Alicia ya no es contagiosa, ¡adiós varicela!

La verdad es que la pobre le salieron un montón de granitos, muchos más de los que recuerdo que le salieran a Irene. Fiebre no ha tenido prácticamente nada, y aunque los primeros días estaba mimosina, no parecía que le picara demasiado, así que tampoco ha estado tan mal... por cierto, cuánto han avanzado los ungüentos para la varicela, este Poxclin en formato mousse es mucho más práctico y menos engorroso que la loción de calamina de hace unos años.

En fin, que físicamente como digo no ha estado tan mal, pero luego estaba el tema de no poder salir a la calle, por no andar por ahí contagiando a la gente, que se supone que la varicela es contagiosa hasta que se secan todos los granitos. Alicia y yo nos hemos quedado en casita todo este tiempo, a veces con Irene y Papá y a veces las dos solas, y la verdad es que la pobre ha aguantado como una campeona, a pesar de estar acostumbrada a mucha más actividad... Los días de diario yo he podido trabajar desde casa (cómo agradezco tener el portátil) y ella se ha dedicado a ver mucha tele y jugar con todo en general, pero sobre todo con los Lego. Papá también se ha quedado un par de días trabajando desde casa, e Irene ha ido a la guarde, aunque con un horario más flexible.

Este fin de semana también ha sido casero, lógicamente, pero mañana ya volvemos a la normalidad: Papá y Mamá a la oficina, Irene y Alicia a la guarde. Y otra cosa que empieza mañana es la "reeducación", que los mimos y privilegios de estar malita ya se acabaron, como el de comer todos los días con plato, vaso y cuchara de su color favorito, naranja :-D