Skip to content

El día que nació Alicia (un año después)

Mi niña pequeñita ya lo es un poco menos, mañana cumple su primer añito, ¡¡¡bieeennn!!!

Y creo que es una buena ocasión para recordar cómo fue el día de su nacimiento... hasta ahora no me había animado a escribir sobre este parto, que fue un poco más largo y complicado que el de Irene (supongo que con Irene nos tocó la suerte del principiante :-D), al principio quizá un poco por desilusión de que no hubiera salido tal y como pensábamos que sería. Y luego más adelante, para cuando terminé de convencerme de que eso en realidad era lo de menos y de que no tenía importancia porque al fin y al cabo todo había salido bien, ya andaba tan liada con las dos niñas en casa que nunca sacaba el tiempo para sentarme a escribir.

Así que allá va, tirando de recuerdos y de los emails que escribimos en aquellos días, aquí va el relato del día que nació Alicia:
El día 8 de mayo de 2009, ¡yo estaba ya hasta el gorro de esperar a ponerme de parto! Era viernes, yo llevaba fuera de cuentas desde el 29 de abril, y tenía cita en Rotunda para provocarme el parto el martes siguiente si no ocurría nada antes. Yo por supuesto, estaba rezando para que sí que ocurriera algo antes, porque no tenía ninguna gana de acabar con un parto provocado, así que en cuanto empecé a sentir unas débiles contracciones, hacia el mediodía, me puse muy contenta e intenté relajarme lo más posible para dejar que fuera progresando la cosa.

Muy poco a poco fue progresando la tarde, no recuerdo lo que cené pero sé que intenté cenar bien porque la noche iba a ser larga, y hacia las diez o así me eché "a dormir" como buenamente pude, en la cama pero recostada sobre almohadas y cojines para que la gravedad siguiera actuando. Quedé en avisar a Fredi cuando las contracciones fueran cada diez o quince minutos, y eso fue lo que hice, eran las tres y media de la madrugada. Nos preparamos y salimos para el hospital, la abuela Maripaz se quedó con Irene.

Curiosamente, el viaje en coche de casa al Rotunda no se me hizo nada difícil: a las cuatro de la mañana no había nadie por la carretera y no tardamos ni media hora en llegar, no tuve que pasar sentada más que un par de contracciones. Llegamos al hospital hacia las cuatro y media, y después de esperar un rato en admisiones, pasamos ya a una de las salas de exploración inicial, donde me monitorizaron durante un rato. Las contracciones no es que fueran muy fuertes, de hecho habían aflojado un poco, y de dilatación todavía andábamos por los tres centímetros, pero aun así decidieron pasarme a una de las salas de parto. Seguramente tuvo que ver el que mi parto anterior fuera relativamente rápido.

Una vez en la habitación (que a la vez era sala de parto), me dediqué a sentarme en la bola de ejercicios y a moverme de acá para allá, pero no parecía que fuéramos avanzando. A las siete (¿o eran las ocho?) cambió el turno de comadronas: salió una irlandesa muy maja y llegó otra, también irlandesa y también muy maja y de nombre casi impronunciable (Grainne, pronunciado algo así como Gronia), acompañada de Nicolás, un estudiante andaluz que también era un encanto.

A todo esto, mis contracciones no iban progresando sino que andaban un poco estancadas, y aunque hasta entonces me habían dejado un poco a mi aire, a partir de las nueve ya empezaron con el partograma, un informe que van rellenando con el progreso y que les va dando una guía de cuánto se debe ir dilatando en cuánto tiempo. Me dediqué a dar paseos y más paseos, a subir y bajar escaleras, y poco a poco me iba cansando más a medida que pasaban las horas. Sugirieron romper la bolsa de aguas, y aceptamos; no sé a qué hora fue esto exactamente, pero no desencadenó contracciones más fuertes como estaba previsto, el progreso seguía siendo muy lento. A las dos y media de la tarde estaba todavía de cinco centímetros, y las matronas empezaron a hablar de oxitocina: yo les pedí una hora más para ver si aquello aceleraba solo y me la dieron, así que me puse a dar más paseos, y a subir y bajar más escaleras...

Pero no había manera. A las cuatro menos veinte me volvieron a explorar, y sólo estaba de seis centímetros. A esas alturas yo ya estaba tan cansada que cada vez que me tumbaba un momento en la cama para que me exploraran me quedaba dormida, así que cuando volvieron a mencionar la oxitocina, no me vi con fuerzas para aguantar el ritmo de las contracciones, y tras pensarlo un momento decidí pedir la epidural.

El rato que peor llevé de todo el parto fue precisamente mientras me estaban poniendo la epidural. Eso de tener que estar sentada y sin moverme durante varias contracciones (no sé cuánto tiempo sería en total, ¿quince o veinte minutos?), cuando yo estaba acostumbrada a levantarme y caminar, para mí fue matador. Pero pronto estuvo todo colocado y me pude tumbar ¡a descansar! hasta estar completamente dilatada. A todo esto, eran las cuatro de la tarde y Fredi no había comido nada, así que le mandamos a la calle a comer algo mientras yo acababa de dilatar...

¡Gran error! Casi se acababa de ir cuando le tuvimos que llamar para que volviera, ¡había pasado de seis a diez centímetros en veinte minutos! Al parecer es algo bastante común, según contaba la comadrona jefe: una vez que mi cuerpo se relajó, ya fue todo viento en popa. Y lo más gracioso es que el goteo de oxitocina que en teoría me habían puesto no llegó nunca a funcionar (la maquinita pitaba y no sabían por qué), aunque por lo que se ve no me hacía falta :-D

Total, que Nicolás el pobre se puso a llamar a Fredi a los dos móviles (el suyo y el mío) para que no se lo perdiera, y a mí mientras me pusieron "en espera", en dilatación completa pero sin empujar. Yo sentía cuándo venía una contracción, pero no me daban ganas de empujar, era una sensación muy extraña.

Ya por fin a las cuatro y media llegó Fredi y empezamos a empujar, pero la cosa iba lenta porque ¡era un bebé muy grande! El ginecólogo no era el mío, era el que estaba "de guardia" ese fin de semana y no le conocíamos de antes, pero la verdad es que era muy muy bueno y nos dio mucha confianza. Viendo la traza de latidos del bebé, se dio cuenta de que estaba empezando a cansarse también, y decidió utilizar la ventosa para ayudarla a salir más rápidamente.

Estuvimos empujando cerca de media hora, las comadronas y el gine me indicaban cuándo empujar (push, push, you´re doing great...). A las cinco menos cinco asomó la cabecita, y tras otro par de empujones y otro poquito de ayuda del gine, Alicia nació oficialmente a las 16:57 del 9 de mayo de 2009.

Efectivamente, era un bebé muy grande: 4,220 kg. (ya había dicho Grainne cuando vio mi barrigota que aquello era todo bebé...) Nunca se me olvidará la primera vez que la vi, cuando la pusieron en mis brazos: ¡qué grande era! ¡¡¡Y qué azul!!! Fredi cortó el cordón umbilical y en seguida se la llevaron para darle un poquito de oxígeno, en un par de minutos recuperó el buen color. Luego me la trajeron para darle calor y un poquito de pecho (que cogió la mar de bien), y ya pudimos sentirnos la familia más feliz del mundo :-D

De todo esto ahora hace un año... ¡se nos ha pasado volando! Ahora Alicia ya es todo un personajillo, balbuceando sus primeras palabras y dando sus primeros pasos (aunque todavía con ayuda). Y mañana le tocará soplar su primera velita de cumpleaños, ¡FELICIDADES ALICIA!

Trackbacks

No Trackbacks

Comments

Display comments as Linear | Threaded

Eneko Alonso on :

*Bueno, al final lo importante es que Alicia nació bien y no tuvo problemas. Me alegro de que todo saliera bien :-)

Maria J. on :

*Felicidades Alicia !! Eso, lo importante es que todo haya salido bien...

Cristina on :

*Muchas felicidades, Alicia!!!! A ver si luego podemos verte... besitos de tus primos...

Carlota on :

*Felicidades Alicia! Si que pasa el tiempo rápido, ¡un año ya!
Besos

Reena on :

*Que bonito lo has contado, si hasta me han dado ganas de llorar de la emocion! y hace un anyo ya!

Felicidades Alicia!! que pena que a esta no la he conocido!

Mamen on :

*A mí la verdad es que me duele todo sólo de pensar en lo que pasáis las mamás en los partos. Mi más sincera admiración por vosotras, felicidades a la family por este añito más y un besito para todos, especialmente para la enana.

Add Comment

Enclosing asterisks marks text as bold (*word*), underscore are made via _word_.
Standard emoticons like :-) and ;-) are converted to images.

To prevent automated Bots from commentspamming, please enter the string you see in the image below in the appropriate input box. Your comment will only be submitted if the strings match. Please ensure that your browser supports and accepts cookies, or your comment cannot be verified correctly.
CAPTCHA

Pavatar, Gravatar, Favatar, MyBlogLog, Pavatar author images supported.
Form options