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Doble déjà vu

Veranito, planes de viaje, se va acercando el gran día... y de pronto aparecen los dichosos granitos de la varicela, y adiós vacaciones :-(

¿Os suena? A mí sí, y por partida doble.

Y os preguntaréis, ¿cómo es que nos ha podido pasar esto TRES veces si sólo tenemos dos niñas? Pues porque la última vez no fue realmente varicela (cosa que ya creíamos y hoy se ha confirmado), debió de ser otro virus que fastidió menos, sólo un par de días en lugar de ocho o diez.

Esta vez sí que es varicela, Alicia ha sido la "afortunada" de contraerla (y la verdad es que la tía está como una rosa, a no ser por un puñado de granitos por el cuerpo). Y esta vez ha tocado decirle adiós a una semanita en el Algarve, con amigos y alguna que otra visitilla familiar. Pero repito, que esto sea lo peor que nos pase... la verdad es que nos lo hemos tomado a risa, con esta ya somos especialistas en autosabotearnos las vacaciones :-D

Pasadlo fenomenal, chicos, y daros un bañito a nuestra salud. Nosotros disfrutaremos del Irish weather esta semana ;-)

Picnic improvisado

Este fin de semana hemos disfrutado en Dublín de muy buen tiempo, y aún hasta hoy todavía dura, ojalá que siga durando. Me encanta esta sensación de primavera-verano: no hace el calor abrasador que se sufre a estas alturas en casi toda España, se nubla a ratos y hay brisilla, pero la temperatura es estupenda y apetece andar por la calle, dar un paseo por el parque...

Y eso fue justo lo que pensamos unos cuantos amigos y nosotros el domingo, después de haber quedado juntos a comer por el centro. La excusa era llevar a los niños a los columpios de St Stephen´s Green, pero no sabría decir quién se lo pasó mejor, si ellos o nosotros, los mayores. El caso es que acabamos montando un picnic improvisado y quedándonos toda la tarde por allí, charlando, jugando en el césped, y sobre todo disfrutando del inesperado buen tiempo. Al llegar a casa yo me sentía como si volviera de vacaciones :-D

Gracias a todos por el buen rato que pasamos, chicos, y sobre todo a María por juntarnos a todos. Si lo hubiésemos planeado más no nos habría salido mejor.

De la soleada España... al Irish Wheather

Hace unos días que hemos vuelto, por segunda vez en pocas semanas, de pasar unas minivacaciones en la "soleada España", que la llaman... y la verdad es que ha sido un poco shock el volver al clima irlandés después de haber estado disfrutando de unos días de verano :-(

Si es que a veces parece que estamos casi en mundos distintos. Hace ocho días, en un termómetro callejero de Cáceres vimos treinta y seis grados. algo completamente normal estando ya a finales de mayo... y hoy a mediodía, ¿qué temperatura marcaba el termómetro de mi coche en Dublín? Nueve grados y medio, ¡¡¡más de veinticinco grados de diferencia!!! Eso sin contar la lluvia, el viento, y mi querido "hace sol pero al mismo tiempo llueve". No me extraña que mi garganta se haya vuelto a resentir...

Así que de momento adiós a la manga corta, al menos para las niñas y para mí (nuestro chicarrón del norte lleva manga corta todo el año, así que no le cuento). Pero bueno, la esperanza es lo último que se pierde, y dicen los meteorólogos que este año vamos a tener ola de calor en junio y julio, lo cual quiere decir que a lo mejor hasta tenemos verano este año, ¡bieeeen!

Por cierto, el viajecito a España estuvo bastante bien, quitando la tupa de kilómetros que nos metimos (Madrid - Cáceres - Sevilla - León - Madrid), y que los señores de Aer Nostrum nos deleitaron con una cola eterna para facturar a la ida y un señor retraso en el vuelo de vuelta. Pero por lo demás, lo pasamos muy bien en la boda de mi hermano (el sitio era impresionante, la verdad), y disfrutamos mucho con ambas partes de la familia. Las niñas, por supuesto, fueron las que mejor se lo pasaron, aunque también estaban felices después de volver a la guarde para contar sus aventuras :-D

De vuelta (por ahora)

Este blog se había quedado mudo otra vez, y por más días de lo habitual...

Una de las excusas que puedo poner es que hemos estado de viaje relámpago por España (con booda y sorpresita incluidas); otra es que preparar la ropa para las maletas fue ya en sí una odisea, gracias a la triple combinación viaje a España / cambio de temporada de invierno a verano / cambio de talla de las dos niñas. Y ahora que ya vamos recuperándonos del cansancio atrasado, toca preparar la próxima, ¡en diez días a volar de nuevo a España!

Pero vamos, que en resumen, es lo de siempre: siempre hay cosas que hacer, y el blog se va quedando para lo último, momento en el que por supuesto surge algo más urgente... hasta que simplemente ya no quedan fuerzas, o ganas, para sentarse a escribir.

Muchos posts escribo mentalmente, y luego se me quedan en el tintero, porque nunca llego a encontrar ese "momento ideal" en que ponerlos por escrito. Mi nuevo propósito es que eso deje de pasar, o pase cada vez menos, otra nueva faceta de mi lucha contra el perfeccionismo... pero siempre me anima pensar que hay unos pocos incondicionales que leen lo mucho o poco que escribo: a los que siempre estáis a la escucha, una vez más y de todo corazón, gracias.

Carnavales a la irlandesa

Me debo de estar haciendo vieja o algo, porque mira que voy a escribir un post repetido, o tripitido...

Hoy es miércoles de ceniza y como ya sabemos, acaban de terminar los carnavales... Como ya sabemos los españoles, quiero decir, porque aquí en Irlanda los carnavales no existen; la única tradición que realmente existe es comer tortitas el martes de carnaval, el ya famoso Pancake Tuesday, tradición que por supuesto hemos adoptado en nuestra casa porque las tortitas nos encantan :-D

Esta vez hemos tenido el honor de degustar unas tortitas caseras riquísimas que nos ha hecho la tita Cristina, que ha venido a vernos el fin de semana con la tita Mamen y el primito Andrés. Los cuatro días que han estado con nosotros la verdad es que nos han cundido mucho; no hemos ido a hacer turismo pero hemos disfrutado de buen tiempo, hemos hecho algunas compritas (GAP es visita obligada), y hemos charlado un montón, para variar. Los niños también se lo han pasado estupendamente: Andrés estaba encantado con sus primitas, sobre todo con Irene, supongo que por ser la mayor y hacerle más caso, aunque Alicia también le daba juguetitos para que se entretuviera.

Muchas gracias, hermanas, por la visita, ahora toca vuelta al trabajo con las pilas recargadas... semana de tres días, ¡yujuyujuuu!

Crónica de unas Navidades caseras

Ya todo ha vuelto a la normalidad y las Navidades parecen estar muy lejos, pero no quiero que me pase como con las vacaciones de verano (ese maravilloso viaje a Gales que todavía no os he contado), así que voy a hacer al menos un rápido resumen en este post.

Este año las Navidades han sido muy muy caseras... Caseras pero en Dublín, que es a lo que de un tiempo a esta parte llamamos "casa". Tuvimos mucha suerte de no tener que viajar esta vez, dado el caos que reinaba en el aeropuerto de Dublín (y en muchos otros aeropuertos europeos) los días previos a Nochebuena, por culpa de la nieve y el frío. Por suerte nuestros amigos, los Jimenas, pudieron llegar a visitarnos sin contratiempos, y un par de días después de Navidad la nieve desapareció como por arte de magia.

Llegaron el mismo día de Nochebuena, y tanto esa noche como el día de Navidad (Santa incluido) los pasamos "en framilia" con los Jimenas; Jimena concretamente había llegado un poco pachuchilla a Dublín, con algo de fiebre y catarro, y ya se sabe cómo son estas cosas... por turnos lo fueron pillando las cuatro niñas de la casa, así que se lo pasaban bien pero no salíamos mucho (o casi nada), porque siempre había al menos una que no estaba al cien por cien. Aun así, pudimos llevar a Jimena e Irene junto con su amiguita Laia a ver el espectáculo de Disney sobre hielo, que las tres disfrutaron muchísimo (y nosotros también, o al menos yo :-D)

Luego ya para Nochevieja y Año Nuevo nos juntamos unos cuantos más en casa, incluidos Alan y sus papis que se quedaron a dormir. La Nochevieja estuvo graciosa: como de costumbre nos tomamos las uvas con las campanadas de la Puerta del Sol, a pesar de que aquí para entonces aún eran las once, y dimos así la primera bienvenida al 2011; luego hacia la medianoche, en vista de que la televisión irlandesa no tenía pinta de hacer programa especial ni nada parecido, cambiamos a la BBC para ver los fuegos artificiales de Londres (chulísimos), y darle la segunda bienvenida al año. Y por último volvimos a Televisión Española y su programa de recortes de actuaciones antiguas, nos echamos unas risas reconociendo gente y viendo las pintas que tenían en los 60, los 70, los 80...

El día de Año Nuevo, por si no había sido suficiente comilona la noche anterior, repetimos (¡había que vaciar la nevera!), e Irene, Jimena y "los tres Als" (Alicia, Aldara y Alan) pudieron jugar también con Dana, que vino a comer con sus papis y su hermanita Erin. Y al día siguiente, ¡más charla con los amigos y más de comer! Pero bueno, al fin y al cabo, es lo que se suele hacer en estas fechas tan señaladas...

Por suerte el lunes día 3 era fiesta aquí en Irlanda, con lo que tuvimos algo de margen antes de volver a la vida normal (ya sabéis que aquí lo de los Reyes Magos no se estila ;-))

Vacaciones otoñales (I)

Estos días andamos de vacaciones por España, disfrutando del sol... y de la lluvia, es lo que tiene venir en otoño.

Volamos desde Dublín el jueves pasado; llegamos a Barajas con un par de horas de retraso y un sobrino postizo llamado Miguel (long story...), alquilamos un coche y nos fuimos para Alcorcón, donde habíamos quedado para cenar rápidamente con unos amigos antes de salir para Cáceres. A Cáceres llegamos ya de madrugada; los abuelos Ángel y Mari Carmen nos estaban esperando con todo preparado: saludos, besos, ¡y a dormir! (O más bien a seguir durmiendo, que habíamos venido las tres fritas en el coche)

De viernes a domingo nos quedamos en Cáceres, ¡y era verano! Fue una gozada lo de poder sentarnos el viernes en una terracita a tomar algo con los amigos, a algunos no los veíamos desde hacía varios años... y me hizo mucha ilusión ver a Irene y Alicia jugando con su amiguita Daniela y sus primos en el Bombo de Cánovas, donde jugaba yo con mis amigas cuando era pequeña. El sábado celebramos el cumpleaños de la prima Isabel con una comida familiar, y luego los peques pasaron la tarde en un parque de ésos de piscinas de bolas, os podéis imaginar lo mucho que se aburrieron :-D

El domingo ya se estropeó el tiempo y estuvo lloviendo al estilo irlandés, y otra vez tuvimos comida familiar multitudinaria (ya sólo entre abuelos, tíos, tías, primos y primas sumamos veintiuno). Aprovechamos para hacer la tradicional foto de todos los primos: Ana, Blanca, Ángel, Javier, Alberto, Isabel, Irene, Pablo, Alicia y Andrés; la foto cada vez es más difícil de hacer, esta vez era Alicia la que estaba un poco protestona, pero al final lo conseguimos (muchas gracias a los primos mayores por su paciencia y colaboración ;-))

El lunes cogimos otra vez el coche y nos enfilamos la Ruta de la Plata arriba camino de León, pero parando primero en Salamanca para hacerles una visita a Jorge, Carlota, Jimena y Aldara. Pillamos a Jimena recién salida del cole, fuimos a comer a su casa y luego un rato al parque a jugar, y ya por la tarde volvimos a montarnos en el coche. Las niñas se echaron una buena siesta, y para cuando se despertaron, ¡ya estábamos en León!

Y hasta aquí la primera parte de nuestras vacaciones otoñales, la segunda parte en nuestro próximo episodio.

...Y se acabaron las vacaciones

Bueno, pues ya estamos de vuelta de vacaciones, hoy ha tocado ya volver al mundo real.

El viaje a Gales ya lo contaré más despacio, en cuanto estén listas las fotos, pero en resumen: lo hemos pasado fenomenal, hemos visto bastantes cosas pero con calma y sin prisas, lo cual quiere decir que se nos han quedado otras muchas por ver, habrá que repetir el viaje dentro de no mucho :-D

Irene y Alicia se lo han pasado igual o mejor que nosotros, Irene recorriéndose los castillos de arriba a abajo para ver si encontraba al príncipe y la princesa (no ha habido suerte, otra vez será), y Alicia cogiendo cada vez más confianza al andar, ¡ya se ha soltado a andar ella sola! En el ferry de ida pedía ir de la mano a todas partes, y en el de vuelta no consentía ir de la mano de nadie... el ferry, por cierto, nos gustó mucho, es una gozada lo de lllegar con el coche, bajarse y disfrutar del viaje, sin tener que andar cargando maletas ni bultos ni preocuparse de nada más. La travesía duró algo más de tres horas pero se hicieron amenas, entre las cafeterías y restaurantes varios, la zona infantil y cómo no, la tienda de souvenirs.

Ni que decir tiene que Gales nos ha encantado también, es un poco del estilo de Irlanda (clima incluido, sunny spells and scattered showers), pero más montañoso, con unos paisajes muy chulos. De los paisajes nos habían hablado muy bien, y de las carreteras muy mal... la verdad es que hay de todo, carreteras buenas y malas, anchas y estrechas, yo creo que probamos de todos los estilos. En la semana nos dio tiempo a ver los castillos de la zona norte, bajar un par de días a Cardiff y luego volver a subir para coger el ferry de vuelta; seguramente si nos hubiéramos planificado un poco mejor le habríamos sacado más partido al tiempo, pero lo que sí tenemos claro es que acertamos al menos en dos cosas: la compañía (Rafa e Inés y Alfonso y Clodagh), y la cadena de hoteles donde nos quedamos todas las noches, y que recomiendo a cualquiera que viaje al Reino Unido: Premier Inn.

Más detalles del viaje en el siguiente post...

Por fin, ¡¡¡VACACIONES!!!

¡Mañana nos vamos de vacaciones! Por una vez, para variar, no vamos a coger el avión sino nuestro propio coche, y nos vamos a embarcar en un ferry de camino a Gales. La verdad es que lo etemos deseando, en una semanita volvemos y os contamos cómo ha ído todo :-D

Volver a empezar

Bueno, pues ya estamos de vuelta del viaje relámpago post-no-varicela de Alicia :-D

Hemos estado una semanita justa en España, pasando calor y visitando a las dos familias, primero en León (algo más fresquitos) y luego en Madrid, en la comunión del primo Alberto (un poco menos fresquitos...)

Para variar, los días no nos han dado mucho de sí, se nos ha quedado bastante gente por ver y alguna que otra cosilla por hacer, pero aun así estamos contentos porque al menos hemos podido ir...ni que decir tiene que Irene y Alicia han disfrutado como dos enanas con sus abuelos, abuelas, tíos, tías, primos y primas, y hasta la bisabuela, que ya se encuentra mucho mejor.

Y siempre que volvemos de un viaje como éste, yo lo siento como una "vuelta al cole", como decían en aquel anuncio de El Corte Inglés, "volver a empezar... otra vez..." De momento hoy nos hemos tomado el día de relax para recuperar fuerzas, ya veremos a ver qué tal se da mañana el trabajo.

De viaje relámpago

En España, stop. Todo bien, stop. Volvemos el domingo, stop.

En los primeros tiempos de vivir en Irlanda, cuando estábamos nosotros dos solos, hacíamos bastante a menudo viajes relámpago a España, sólo para un fin de semana: una boda, una comunión, Nochebuena... Ahora ya con las niñas nuestros viajes relámpago duran un poco más, pero nos cunden lo mismo, que es bastante poquito :-D

El objetivo esta vez (o la excusa, como lo queráis llamar) era por un lado conocer al nuevo benjamín de la familia extremeña, el primito Andrés, que ahora tiene un mesecito y medio, y por otro visitar a la más veterana de la familia leonesa, la bisabuela Lucila, que a sus noventa y seis años empieza a no encontrarse muy bien.

Empezamos nuestro viaje "madrugando" el sábado (el avión salía a las seis de la mañana, así que imaginaos), y al llegar a Barajas alquilamos un coche y nos fuimos para Navalmoral de la Mata, donde nos esperaba el primito Andrés con sus hermanos mayores, Isabel y Pablo, sus papás Cristina y Adrián, sus abuelos Mari Carmen y Ángel y cómo no, ¡la tita Mamen! También estaba la prima Ana, y el domingo llegó el resto de la family para comer todos juntos: Javi y Fátima con los primos Blanca y Javier, Ángel y Mercedes con los primos Angelillo y Alberto. Una vez más, actualizamos la foto de todos los primos (¡que ya son diez!), y por supuesto comimos opíparamente...

El fin de semana se pasó volando, y el lunes volvimos a coger el coche para venir a León, a ver a la bisabuela Lucila. La bisabuela se rompió la cadera por segunda vez hace unos meses y desde entonces no se encuentra muy bien, pero se pone muy contenta al ver a Irene y Alicia, así que todos los días pasamos un rato por su casa. Irene y Alicia tampoco se pueden quejar, aquí en León tienen un buen "club de fans", encabezado por los abuelos Alfredo y Maripaz, la tita Sara y las tías Julia y Carmina.

Y así se nos ha pasado el tiempo en León, volando también como de costumbre (esta vez ni hemos podido avisar a los amigos, sorry), y mañana otra vez al coche y a viajar hasta Madrid. En Madrid también tenemos una misión: conocer a los bebés de varios de nuestros amigos, dos Migueles y una Paula, que nacieron después de la última vez que pasamos por aquí. Y el domingo al avión y de vuelta para Irlanda, que el lunes hay cole (ay, qué perezaaa...)

Navidades con la framily II: Nochebuena y Navidad

Ya sé que las Navidades a estas alturas se han quedado atrás y que ahora toca mirar hacia adelante, pero se me quedó pendiente contar cómo las hemos pasado este año con la Framily, y quería hacer al menos un pequeño resumen. El resumen, al menos para mí, es que han sido unas fiestas bastante atípicas pero aun así entrañables a su manera, y creo que las recordaremos toda la vida...

...Empezando por nuestra ya habitual habilidad para meternos en camisas de once varas. Sólo después de "organizar" una cena de Nochebuena para seis personas (las niñas no contaban, que se fueron a dormir prontito, a su hora), o más bien después de quedar en que quedábamos para cenar y dormir todos en nuestra casa, nos dimos cuenta de que Fredi trabajaba de tardes-noches esa semana, así que una vez más los "invitados" tuvieron que venir a poner la mesa ellos mismos y poco menos que hacerse la comida y todo (no, pero casi), menos mal que son framily y hay confianza... al final acabamos cenando bastante tarde porque la cosa se complicó, pero cenamos bien y hasta sacamos los turrones como colofón final: literalmente los sacamos y tal cual los volvimos a guardar, que ya no nos cabía nada más después del postre sorpresa de Kinder bueno y galletas :-D

El día de Navidad amanecimos sin prisas y nos dedicamos a vaguear un poco; Santa se había pasado a dejar regalitos para las niñas pero Irene ni se había dado cuenta, y hubo que volver a su cuarto para enseñarle el paquete, pero una vez que lo abrió fue la niña más feliz del mundo: ¡una caja de Lego Duplo!

A la hora de comer pusimos de nuevo a prueba la capacidad de nuestro salón: si ya una vez habíamos comprobado que cabemos más de veinte personas para comer de pie, esta vez conseguimos estar nueve adultos más Irene sentados a la mesa. Una vez más comimos hasta decir basta, y una vez más los turrones se marcharon igual que vinieron... Y acabamos pasando la tarde-noche tranquilamente entre juegos varios, tanto las pequeñas (Irene, Alicia y su amiguita Dana) como los mayores, incluida una partida de Munchkin hasta altas horas de la madrugada (juego curioso el Munchkin este) que contra todo pronóstico me encantó, yo que creía que no iba a dar pie con bolo... y realmente no lo daba, pero con el descuido casi hasta gano y todo :-D

Total, que fueron una Nochebuena y Navidad bastante atípicas pero divertidas, y para Nochevieja y Año nuevo la idea era hacer más de lo mismo pero llenando la casa más todavía... detalles en el próximo y último capítulo.

Navidades con la framily I: los preparativos

Este año las Navidades han sido un poco diferentes para nosotros, nos hemos quedado a pasarlas en Dublín... y digo han sido porque aquí en Irlanda no hay Reyes Magos, así que ya se acabó todo, el lunes vuelta a la vida real :-)

Pero empecemos por el principio: como ya dije, este año habíamos decidido no viajar a España por Navidad, y como varios de nuestros amigos iban a estar también por aquí todas las vacaciones o parte de ellas, se nos ocurrió que sería buena idea organizar en casa las celebraciones de Nochebuena/Navidad y Nochevieja/Año Nuevo. Por primera vez no íbamos a estar con el resto de la familia en estas fechas tan señaladas... pero tampoco íbamos a estar solos, nos iba a acompañar nuestra segunda familia aquí en Irlanda, lo que a nosotros nos gusta llamar la framily.

El término framily es bastante reciente pero no nos lo hemos inventado nosotros, ya aparece en unos cuantos diccionarios (aquí, aquí y aquí, por ejemplo): se refiere simplemente a nuestro círculo de personas más cercano, a los que consideramos de la familia aunque no lo sean por lazos de sangre. Viviendo tan lejos de la "familia oficial" como nos pasa a nosotros, esta "familia de amigos" se convierte en nuestro punto de apoyo para el día a día, con ellos nos reunimos a comer los domingos, a ellos les llamamos cuando necesitamos un favor.

Total, que nos apetecía celebrar estas fechas con la framily, y como para nosotros pasar la noche fuera no era viable por las niñas, lo más fácil era invitar a todo el mundo a venir a casa. Decoraciones de Navidad la verdad es que no pusimos muchas (somos un poco sosos, qué le vamos a hacer), básicamente un par de portales de belén para jugar Irene (uno de marionetas de dedo de Imaginarium, otro de imanes de nevera), y un árbol de Navidad "vago", con las lucecitas de fibra óptica ya incorporadas, que no teníamos intención de decorar... hasta que llegó Irene y quiso darle su toque personal:



Ptóximo episodio: Nochebuena y Navidad.

Más señales de vida (ahora desde Dublín)

Buf, que se me acumula el trabajo, voy a escribir unos cuantos posts al estilo Twitter para poner esto un poco al día...

Mini-post para contaros que ya estamos de vuelta en Irlanda: llegamos el martes por la noche, las niñas vinieron muy entretenidas en el vuelo (Alicia durmió poco e Irene nada), y llegamos a casa los cuatro agotados pero felices. Irene está supercontenta de haber vuelto a su cuarto, a sus juguetes y a la guarde, y ya poco a poco va volviendo el inglés a su mente después de dos meses de usar sólo el español... Alicia la pobre se adapta a todo y es feliz en todas partes, así que está aquí igual de risueña que estaba en España, y eso que hace más frío y llueve...

Pero bueno, eso es lo que toca en octubre, ¿no? Frío y lluvia, que el verano ya se fue. Ahora toca volver poco a poco a la rutina diaria, y cómo no, luchar contra el caos que reina en casa :-D

Alicia en España IV: Madrid

Buf, qué atrasada voy contando las vacaciones... es que se me pasan los días volando, y es curioso porque de acá para allá con las niñas no paro en todo el día, pero si me preguntan qué es lo que he estado haciendo no se me ocurre nada en concreto :-)

En fin, vamos con la siguiente etapa del viaje: después de tres semanitas en El Casar, nos fuimos a seguir pasando calor a Madrid; llegamos el domingo día 6, nos llevaron tito Javi y tita Fátima en su monovolumen (que Irene se empeñaba en que era un autobús, de tan grande que lo veía :-D), y esa misma tarde aterrizó Fredi en Barajas, ¡ya estaba la familia reunida otra vez! Esa noche cenamos en casa con los amigos, telepizza y risas como en los viejos tiempos (se os echó de menos, Kwin y Lo), pero me da que ha sido la última cena así para mucho tiempo, en cierto modo el fin de una era, porque cuando vengamos la próxima vez ya no seremos los únicos en tener peques y habrá que organizarse de alguna otra forma...

Durante la semana estuvimos bastante tranquilos, haciendo algunos recados (dentista, qué le vamos a hacer), dando paseítos y haciendo el obligado recorrido por VIPS, Gino´s y demás, menos el martes que como era fiesta en Extremadura vino mi hermana Cristina con toda la tropa, y aprovechamos para quedar con mi hermano Ángel y Mercedes para pasar el día. El jueves por la tarde conocimos a Ana, la niña de otros amigos, Araceli y Juan, y a su futuro hermanito/a (si es que estamos en pleno baby boom ;-)), y Ana e Irene se lo pasaron en grande jugando con los cubos y los rastrillos en la tierra... de hecho Irene llegaba casi todas las noches a casa con los pies sucios, porque todos los parques de columpios a donde íbamos tenían el suelo de arena.

Y a partir del viernes... ¡fiesta! Otra vez vinieron Cristina y Adrián con los primos Isabel y Pablo, y además la tita Mamen (Super Tita Mamen, debería decir). Los cuatro primos se lo pasan bomba juntos, hagan lo que hagan, y digo los cuatro porque Alicia disfruta tanto como los tres mayores, y tanto a Pablo como a Isabel les encanta Alicia y la miman un montón. El sábado además se les unió otra prima: Adriana, la niña de mi primo Borja, que acababa de cumplir dos añitos; su abuela le preparó una fiesta por todo lo alto para celebrarlo con nosotros, con piñata y ¡una tarta de gominolas! Los primos hicieron muy buenas migas y jugaron toda la tarde, y los mayores también lo pasamos fenomenal, después de tanto tiempo sin vernos, ¡gracias Tita Cristy!

El domingo por la mañana vinieron Nati y los primos Ángel y Alberto a vernos un rato, luego nos fuimos en tropa a comer al VIPS (para variar), y después de la comida tuvimos que quedarnos en la tienda haciendo tiempo porque ¡estaba lloviendo en la calle! Increíble. Luego ya por la tarde ya se marcharon todos y volvimos a quedarnos solos nosotros cuatro, básicamente haciendo maletas para viajar al día siguiente, aunque algún huequito quedó para despedirnos de unos amigos. El lunes alquilamos un coche y lo llenamos hasta los topes (pero hasta los topes, literalmente) para irnos a León. Y ahí ya dejamos de pasar calor ¡y casi empezamos a pasar frío! Los últimos dos días en Madrid ya había empezado a refrescar un poco y se estaba de maravilla, pero en León era otra historia, yo ya directamente di el verano por perdido y saqué la cazadora.

Al día siguiente, el martes 15, Fredi se volvió con el coche a Barajas y embarcó de vuelta a Dublín, de donde volverá otra vez en dos semanas, ¡hasta pronto, papi! Nosotras nos quedamos en León estrenando ropa de otoño... pero eso ya os lo contaré en el próximo episodio.