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Operación blog: de momento, un desastre

Bueno, pues ya lo veis, no voy muy bien en eso de cumplir el compromiso de escribir todos los días...

Está visto que la semana no me da de sí para escribir a diario, pero bueno, seguiré intentándolo. Y por si tenéis curiosidad, éstas han sido mis "buenas razones" (léase excusas) para no escribir los días que no he escrito:

- El viernes estaba un poco saturada después de la semana de trabajo y me apetecía vaguear, así que Fredi y yo nos pusimos a ver un par de series (qué gran invento el cable que va desde el portátil a la tele :-D). Resulta que ahora me he enganchado a dos series muy raras que no conoce casi nadie: una es JPod (apunta, Hernán), que es básicamente una frikada como una casa (la estrenan en España en marzo, y aviso, es muuuy rara), y la otra es Mad Men, ambientada en Nueva York a principios de los años sesenta, muy curiosa.

- El sábado también me sentía un poco vaga, así que después de cenar me tumbé en el sofá... y me quedé frita. Me levanté a las doce de la noche para ir directa a la cama a seguir durmiendo.

- Y ayer lunes fue un día un poco raro: a mediodía tuve que ir a buscar a Irene a la guarde porque tenía fiebre (nada grave, un catarro como de costumbre, el GP le ha recetado antibióticos), y pasamos la tarde en casita las dos, ella a ratos jugando tranquilamente pero otros ratos un poco tontina porque no se encontraba bien. La verdad es que luego el baño la relajó bastante: su papi le ha comprado un gel que hace muuucha espuma y cuando la metes en la bañera se le pasan todos los males... y cuando Irene ya estaba dormidita, su papi preparó otro super baño de espuma, esta vez para que se relajara mami, ¡qué gozada! :-)

Operación blog

Esto no puede ser.

Acabo de recopilar en una lista todas las "ideas para posts" que tenía por ahí apuntadas en distintos sitios: de momento tengo nada menos que treinta y dos, y cada vez que me pongo a pensar se me ocurren un par más...

Así que he decidido poner en marcha la operación blog: voy a ver si consigo escribir todos los días durante unas cuantas semanas, hasta que me ponga al día. Y así de paso compruebo si funciona una técnica que he leído hace poco para cuando uno se propone cambiar un hábito: contárselo a cuanta más gente mejor, y luego obligarse a informar sobre los progresos, de forma que acaba uno esforzándose más por conseguirlo aunque sólo sea por no pasar mucha vergüenza :-D

Unas pintas en el pub

Anoche estuve con la gente del trabajo tomándome unas pintas en este pub.

¿Y eso por qué? Pues porque resulta que tres de mis compañeros habían organizado una especie de conciertillo benéfico en favor de SightSavers, y aunque al principio compré la entrada sin tener mucha intención de ir, luego me picó la curiosidad y me animé a pasar por allí un rato.

Y no me arrepentí; de hecho me llevé una grata sorpresa, porque yo me esperaba un concierto más tipo pop rock, en un escenario, y lo que me encontré fue una sesión de música en directo al más puro estilo irlandés, con canciones típicas de Irish folk music. Cuando yo llegué hacía unos minutos que habían empezado; no había escenario, estábamos todos en una zona reservada del pub, y Alex, Martin y Alan, los tres músicos, se habían sentado en un rincón frente al resto de nosotros. Me resultó muy raro verles a los tres allí tocando y cantando, acostumbrada a verlos en el trabajo, ¡y no me imaginaba que cantaran y tocaran tan bien! Según la canción tocaban distintos instrumentos: guitarra, flauta, armónica, y algo que si no era una bandurria se le parecía muchísimo. Pero lo mejor eran las voces y el sentimiento con el que cantaban; en el momento no reconocí ninguna de las canciones pero sí me quedé con la copla de algunas de ellas, aquí tenéis un par de ejemplos: a pair of brown eyes y seven drunken nights (la letra de esta última es muy graciosa)

Total, que como suele pasar en estos casos, yo que no tenía pensado estar más que un rato acabé quedándome hasta el final del concierto, y la verdad es que lo disfruté un montón: la música, el ambiente, la conversación... y el par de pintas de Smithwicks que me tomé (ya sé que lo típico es la Guinness pero lo siento, no va conmigo, la encuentro demasiado fuerte).

En resumen, una noche de pub inolvidable. Nunca sabes con qué te puede sorprender una persona...

Una tarde en el Green



Ayer domingo cumplimos Fredi y yo uno de nuestros pequeños sueños dublineses: nos llevamos a Irene de excursión a St Stephen's Green, con una mantita, a jugar sobre la hierba :-)

Ni que decir tiene que lo pasamos de miedo; al principio estábamos nosotros tres solos, pero poco a poco se nos fueron uniendo varios amigos, y acabamos montando un buen picnic, ¿qué mejor manera de pasar una tarde soleada de otoño? Y para rematar el día, un buen café con pasteles en un local que nos podríamos haber encontrado en cualquier ciudad española, ¡qué bueno es sentirse como en casa!

(Nota: la foto es nuestra pero es un poco antigua, sorry... en todas las que hicimos ayer sale gente, y por norma esas fotos no las ponemos nunca públicas, y además de todas formas no hemos tenido tiempo de subirlas a Flickr todavía :-))

Blogs, blogs, blogs

Hace tres años yo no tenía ni idea de lo que era un blog.

Hace dos años, gracias a Fredi, empecé a escribir el mío propio.

Hace un año ya me hacía mucha ilusión llevar un año posteando.

Y a día de hoy, ¡ya no puedo parar! :-D

Al igual que en muchos sentidos ya no concebimos la vida sin internet, se me hace muy difícil imaginar cómo sería mi vida actual si no existieran los blogs. Empecé a escribir en BinaryWords justo antes de venirnos a Irlanda, y en principio la idea era sobre todo mantener informados a la familia y los amigos que dejábamos en España... Pero el blog creció y creció y dio para mucho más: gracias a él encontré nuevos amigos (¿o debería decir que me encontraron ellos a mí?) y retomé el contacto con algunos de los antiguos. Poco a poco me fui enterando de que "me leía" gente que yo ni me imaginaba, ¡hasta las madres de varios de mis amigos! :-)

Y lo mejor es que todo ha quedado grabado aquí, y que dentro de muchos años podremos volver a leerlo todo y acordarnos con cariño de las cosas que nos pasaban. Es más, nos hace ilusión pensar que Irene escribirá su propio blog desde bien pequeñita (ya hasta tenemos preparado un dominio para toda la familia), y así todos iremos construyendo recuerdos que volver a leer en el futuro.

Y hablando de volver a leer... durante esta última semana he estado repasando las entradas antiguas y "reclasificándolas" un poco mejor; por fin se puede buscar por categorías y obtener buenos resultados, algo que tenía pendiente casi desde el principio. He añadido unas cuantas categorías nuevas a partir de los temas que suelo tocar, aunque la reina indiscutible sigue siendo el "Día a día". Y así voy a seguir (Dios quiera que por muchos años), contándoos mi día a día...

Fines de semana sociales

Buf, vaya dos fines de semana que llevamos, qué bien lo hemos pasado... Ahora con eso de vivir lejos tenemos que hacer un poco más de esfuerzo para ver a los amigos, pero la verdad es que merece la pena.

El sábado pasado estaba Hernán de visita en Dublín, y fuimos a visitarle a casa de Rafa e Inés. Nos fuimos juntando unos cuantos, y como hacía casi bueno y se estaba bien en el jardín, al final acabamos haciendo barbacoa; el día estuvo muy bien, la pena es que tuvimos que irnos un poco pronto (los horarios de Irene no perdonan), justo cuando llegaba miguev y Alfonso aún estaba por llegar.

Y este sábado quedamos para comer en el centro con unos antiguos compañeros de Fredi: Celeste, Cristina y Mike, un poco como despedida porque Cristina y Mike se vuelven a vivir a España después de pasar unos añitos en Irlanda. Estuvimos en el Yamamori Noodles de George Street, que nos encanta porque la comida está buenísima y además no hay problema en ir con niños y bebés (Irene se lo pasó fenomenal en la trona cogiendo granitos de arroz con los dedos). Después de comer estuvimos todos dando una vueltita por la zona de Grafton y St. Stephens Green, el parque al que tanto íbamos antiguamente (¡¡¡jooo, echamos de menos vivir en el centro!!!)

Total, que había quedada de Spaniards pero nos la perdimos por una vez. Y teníamos pensado pasar por la tarde a ver a Jimena y sus papás, pero no nos dio tiempo, así que se nos ocurrió invitarles a comer a casa hoy domingo... y así como quien no quiere la cosa se lo fuimos diciendo a gente y hoy hamos acabado haciendo otra barbacoa improvisada, en casa con los Jimenas, EarlyBird, Txema y Bea, Luy y Ociore, ¡toma ya!

La verdad es que me encantan los días como hoy, en que nos reunimos unos cuantos con cualquier excusa: nos echamos unas risas (que si ahora la barbacoa no enciende, que si ahora se churruscan las hamburguesas...), a veces hasta jugamos un rato a la wii, y acabamos el día agotados pero con ánimo renovado para volver a empezar la semana.

Por cierto, ¿os habéis dado cuenta de la cantidad de amigos "blogueros" que tenemos? :-D

Y por fin estrenamos la barbacoa

La pobre barbacoa llevaba dos meses en el trastero esperando pacientemente a que alguien viniera a rescatarla... y el sábado pasado ¡por fin! le dimos una alegría :-)

La excusa era la inauguración oficial de nuestra nueva casa; nos hacía mucha ilusión invitar a los Spaniards para que la conocieran, y la verdad es que pasamos un día de BBQ estupendo. Se estaba bien en la terracita, y aunque no hizo sol tampoco llovió, lo cual ya es bastante. Éramos veintitantos y cupimos más o menos bien, casi hasta había sitio para sentarnos todos... pero sólo casi :-(

Irene se lo pasó como los indios jugando con todo el mundo, estaba superfeliz la tía. La idea era haber preparado una zona infantil, pero como al final faltó el 50% de las invitadas de Irene, o sea, faltó Jimena que estaba malita y sólo vino Sofía, pues más o menos nos apañamos con el parque de Irene y alrededores.

Muchas gracias a todos los que vinieron, especialmente a los que por no tener coche tuvieron que pegarse una panzada de autobús y/o LUAS (porque eso sí, sin coche sólo merece la pena venir a vernos a casa si es para pasar el día, para un café no tiene mucho sentido). Y a los que esta vez se la perdieron, bien porque les coincidía con otra cosa o porque por despiste mío no se enteraron a tiempo (sorrrryyyy...), no os preocupéis que en cuanto podamos repetimos.

La pena es que con tanto barullo Fredi y yo no tuvimos tiempo de hacer fotos, así que por lo menos nosotros no tenemos nada que subir a Flickr, pero seguro que Rafa y Miguev sí, que son los fotógrafos oficiales de todos los eventos. ¿Alguien más?

Harry Potter, el desenlace

Harry Potter and the Deathly Hallows

¡Acabé! ¡Hoy he acabado de leer Harry Potter and the Deathly Hallows! :-D

Y me ha encantado, como no podía ser menos. Lo he disfrutado un montón, porque siempre me ha gustado mucho Harry Potter, porque me parece que la autora lo ha bordado en esta última entrega, y además porque hacía muchísimo que no me tomaba el tiempo necesario para engancharme a un buen libro y disfrutarlo de principio a fin.

Así que recomiendo el libro a todo el mundo... aunque ahora que lo pienso es una recomendación un poco inútil, la verdad: a quienes les guste Harry Potter no hay que decirles que lo lean, porque ya estarán enganchados a la historia, y a quienes no les guste (o no le hayan dado una oportunidad, como uno que yo me sé), pues no saben lo que se pierden, pero no creo yo que ya les vayamos a convencer. Así que sólo dar mi opinión sobre el tema Harry Potter: me parece que la historia es buenísima, que la señora Rowling tiene una imaginación increíble, y que por mucho que quieran en las películas no pueden meter ni la décima parte de lo que es la trama (ya de los detalles ni hablemos), así que merece la pena leerse los libros. Y ya que estamos, si se puede es mejor leerlos en inglés, que es como ella los escribió... pero eso reconozco que es un poco manía mía, heredada por cierto de mi hermana Cristina, que curiosamente fue quien me regaló el primer libro de Harry Potter cuando en España nadie había oído hablar todavía de él, ¡gracias, Sis! ;-)

Claro que este último libro he tardado un poco más en acabarlo de lo que tardé en acabarme los anteriores, que los devoraba, sobre todo a partir del cuarto... han sido más o menos diez días, pero no porque yo haya querido, sino porque no he tenido tiempo material para acabarlo antes; esto de ser madre no es que deje mucho tiempo libre, así que yo aprovechaba para leer por la noche, cuando Irene ya estaba dormidita, o por la mañana temprano (¡muy temprano!) antes de que se despertara. Pero el problema de leer en la cama es que a la mínima te quedas frita, sobre todo cuando estás muy cansada, y había días que no había manera, no era capaz de leer más que un par de páginas porque se me caían los párpados.

Pero el viernes y hoy, como Irene se ha quedado un buen rato en la guardería, he aprovechado para darle un par de buenos empujones al libro, hasta que esta tarde por fin he llegado al final. Y ahora la buena noticia es que vuelvo a ser una mujer con tiempo, pero la mala es que a la vez soy una mujer con muuuuuchas cosas que hacer, que el lunes que viene empiezo a trabajar y la casa sigue todavía patas arriba... aunque por lo menos me he dado el gustazo de disfrutar de la emoción de un buen libro con la misma ilusión que cuando era pequeña :-)

Desde la Wii

Increíble pero cierto, estoy escribiendo este post desde la Nintendo Wii :-)

Pues sí, al final Fredi no pudo resistirse a comprarla... tendríais que haber visto su cara cuando se la dieron, parecía un niño con zapatos nuevos. Y resulta que el bicho sirve para un par de cosas más que para jugar; por ejemplo, se le puede instalar una versión de Ópera para poder navegar por internet en la tele. Para escribir es un poquillo lento, pero la verdad es que MOLA MUCHO :-D

Eso sí, jugar todavía no he jugado a nada, aunque dice Fredi que eso se arregla pronto...

Segundo cumplemés

¡Irene ya tiene dos meses!

Ayer lo "celebramos" yendo al GP a ponerle la vacuna...

La pobrecita se portó fenomenal, lloró muy muy poquito. El médico le dio un pinchazo en cada muslo y luego otro más de propina en la primera pierna, porque queríamos que le pusieran también la vacuna de la hepatitis, que en España está en el calendario pero aquí no; ya me habían advertido que me dolería a mí más que a ella, pero como vi que sólo lloraba un momento y luego se calmaba no lo pasé demasiado mal, ¡ufff!

Después de los pinchazos la puse a mamar y se quedó bien tranquilita, pobrecita mi niña, y luego ya en el cochecito (después de rabiar un rato cuando la metimos en el buzo, pero eso lo hace siempre), se quedó dormidita. Más adelante empezaremos la tradición de llevarla después del médico a tomar chocolate con churros, como nos llevaban a Fredi y a mí nuestras respectivas madres... aunque ahora que lo pienso, aquí tendrá que ser chocolate con muffins :-)

Por cierto, hablando de muffins, el papá de Irene se está volviendo un experto en esto de hacer muffins caseros, le salen buenísimos. Anoche hizo otra hornada en honor de mi hermana Cristina :-)

Mamen y Cristina, mis dos hermanas, están aquí hasta el lunes, aprovechando que es carnaval. Se nos ha pasado volando el mes que ha estado Mamen aquí... luego el martes vienen los padres de Fredi a hacernos una visita relámpago, y a partir del jueves volveremos a estar solitos; a ver qué tal nos apañamos Irene y yo durante todo el día...

Siete semanas y contando

Bueno, chicos, pues aquí va mi resumen de la semana pasada. Siento no escribir más a menudo pero de verdad que todavía no me da tiempo, últimamente casi ni he tocado el ordenador...

El martes fuimos Irene y yo a nuestra primera clase de yoga Mum & Baby en The Elbowroom, y nos gustó un montón. Es una muy buena idea: las mamás recuperan un poco la forma después del parto y además juegan con sus bebés y hacen ejercicio con ellos. Éramos como unas ocho o nueve madres, con bebés de hasta seis o siete meses; yo creo que la más pequeña era Irene (admiten a partir de las seis semanas); lla enana al principio se lo pasó bien: las esterillas estaban puestas en círculo con los bebés en el centro, y se entretuvo un montón mirando a su alrededor... pero después de unos veinte minutos le entró hambre y empezó a quejarse. Total, que acabé la clase dándole de mamar allí mismo, y es que claro, los que mandan son los peques, y las madres también siguen la clase los ratos que pueden, pero a veces toca dar el biberón, o consolar al niño cuando empieza a llorar. Yo esta vez sólo pude seguir la clase los primero veinte minutos, pero aun así me gustó un montón y pienso volver todos los martes, y además me enteré de que todas las madres se van después a comer juntas por allí cerca, y a partir de mañana yo también me apuntaré.

Por lo demás, seguimos supercontentos con la pequeñaja, entre otras cosas porque ya nos da mejores noches: se despierta para las tomas y luego casi siempre vuelve a coger bien el sueño, aunque todavía de vez en cuando le da por llorar, normalmente porque ha tragado aire al comer y luego le cuesta echarlo y le duele la tripilla.

Durante el día ya va pasando más ratillos despierta, y sonríe un montón (todavía no se ríe a carcajadas pero todo llegará...) De vez en cuando la ponemos en su cunita con el móvil musical, o en el salón en una especie de mini-parque que tiene con juguetes, y se entretiene ella solita un rato, ¡es de buena! Todavía no tenemos una rutina propiamente dicha pero poco a poco las tomas van siendo a horas parecidas, y ya con eso nos organizamos para los paseos, el baño, etc.

Y el fin de semana ha estado muy bien, ha habido tiempo para distraerse: el sábado estuvimos los tres de compras por la mañana, luego volvimos a casa para la toma, y luego como Irene se quedó dormidita aprovechamos y nos fuimos a comer a la iglesia-pub que hay cerca de casa; Irene no se despertó en todo el rato y pudimos comer tranquilamente. El domingo lo pasamos en casita, por la tarde vinieron varios amigos a tomar café: por un lado Pilar y Tony y por otro Ana María y Sergio, unos vecinos que hemos conocido hace poquito.

Y ya es lunes otra vez... esta semana toca otra revisión, esta vez con el pediatra que la vio en Rotunda, ya os contaré si seguimos batiendo récords en la báscula :-)

Españoles en Dublín

El sábado se había organizado una quedada de Spaniards en Dublín, para conocernos los que andamos por los foros irlandeses de Spaniards. La cosa empezaba a partir de las doce; Fredi se fue para allá desde primera hora con varios de nuestros amigos, mientras mi amiga Magda y yo nos íbamos a clase de yoga para embarazadas, y cuando luego llegamos al Market Bar ya había como unos treinta españolitos hablando animadamente y tomándose sus raciones (o lo más parecido a raciones que hemos encontrado aquí en Irlanda). Había de todo: gente que ya llevaba aquí varios años (creo que Alfonso, que llegó hace nueve, era el más veterano) y gente que había llegado hacía tan sólo unos días; gente que conocíamos ya en persona, gente que habíamos conocido a través de internet y gente que nos conocía a nosotros por los blogs (u otras cosas) y nosotros a ellos no :-)

La verdad es que hablando con la gente nos hemos dado cuenta (otra vez) de la suerte que tuvimos cuando llegamos aquí. En aquel momento nos recibieron nuestros amigos Hernán y Rafa, nos quedamos en su casa (encima nos dejaron la habitación más grande) y nos dieron toda clase de consejos sobre la vida en Irlanda. Si hubiéramos estado completamente solos al llegar, como le pasa a mucha gente, no ya es que nos hubiera resultado muchísimo más difícil, sino que igual ni siquiera lo hubiéramos intentado (con lo miedica que yo soy...), y fíjate la oportunidad que hubiéramos perdido... por eso ahora intentamos ayudar a otra gente que se viene para acá sola y pide orientación a través de los foros de Spaniards, o de los blogs: a nosotros no nos cuesta nada contar nuestra experiencia, y en cambio para el que llega puede ser un consejo muy útil.

Y el día se pasó volando, hablando con unos y con otros, hasta que nos dieron ¡las nueve de la noche! Ni siquiera habíamos cambiado de bar ni nada, de lo bien que se estaba en aquel sitio (y habiendo llegado temprano, el grupo tenía cogidas tres buenas mesas desde el principio), y la verdad es que todos quedamos tan contentos que el comentario general fue "a ver cuándo lo repetimos"... así que seguramente se intentará hacer una quedada mensual o algo parecido. Lo único es que yo las quedadas de los próximos meses me las tendré que perder, pero en cuanto Irene crezca un poquito, para allá que nos vamos las dos :-D

Semana 30: ya en la recta final

Sin darnos cuenta ya nos hemos metido Irene y yo en el tercer trimestre del embarazo :-)

Todo sigue muy bien, como siempre, seguimos echando barriguilla... y ya notamos que poco a poco se va acercando la fecha, ¡que ya no queda nada! Yo estoy empezando a mentalizarme para el parto y demás, intentando prepararme tanto física como mentalmente, aprendiendo cómo hay que respirar y esas cosas, y para eso me están viniendo fenomenal las clases de yoga para embarazadas a las que voy todos los sábados en The Elbowroom.

La profesora nuestra de yoga es increíble. Acaba de volver de su baja maternal; tuvo a su niño tranquilamente en casa, y dice que el yoga le ha ayudado muchísimo tanto en el embarazo como para el parto. Antes teníamos una sustituta y también estaba muy bien, pero ahora es mucho mejor, porque esta chica te cuenta las cosas de primera mano, y te da consejos sobre un montón de cosas. La verdad es que estoy supercontenta con las clases. Y me siento muy en forma, que es lo mejor, no tengo molestias ni dolores :-)

Y en cuanto a todo lo demás... pues tampoco hemos avanzado mucho con los preparativos, porque hemos estado liados con otras cosas, pero de este fin de semana no pasa el ir a elegir cunita y cochecito. Ya os seguiré contando.

Un añito posteando



¡Binarywords cumple hoy un añito!

Muchas cosas han pasado desde que empecé a escribir aquí: el mundo ha cambiado un poquito y nosotros también, hemos crecido... ya casi parecemos personas adultas y todo ;-)

Ya todos sabéis que mi vida ha cambiado radicalmente en este último año y que todos los cambios han sido para bien, así que no necesito haceros el resumen otra vez, ¿verdad? Sólo quiero daros las gracias por estar ahí y leerme de vez en cuando, por mantener el contacto en la distancia, por hacerme sentir escuchada.

¡Y que cumplamos muchos más!