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El placer de la lectura

Una de las cosas que tengo que agradecer a mi familia es el haberme contagiado la afición por la lectura. Desde pequeña siempre me ha encantado leer, y tengo la suerte de que a Fredi le pasa lo mismo (o incluso más diría yo, de hecho él lee mucho más que yo, y mucho más deprisa). Con estos antecedentes, supongo que no es ninguna sorpresa que a Irene y Alicia les encanten los libros también, pero la verdad es que nos hace mucha ilusión :-D

Casi todas las noches sacamos un rato para leer cuentos juntos antes de ir a dormir, y como ahora Irene ya sabe leer (ha avanzado una barbaridad en estos últimos meses), le encanta leer en voz alta para nosotros, y sobre todo para Alicia. A Alicia le da un poco de pena no saber leer todavía, pero se consuela diciendo que cuando empiece a ir al cole, aprenderá a leer ella también…

Una cosa que nos está resultando muy curiosa es ver el proceso de aprender a leer en inglés, que es totalmente distinto a como aprendimos nosotros en español. Empezaron el curso pasado aprendiendo los sonidos, con el sistema de Jolly Phonics, y a leer cuentos muy sencillitos, de una frase en cada página. Pero este año, con las bases ya bien asentadas, el progreso está siendo espectacular, o eso nos parece a nosotros (ya vamos por el nivel cuatro en los libros de lectura del cole, ¡bien!)

Luego nosotros en paralelo le estamos enseñando a leer en español también, con el apoyo añadido del Instituto Cervantes los sábados por la mañana. Los libros en mayúsculas los entiende perfectamente, y los de letras de imprenta “normales” también, pero curiosamente los que están escritos con letra de caligrafía, como la que hacíamos nosotros cuando aprendimos a escribir, le cuestan un montón, no reconoce bien las letras… es muy curioso ver cómo las cosas se pueden enseñar y aprender de mil formas distintas.

Pero lo más importante es que le está cogiendo mucha afición a la lectura, que cuando tiene un rato libre, a veces se coge un libro y se pone ella a leer por su cuenta, y lo mismo hace Alicia inventándose la historia a partir de los dibujos, o repitiendo lo que recuerda de la última vez que le leímos el cuento (tiene buena memoria la muchacha, ¿a quién habrá salido? ;-)). Y así es como tiene que ser, buena gana de obligar a un niño a leer si no le apetece, tiene que salir de ellos…

Para terminar, aquí os dejo un artículo relacionado que me pareció interesante, sobre los niños y la lectura.

El reto

Parece ser que en este mundo no sólo están los Facebookeros, también hay Googlepluseros, e incluso gente que no es ninguna de las anteriores pero que tiene acceso a internet y lee este humilde blog. Así que a petición popular, pongo también aquí el reto que me dio por lanzaros hace unos días.

El planteamiento inicial es bien sencillo: no comprar nada hasta 2013.

Challenge: Buy Nothing Until 2013

Y ahora después del shock, vienen los matices. ¿Cómo que no comprar nada? ¿Nada de nada? Pero algo tendremos que comer, ¿no? Pues sí, y si leéis el artículo entero veréis que en realidad no se trata de no comprar absolutamente nada, sino de pensárnoslo tres veces antes de comprar cada cosa: ¿por qué quiero comprar esto? ¿Realmente lo necesito? ¿Puedo pasar sin él? ¿Hay otras alternativas? Se trata de un ejercicio para tomar conciencia, y ya de paso, reducir el consumismo.

Me alegra mucho ver que este tema ha hecho surgir el debate; varios me habéis dicho que conseguirlo es imposible, o que no es práctico, o que no vais a ser capaces de cumplirlo. Yo lo que digo es que no tiene por qué ser blanco o negro, todo o nada; avanzar un cincuenta por ciento siempre es mucho mejor que no avanzar en absoluto, y el objetivo aquí (como en todo en la vida) debería ser progresar, no alcanzar la perfección.

Por cierto, para quien todavía tenga ganas de intentarlo, aquí va un segundo artículo siguiendo con el tema: la guía de supervivencia sin compras.

The Buy-Nothing Holiday Survival Guide

Ay, Facebook, Facebook…

Me parece que me voy a tener que tomar esto de Facebook un poco más en serio.

Como seguramente sabéis, yo tengo cuenta de Facebook pero la verdad es que no le hago mucho caso; me hace ilusión encontrar gente conocida, o que me encuentren, pero luego no invierto tiempo en postear, ni en mirar lo que postea la gente, me da una pereza inmensa después de pasar toda la jornada laboral delante de un ordenador.

Seguramente los únicos posts que hayáis visto míos son los que manda automáticamente Kiva cada vez que hago una donación. Y es verdad que un par de vosotros me habéis preguntado qué es eso de Kiva, y alguno hasta os habéis animado a probarlo (¡gracias!). Pero vamos, que no le daba yo mucha importancia, pensaba que la gente no le estaba prestando mucha atención.

Hasta esta mañana. Tenía un rato libre en el trabajo y me conecté para ver si tenía saldo en Kiva, y al ver que sí tenía, lo reinvertí en un par de préstamos. Y cuál sería mi sorpresa cuando ni media hora después, en el desayuno, dos de mis compañeros me preguntaron qué era eso de Kiva que pongo en Facebook de vez en cuando… eso me hizo darme cuenta de dos cosas: primero, que hay bastante gente que se conecta a Facebook desde el trabajo (o igual es que hoy en concreto tenían poco que hacer, como me pasaba a mí), y segundo, ¡que la gente lee lo que pongo, incluso mis compañeros de trabajo!

Sinceramente, tenía la impresión de que un alto porcentaje de las cosas que se ponen en Facebook son “chorradas” (sin ánimo de ofender, que sé que hay de todo), y por eso no me había motivado mucho a usarlo, pero ahora sí que estoy un poco más animada a escribir, no porque lo que vaya a decir sea sumamente importante (mucha gente lo considerará una chorrada también), sino porque tal vez consiga despertar la curiosidad de más gente, hacerles pensar, ¡y además en dos idiomas! En tiempos también tenía el blog ligado a mi cuenta de Facebook, para que lo que escribiera en el blog apareciera también allí, pero creo que ahora ya no funciona… De todas formas, de momento no tengo pensado traducir las entradas del blog, eso lo dejo para más adelante.

Ya veremos qué tal va, para empezar hoy en Facebook os he dejado un reto, para todo el que quiera aceptarlo ;-)

Felices fiestas

Me acerco diez minutos al ordenador para desearos unas muy felices fiestas :-)

Este año estamos repitiendo Navidades en Irlanda, pero esta vez los abuelos Alfredo y Maripaz, y la tita Sara, han venido a celebrarlas con nosotros. La cena de Nochebuena la hemos hecho tempranito, para poder disfrutarla todos juntos, y después de cantar villancicos en español y en inglés, y ponerse moradas a turrón de chocolate, las niñas ya está soñando con los angelitos... o más bien con Santa, que esta noche se pasará a dejarnos un par de cosillas ;-)

Por cierto, muchas gracias a los que nos han mandado felicitaciones, en forma de tarjeta, email o SMS... contestaré, tarde pero lo haré, en serio. Y también tarde, pero postearé las historias que se me han quedado en el tintero en diciembre, que son unas cuantas...

Muchos besos y lo dicho, felices fiestas.

En 1961...

- Se estrenó la versión cinematográfica del musical West Side Story.
- Se estrenaron Los Beatles con sus primeras actuaciones, en su Liverpool natal.
- Se estrenó en la televisión española el programa Escala en hi-fi, poniendo de moda la técnica del play-back.

Y también en 1961 se estrenó... un matrimonio, un proyecto de vida, una nueva familia: la familia Galindo García.

Cincuenta años después (¡cincuenta años, medio siglo!), ese proyecto sigue vivo y con tanta fuerza como el primer día, gracias a Dios, y también gracias a mucho trabajo, mucha paciencia y muchas ganas de seguir adelante. Criar cinco hijos no debe de haber sido tarea nada fácil, y estoy segura de que los retos han sido muchos a lo largo de los años... Es mucho el camino recorrido pero aún queda más por recorrer, empezando por celebrar este aniversario de la mejor manera posible, todos juntos.

Muchas felicidades, Mamá y Papá, y una vez más... gracias.

Ya llegaron Peppa y George

Me comunican que la señorita Peppa Pig y su hermanito George ya han llegado a España, de la mano de Clan TV :-D

Peppa Pig es desde siempre uno de los dibujos animados favoritos de Irene, y no me extraña, porque la verdad es que están muy bien. Los dibujos en sí son muy basicotes, por eso supongo que resultan tan graciosos, y los capítulos no se hacen nada pesados, ¡no les da tiempo, sólo duran cinco minutos! Cuentan historias cotidianas de Peppa, su familia y sus amigos, muy entretenidas para los niños (y muy tolerables para los mayores, que hay cada serie por ahí...)

Estos dibujos, al ser británicos, son ya muy conocidos aquí en Irlanda (donde se ve mucha tele de la isla de al lado), y hay merchandising de todo tipo, supongo que no tardará mucho en llegar también a España. La mochila del colegio de Irene es de Peppa Pig y su mejor amiga, Susie Sheep, y a Alicia le regalamos un muñequito de George, el hermano pequeño, que es con el que ella se identifica más ;-)

Pero eso sí, si compráis merchandising de Peppa Pig, mejor que sea en dos dimensiones, que en tres dimensiones la pobre queda un poco rara, ya la veréis... de momento que disfrutéis de los dibujos, y si es en versión original, todavía mejor, que se les entiende muy bien.

Maestra por un día

O más bien por una horita a la semana :-)

Una de las cosas buenas que tiene mi empresa es que dedica fondos para obras benéficas, supongo que por multitud de razones. En parte será por el hecho de ser una empresa americana, y es buena política para ellos lo de "give back to the community", o sea, servir de ayuda a la región donde ponen sus oficinas. Pero creo que también tiene que ver con el hecho de estar en Irlanda: por lo que yo he visto, los irlandeses son muy dados a colaborar en diversas obras benéficas, no sólo económicamente (recaudando fondos a través de colectas y rifas varias) sino también dedicando tiempo y esfuerzo como voluntarios.

El caso es que en mi empresa todos colaboramos con una pequeña cantidad que nos deducen de nuestra nómina (creo que son como cuatro euros o así), y hay un comité llamado de "Community Relations", que selecciona las ONGs a las que donar ese dinero y otras cantidades que dona la compañía. Una de esas instituciones es Barretstown (maravilloso lugar, ya hablé de ellos en este otro post); otras son de ayuda a indigentes, por ejemplo, y otra parte del dinero va a proyectos de educación.

Y ahí, ahí quería yo llegar, a los proyectos de educación :-D

Continue reading "Maestra por un día"

¿Cuántos dálmatas?

El otro día Irene estaba eligiendo un DVD para ver en casa, y se quedó mirando la portada de 101 Dálmatas, ya no recuerdo si era del DVD o del cuento de Disney que también tiene. El caso es que cuando yo le dije el título de la película, "ciento un dálmatas", no lo debió de entender bien, o a lo mejor es que estaba intentando contar los perritos que aparecían allí en la portada, el caso es que ella a mí me lo repitió como "sí, quiero esa... cinco dálmatas".

Por supuesto, cuando luego se lo conté a su papi, el comentario fue "así me gusta, hija mía, ya contando en binario..."

Carnavales a la irlandesa

Me debo de estar haciendo vieja o algo, porque mira que voy a escribir un post repetido, o tripitido...

Hoy es miércoles de ceniza y como ya sabemos, acaban de terminar los carnavales... Como ya sabemos los españoles, quiero decir, porque aquí en Irlanda los carnavales no existen; la única tradición que realmente existe es comer tortitas el martes de carnaval, el ya famoso Pancake Tuesday, tradición que por supuesto hemos adoptado en nuestra casa porque las tortitas nos encantan :-D

Esta vez hemos tenido el honor de degustar unas tortitas caseras riquísimas que nos ha hecho la tita Cristina, que ha venido a vernos el fin de semana con la tita Mamen y el primito Andrés. Los cuatro días que han estado con nosotros la verdad es que nos han cundido mucho; no hemos ido a hacer turismo pero hemos disfrutado de buen tiempo, hemos hecho algunas compritas (GAP es visita obligada), y hemos charlado un montón, para variar. Los niños también se lo han pasado estupendamente: Andrés estaba encantado con sus primitas, sobre todo con Irene, supongo que por ser la mayor y hacerle más caso, aunque Alicia también le daba juguetitos para que se entretuviera.

Muchas gracias, hermanas, por la visita, ahora toca vuelta al trabajo con las pilas recargadas... semana de tres días, ¡yujuyujuuu!

Creatividad

En mi trabajo, todas las semanas tenemos una reunión de equipo para ponernos al día de lo que andamos haciendo cada uno. Hay buen ambiente en el grupo, y aunque se hable principalmente de trabajo, de vez en cuando hay bromas o comentarios sobre otros temas, como supongo que pasa en todas partes, y nos reímos un rato.

El caso es que el otro día a nuestro jefe, en parte porque salió el tema por casualidad, y en parte por hacer la reunión un poco más amena y entretenida, se le ocurrió pedirnos a todos que además de nuestro habitual update de qué habíamos hecho durante la semana, contáramos qué talento o habilidad teníamos que los demás no sabían. Yo estaba justo al lado de mi jefe, pero la ronda empezó en dirección contraria, así que fui la última en hablar. Había un poco de todo: gente a la que se le daban bien los deportes, instrumentos musicales, cocina, pintura... y cuando me llegó el turno, me dio pena contar "mi talento" en tiempo pasado: "hace años bailaba, pero ahora ya no..."

La verdad es que echo de menos bailar. Por supuesto, ya no me pondría unas zapatillas de puntas para destrozarme los dedos de los pies, pero sí que iría a alguna clase de baile chula, del tipo que fuera, simplemente para pasar un buen rato y "mover el esqueleto", como diría un amigo mío. Pero en fin, siendo realistas, de momento me conformo con cantar y bailar por casa mientras hago las tareas domésticas ;-)

¿Y por qué echo de menos bailar? Creo que por dos razones: una es la que acabo de mencionar, que "se mueve el esqueleto", se hace ejercicio, algo esencial para mantener la salud física. Y la otra es que es una actividad creativa, que yo veo como esencial para mantener la salud mental (esto último no sé si está demostrado científicamente, pero es lo que yo creo)

Todos necesitamos hacer algo creativo en la vida, algo que nos obligue a pensar y actuar de forma distinta. Para unos será algo relacionado con "las artes" de siempre, ya sea en versión tradicional o digital: pintura, literatura, música, danza... Para otros, puede ser algo completamente distinto, como la jardinería o la cocina, o incluso programar aplicaciones (para los más frikis :-D). En realidad no importa cuál sea la actividad, lo que importa es que nos saca de nuestra cuadrícula, nos ayuda a liberar el estrés del día a día y nos hace sentirnos bien con nosotros mismos.

Por cierto, a falta de baile, mi actividad creativa favorita en estos tiempos es pasar tiempo con Irene y Alicia, seguida de cerca por escribir este blog.

¿Primavera?

Pues sí, increíble pero cierto, según el calendario Celta ya estamos en primavera :-)

Aunque si uno mira por la ventana, tampoco es que lo parezca mucho... Cierto es que hace menos frío (lo cual es fácil con el inviernito que hemos tenido), pero el viento y la lluvia hacen que los días sean todavía de los de querer quedarse en casa. Eso sí, poquito a poco los días van haciéndose más largos: esta tarde todavía había claridad a las cinco y media cuando salí de trabajar, ¡todo un avance!

Por lo demás, no hay grandes novedades, aunque sí unos cuantos posts pendientes de escribir (para variar). Este fin de semana ha sido tranquilito: el sábado fuimos al Cervantes, para la clase habitual de Irene, y luego nos quedamos a un cuentacuentos que habían organizado, que no estuvo mal pero se nos hizo algo corto (nos contaron UN único cuento). El domingo nos tomamos la mañana de descanso (que falta nos hacía) y por la tarde fuimos a comprar zapatos para las niñas: Irene volvió encantada con los suyos, pero a Alicia no le hizo ninguna gracia eso de que le quitaran sus deportivas e intentaran ponerle otras... total, que montó un pequeño numerito, pero a los de la zapatería no pareció importarles, estarán más que acostumbrados.

A todo esto, resulta que tenemos a la mitad de la familia con antibióticos, Alicia y yo concretamente, nada grave pero un poco incordio. Esperemos que la otra mitad no se solidarice y pille el mismo catarro que nosotras ;-)

Halloween y la caja de monstruos

Este fin de semana se celebra Halloween, y tengo que reconocer que no es una "fiesta" que me haga mucha gracia... vamos, que en general intento evitarla en la medida de lo posible, aunque sí que hay algunos detalles que me gustan, como nuestra nueva tradición familiar de vaciar y decorar una calabaza (sólo es el segundo año que lo hacemos, pero espero que dure), y preparar chocolatinas para dar a los niños del barrio que vengan a decirnos: trick or treat!

En la guarde de Irene y Alicia, la fiesta de Halloween fue el viernes pasado, y allá que fueron las dos disfrazadas de Peppa Pig... o bueno, no exactamente, porque Alicia no tenía ninguna gana de ponerse su disfraz, así que lo llevamos en una bolsa, pero para cuando fuimos a buscarla por la tarde sí que lo llevaba puesto :-D

El caso es que aquel día debieron de estar contando historias "de miedo" en la guarde, y tal vez los disfraces de algunos niños o niñas mayores dieran también un poco de miedo, porque al parecer Irene prefirió no quedarse escuchando y dedicarse a ayudar a Rachel, una de las cuidadoras, a cuidar de los pequeños. Y desde entonces, curiosamente, ha aumentado bastante el número de monstruos y leones (sí sí, leones) que se va encontrando Irene cuando se queda sola en alguna habitación; antes aparecía alguno de vez en cuando, pero bastaba con decirle que se fuera ya a su casa (que su mamá le estaría buscando) para que desapareciera y no incordiara más. Lo malo es que últimamente no se iban ni aunque se lo pidieras, así que hemos decidido cambiar de estrategia y elaborar nuestra propia caja de monstruos.

De momento llevamos metidos tres monstruos en la caja, dos dibujados por Irene y uno por Alicia, y parece que está funcionando muy bien (¡gracias, SuperTitaMamen!). Ahora la única pega es que claro, el tema de los monstruos está solucionado, pero como preguntaba Irene esa mañana: ¿y los leones?