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De la soleada España... al Irish Wheather

Hace unos días que hemos vuelto, por segunda vez en pocas semanas, de pasar unas minivacaciones en la "soleada España", que la llaman... y la verdad es que ha sido un poco shock el volver al clima irlandés después de haber estado disfrutando de unos días de verano :-(

Si es que a veces parece que estamos casi en mundos distintos. Hace ocho días, en un termómetro callejero de Cáceres vimos treinta y seis grados. algo completamente normal estando ya a finales de mayo... y hoy a mediodía, ¿qué temperatura marcaba el termómetro de mi coche en Dublín? Nueve grados y medio, ¡¡¡más de veinticinco grados de diferencia!!! Eso sin contar la lluvia, el viento, y mi querido "hace sol pero al mismo tiempo llueve". No me extraña que mi garganta se haya vuelto a resentir...

Así que de momento adiós a la manga corta, al menos para las niñas y para mí (nuestro chicarrón del norte lleva manga corta todo el año, así que no le cuento). Pero bueno, la esperanza es lo último que se pierde, y dicen los meteorólogos que este año vamos a tener ola de calor en junio y julio, lo cual quiere decir que a lo mejor hasta tenemos verano este año, ¡bieeeen!

Por cierto, el viajecito a España estuvo bastante bien, quitando la tupa de kilómetros que nos metimos (Madrid - Cáceres - Sevilla - León - Madrid), y que los señores de Aer Nostrum nos deleitaron con una cola eterna para facturar a la ida y un señor retraso en el vuelo de vuelta. Pero por lo demás, lo pasamos muy bien en la boda de mi hermano (el sitio era impresionante, la verdad), y disfrutamos mucho con ambas partes de la familia. Las niñas, por supuesto, fueron las que mejor se lo pasaron, aunque también estaban felices después de volver a la guarde para contar sus aventuras :-D

Vacaciones otoñales (I)

Estos días andamos de vacaciones por España, disfrutando del sol... y de la lluvia, es lo que tiene venir en otoño.

Volamos desde Dublín el jueves pasado; llegamos a Barajas con un par de horas de retraso y un sobrino postizo llamado Miguel (long story...), alquilamos un coche y nos fuimos para Alcorcón, donde habíamos quedado para cenar rápidamente con unos amigos antes de salir para Cáceres. A Cáceres llegamos ya de madrugada; los abuelos Ángel y Mari Carmen nos estaban esperando con todo preparado: saludos, besos, ¡y a dormir! (O más bien a seguir durmiendo, que habíamos venido las tres fritas en el coche)

De viernes a domingo nos quedamos en Cáceres, ¡y era verano! Fue una gozada lo de poder sentarnos el viernes en una terracita a tomar algo con los amigos, a algunos no los veíamos desde hacía varios años... y me hizo mucha ilusión ver a Irene y Alicia jugando con su amiguita Daniela y sus primos en el Bombo de Cánovas, donde jugaba yo con mis amigas cuando era pequeña. El sábado celebramos el cumpleaños de la prima Isabel con una comida familiar, y luego los peques pasaron la tarde en un parque de ésos de piscinas de bolas, os podéis imaginar lo mucho que se aburrieron :-D

El domingo ya se estropeó el tiempo y estuvo lloviendo al estilo irlandés, y otra vez tuvimos comida familiar multitudinaria (ya sólo entre abuelos, tíos, tías, primos y primas sumamos veintiuno). Aprovechamos para hacer la tradicional foto de todos los primos: Ana, Blanca, Ángel, Javier, Alberto, Isabel, Irene, Pablo, Alicia y Andrés; la foto cada vez es más difícil de hacer, esta vez era Alicia la que estaba un poco protestona, pero al final lo conseguimos (muchas gracias a los primos mayores por su paciencia y colaboración ;-))

El lunes cogimos otra vez el coche y nos enfilamos la Ruta de la Plata arriba camino de León, pero parando primero en Salamanca para hacerles una visita a Jorge, Carlota, Jimena y Aldara. Pillamos a Jimena recién salida del cole, fuimos a comer a su casa y luego un rato al parque a jugar, y ya por la tarde volvimos a montarnos en el coche. Las niñas se echaron una buena siesta, y para cuando se despertaron, ¡ya estábamos en León!

Y hasta aquí la primera parte de nuestras vacaciones otoñales, la segunda parte en nuestro próximo episodio.

De viaje relámpago

En España, stop. Todo bien, stop. Volvemos el domingo, stop.

En los primeros tiempos de vivir en Irlanda, cuando estábamos nosotros dos solos, hacíamos bastante a menudo viajes relámpago a España, sólo para un fin de semana: una boda, una comunión, Nochebuena... Ahora ya con las niñas nuestros viajes relámpago duran un poco más, pero nos cunden lo mismo, que es bastante poquito :-D

El objetivo esta vez (o la excusa, como lo queráis llamar) era por un lado conocer al nuevo benjamín de la familia extremeña, el primito Andrés, que ahora tiene un mesecito y medio, y por otro visitar a la más veterana de la familia leonesa, la bisabuela Lucila, que a sus noventa y seis años empieza a no encontrarse muy bien.

Empezamos nuestro viaje "madrugando" el sábado (el avión salía a las seis de la mañana, así que imaginaos), y al llegar a Barajas alquilamos un coche y nos fuimos para Navalmoral de la Mata, donde nos esperaba el primito Andrés con sus hermanos mayores, Isabel y Pablo, sus papás Cristina y Adrián, sus abuelos Mari Carmen y Ángel y cómo no, ¡la tita Mamen! También estaba la prima Ana, y el domingo llegó el resto de la family para comer todos juntos: Javi y Fátima con los primos Blanca y Javier, Ángel y Mercedes con los primos Angelillo y Alberto. Una vez más, actualizamos la foto de todos los primos (¡que ya son diez!), y por supuesto comimos opíparamente...

El fin de semana se pasó volando, y el lunes volvimos a coger el coche para venir a León, a ver a la bisabuela Lucila. La bisabuela se rompió la cadera por segunda vez hace unos meses y desde entonces no se encuentra muy bien, pero se pone muy contenta al ver a Irene y Alicia, así que todos los días pasamos un rato por su casa. Irene y Alicia tampoco se pueden quejar, aquí en León tienen un buen "club de fans", encabezado por los abuelos Alfredo y Maripaz, la tita Sara y las tías Julia y Carmina.

Y así se nos ha pasado el tiempo en León, volando también como de costumbre (esta vez ni hemos podido avisar a los amigos, sorry), y mañana otra vez al coche y a viajar hasta Madrid. En Madrid también tenemos una misión: conocer a los bebés de varios de nuestros amigos, dos Migueles y una Paula, que nacieron después de la última vez que pasamos por aquí. Y el domingo al avión y de vuelta para Irlanda, que el lunes hay cole (ay, qué perezaaa...)

Alicia en España IV: Madrid

Buf, qué atrasada voy contando las vacaciones... es que se me pasan los días volando, y es curioso porque de acá para allá con las niñas no paro en todo el día, pero si me preguntan qué es lo que he estado haciendo no se me ocurre nada en concreto :-)

En fin, vamos con la siguiente etapa del viaje: después de tres semanitas en El Casar, nos fuimos a seguir pasando calor a Madrid; llegamos el domingo día 6, nos llevaron tito Javi y tita Fátima en su monovolumen (que Irene se empeñaba en que era un autobús, de tan grande que lo veía :-D), y esa misma tarde aterrizó Fredi en Barajas, ¡ya estaba la familia reunida otra vez! Esa noche cenamos en casa con los amigos, telepizza y risas como en los viejos tiempos (se os echó de menos, Kwin y Lo), pero me da que ha sido la última cena así para mucho tiempo, en cierto modo el fin de una era, porque cuando vengamos la próxima vez ya no seremos los únicos en tener peques y habrá que organizarse de alguna otra forma...

Durante la semana estuvimos bastante tranquilos, haciendo algunos recados (dentista, qué le vamos a hacer), dando paseítos y haciendo el obligado recorrido por VIPS, Gino´s y demás, menos el martes que como era fiesta en Extremadura vino mi hermana Cristina con toda la tropa, y aprovechamos para quedar con mi hermano Ángel y Mercedes para pasar el día. El jueves por la tarde conocimos a Ana, la niña de otros amigos, Araceli y Juan, y a su futuro hermanito/a (si es que estamos en pleno baby boom ;-)), y Ana e Irene se lo pasaron en grande jugando con los cubos y los rastrillos en la tierra... de hecho Irene llegaba casi todas las noches a casa con los pies sucios, porque todos los parques de columpios a donde íbamos tenían el suelo de arena.

Y a partir del viernes... ¡fiesta! Otra vez vinieron Cristina y Adrián con los primos Isabel y Pablo, y además la tita Mamen (Super Tita Mamen, debería decir). Los cuatro primos se lo pasan bomba juntos, hagan lo que hagan, y digo los cuatro porque Alicia disfruta tanto como los tres mayores, y tanto a Pablo como a Isabel les encanta Alicia y la miman un montón. El sábado además se les unió otra prima: Adriana, la niña de mi primo Borja, que acababa de cumplir dos añitos; su abuela le preparó una fiesta por todo lo alto para celebrarlo con nosotros, con piñata y ¡una tarta de gominolas! Los primos hicieron muy buenas migas y jugaron toda la tarde, y los mayores también lo pasamos fenomenal, después de tanto tiempo sin vernos, ¡gracias Tita Cristy!

El domingo por la mañana vinieron Nati y los primos Ángel y Alberto a vernos un rato, luego nos fuimos en tropa a comer al VIPS (para variar), y después de la comida tuvimos que quedarnos en la tienda haciendo tiempo porque ¡estaba lloviendo en la calle! Increíble. Luego ya por la tarde ya se marcharon todos y volvimos a quedarnos solos nosotros cuatro, básicamente haciendo maletas para viajar al día siguiente, aunque algún huequito quedó para despedirnos de unos amigos. El lunes alquilamos un coche y lo llenamos hasta los topes (pero hasta los topes, literalmente) para irnos a León. Y ahí ya dejamos de pasar calor ¡y casi empezamos a pasar frío! Los últimos dos días en Madrid ya había empezado a refrescar un poco y se estaba de maravilla, pero en León era otra historia, yo ya directamente di el verano por perdido y saqué la cazadora.

Al día siguiente, el martes 15, Fredi se volvió con el coche a Barajas y embarcó de vuelta a Dublín, de donde volverá otra vez en dos semanas, ¡hasta pronto, papi! Nosotras nos quedamos en León estrenando ropa de otoño... pero eso ya os lo contaré en el próximo episodio.

Alicia en España III: El Casar

Alicia, Irene y yo seguimos de vacaciones por España: ahora estamos pasando unas semanitas en el monte del Casar, con mis padres y demás familia.

¡Y creíamos que en León hacía calor! Bueno, ahora ya no nos podemos quejar porque desde hace un par de días ha refrescado y se está muy bien, pero al principio la verdad es que lo notamos bastante...y pensar que hace unos años estos veranos eran lo normal para mí, voy a tener que decir aquello de que yo en Dublín soy extremeña y en Extremadura soy dublinesa :-D

Bueno, bromas aparte, aquí se está fenomenal porque estamos en el campo (más fresquitos que en la ciudad) y hay piscinita para refrescarse; Irene y Alicia se bañaron en la piscina la tarde que llegaron, con todos sus primos, y a Irene pareció gustarle bastante pero luego los siguientes días no parecía tener ganas de remojarse; esta tarde sí que le ha vuelto a apetecer bañarse al ver en el agua a su amiguita Daniela, que ha venido a hacernos una visita junto con Vicky, su mamá.

Y después del baño, Irene le ha enseñado a Daniela su lugar favorito para jugar, donde se pasa las horas siempre que puede con sus primos Isabel y Pablo: la casita. La casita es precisamente eso, una casita para niños, con su puerta y sus ventanas, su tejado, su banquito a la puerta y un montóoon de juguetes dentro. Allí se lo pasan en grande haciendo sus comiditas, jugando a papás y mamás... la verdad es que es chulísima (¡gracias, tita Fátima, por montarla y dejarla tan bonita!), y hasta a mí me ha hecho ilusión rebuscar entre los "cacharritos" de cocina y encontrar algunas cosas con las que en tiempos jugaba yo...

Y siguiendo con los recuerdos de cuando éramos pequeñas, cuando saco ratos libres me estoy dedicando a leer los cómics reeditados de Esther y su mundo (prestados de mi sobrina Blanca, ¡gracias!), que cuentan las aventuras de una jovencita de trece años, allá por los años setenta... mi hermana tenía algunos de los cómics antiguos y nos ha encantado volver a encontrarnos con los dibujos de Esther y su historia.

Así que ya veis, llevamos un ritmo muy tranquilo: solemos ir a Cáceres un par de días a la semana, a hacer algunas compras y visitar a los amigos, y el resto lo pasamos aquí en el campo con los abuelos, y los primos que vienen casi todos los días. Mañana llega la tita Mamen de sus vacaciones, seguro que las dos niñas se pondrán supercontentas... Irene ni que decir tiene que se lo está pasando en grande, y Alicia también parece estar muy a gusto, aunque lleva un par de días un poco más mimosina y quejica (creemos que son los dientes que ya están empezando a incordiar...). Estaremos por aquí hasta el día 6 de septiembre, que nos iremos a Madrid a pasar la siguiente etapa de nuestro viaje, ¡y esta vez con papá! :-)

Alicia en España II: León y el bautizo

La primera etapa de nuestras vacaciones españolas la estamos pasando en León, con los abuelos paternos de Alicia e Irene. Como ya os conté, llegamos el lunes pasado en el tren, y nos estaba esperando todo un comité de recepción: el abuelo, la abuela, la tita Sara y la tita Julia.

Las niñas se adaptaron enseguida al nuevo ambiente, y eso que en León está haciendo calor estos días y nosotros ya no estamos acostumbrados, pero a ellas no parece importarles mucho... Irene sobre todo está disfrutando un montón con cosas tan sencillas como salir de paseo por la calle, ir viendo a toda la gente, los escaparates, ¡y las palomas! (ella las llama paluumas :-)), sentarse en una terracita a tomar algo, ir al parque, o a visitar a la bisabuela... y sobre todo con la comidita tan rica que le ponen en casa de los abuelos (ese jamoncito recién cortado, ¡mmmhhh!).

Alicia por su parte también se lo está pasando muy bien, echando sonrisas de las suyas a todo el que le dice algo :-). El viernes llegó la familia por el lado cacereño a verla: los otros abuelos, tíos y tías, y los primos (llamados cariñosamente La Marabunta por el barullo que arman estando todos juntos, y es que Alicia es ya la nieta número nueve de mis padres).

Y el sábado por la mañana nos reunimos todos en la catedral de León para bautizar a Alicia, como ya hicimos hace dos años en el bautizo de Irene. Los padrinos esta vez fueron sus tíos Cristina y Adrián, y después de la ceremonia fuimos al parador de San Marcos a comer opíparamente (qué buena estaba la tarta de milhojas, cuántos años sin probar una...). Ni que decir tiene que Irene y sus primos se lo pasaron de miedo, mientras Alicia entre siesta y siesta paseaba de brazo en brazo.

El domingo por la mañana volvimos a San Marcos a desayunar con toda mi familia, antes de que cada uno se fuera para su casa, y luego fuimos a comer (otra vez opíparamente) a casa de la tita Carmina. La verdad es que entre visitas, paseos y compras no nos está dando tiempo a aburrirnos... el martes papá se tuvo que volver a Dublín a trabajar; nosotras tres nos quedamos un poco más en León y ya el sábado nos iremos a Cáceres, a hacer la segunda etapa de nuestro viaje.

Alicia en España I: de Madrid a León

¡Ya estamos de vacaciones! Es la primera vez que Alicia viene a España, a ver si puedo escribir un post todas las semanas contando un poco los sitios por donde vamos pasando.

Todo empezó el lunes bien tempranito: salimos en taxi de casa ¡a las tres de la mañana! por si había lío en el aeropuerto, y como no lo había nos sobró un montón de tiempo, pudimos desayunar tranquilamente en el Starbucks antes de embarcar. Poco después de subir al avión nos habíamos quedado dormidos los cinco (Irene, Alicia, la tita Mamen, Fredi y yo), y las niñas no se despertaron hasta que no aterrizamos, así que hicimos un viaje supertranquilo, e incluso llegamos con adelanto a Barajas a las nueve y media de la mañana.

En Madrid montamos el campamento temporal: después de un ratito descansando fuimos a comer con el tito Ángel (cumpleañero ese día), Mercedes y los primos Ángel y Alberto, luego descansamos otro ratito (intento fallido de siesta, ni Irene ni Alicia estaban por la labor), la tita Nati nos hizo una visita y luego ya recogimos el campamento y nos fuimos para Chamartín, a coger el tren.

Habíamos decidido probar el Alvia que va desde Madrid a León, que durante un buen trecho va por las vías del A.V.E., en lugar de alquilar un coche como hacemos normalmente; la única pega que le veíamos es que salía un poco tarde, a las ocho, y llegaba a las once de la noche a León, pero quisimos hacer la prueba de todas formas. Y la verdad es que nos encantó: cuatro billetes en preferente nos costaron más o menos lo mismo que nos habría costado el coche, pudimos ir cómodamente leyendo y encima nos dieron una cena bien rica. Las niñas también estuvieron muy a gusto: Alicia en su maxicosi se pasó dormida tooodo el trayecto, e Irene durmió hasta mitad de camino, se despertó cuando paramos en Valladolid. Al llegar a León nos estaba esperando la familia de Fredi (con dos coches, que ya somos muchos), y en un santiamén estábamos en casita.

Total, que fue un día muy largo pero la verdad es que los desplazamientos estuvieron muy bien, y además nos dio tiempo a pasar el día en Madrid... me da la impresión de que no va a ser la última vez que viajemos en ese tren :-)

Próximo post: León y el bautizo de Alicia

¡Nos vamos de boda!

Bueeeno, pues si creíais que nuestro año de BBC se había acabado ya, os equivocábais: ¡este fin de semana nos vamos de boda!

Se nos casan "por sorpresa" Pilar e Isidro, nuestros amigos de Cáceres, con los que nos fuimos de mini-vacaciones a Irlanda del Norte en junio. Nos hace muchísima ilusión, lo primero por verles tan felices juntos, y lo segundo porque seguro que lo pasamos genial celebrando su boda :-D

Así que esta noche toca hacer maletas (ejem) y mañana coger un avión y un coche para llegar a Cáceres en visita relámpago, y el domingo otra vez de vuelta... siempre nos toca ir así a todas partes, corriendo y con las horas contadas, pero merece la pena por poder estar allí y disfrutar del día con ellos, ¡no me lo perdería por nada del mundo!

Otras poquitas vacaciones

Pues aquí estamos, haciendo maletas otra vez...

Nos vamos un par de semanitas a España a ver a la familia, estaremos primero unos días en Madrid y luego en León, y seguramente hagamos también una escapada a Picos de Europa para que Irene pueda pasar el rato con su bisabuela :-)

¡Nos vemos en agosto!

La BBC

No recuerdo a quién se lo oí decir, fue hace ya tiempo: con el paso de los años nos vamos desperdigando, cada vez va siendo más difícil juntarnos, y al final ya casi sólo nos vemos para la BBC: bodas, bautizos y comuniones.

Y en esas estamos precisamente ahora, nuestros tres próximos viajes a España van a ser:

- La B: la boda de los Morenos este fin de semana

- La B: el bautizo del primito Pablo a finales de marzo

- La C: la comunión del primo Javier a mediados de mayo

Y este año además tenemos de bonus otra B: la boa de los Txemas en junio

Si al final va a resultar que es verdad... en fin, iremos haciendo las maletas, ¡nos vemos a la vuelta!

¡¡¡Felices fiestas!!!

Bueeeno, pues este año tampoco ha tocado la lotería pero no pasa nada, lo importante es la salud :-D

Después de una semanita en Cáceres disfrutando de la family por parte de madre, Irene y yo nos hemos venido a León, a reunirnos con Fredi (que llega esta noche) para pasar Nochebuena y Navidad con la family por parte de padre. Estaremos por aquí hasta el día 30, que tenemos que volver a Dublín por motivos de trabajo, y como no sé si me dará tiempo a escribir mucho, poco o nada en estos días, por si acaso aquí va mi felicitación para todas las fiestas:

¡¡¡FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO 2008!!!


Y que los Reyes Magos os traigan alguna que otra sorpresilla ;-)

¡¡¡Cumpleañito feliz!!!

Irene cumple hoy un añito, ¡felicidades! :-)

Lo estamos celebrando en Cáceres, en casa de sus primos Ana, Blanca y Javier, que le han preparado una superfiesta de cumpleaños, ¡con tarta de chocolate y galletas! Se lo está pasando fenomenal, la tía, ya se da cuenta perfectamente de que es la reina de la fiesta...

Este año las vacaciones de Navidad ha tocado cogerlas prontito, por un lado para conocer al primito Pablo, que mañana cumple una semanita, y también para celebrar el cumple de Irene con la family. La pena es que papá se tiene que volver mañana para Dublín, a trabajar... pero el fin de semana que viene ya le volvemos a ver, esta vez en León, donde pasaremos Nochebuena y Navidad con la bisabuela :-)

Madre mía, hace exactamente un año Irene era una bolita chiquitíiita chiquitíiita... y ahora ya casi ni me parece un bebé, ya es casi una toddler, gateando por toda la casa y poniéndose de pie ella sola. Ay, cómo pasa el tiempo...

Hallowe'en, calabazas y castañas

Hoy lo he visto escrito en el periódico y he pensado: ¡anda, es verdad! Si cuando a mí lo me explicaron en clase de inglés se escribía así: Hallowe'en.

Hoy es la víspera de Todos los Santos, y aquí en Irlanda, como país anglosajón que es (pero por Dios, que no te oigan ellos llamarlos anglosajones), se celebra Halloween. Por tercer año consecutivo, tengo sentimientos encontrados con respecto a esta noche: por un lado me parece una americanada bestial (y de hecho lo es), pero por otro es una excusa como otra cualquiera para disfrutar de una noche especial, para hacer una fiesta, para poner un poco de luz y color a esta oscuridad invernal que se nos viene encima.

Recuerdo que en nuestro primer año en este país vivimos con mucha ilusión esta noche: compramos caramelos para los niños de los vecinos (para los cuatro valientes que se atrevieron a llamar a la puerta de nuestra casa :-D), y luego salimos a dar una vuelta por el barrio para ver las hogueras y los fuegos artificiales; el segundo año ya no vivíamos en un barrio típico irlandés, sino en el centro, y no vimos prácticamente nada, ni niños ni hogueras, sólo unos pocos fuegos artificiales a lo lejos.

Y este año... este año ha sido un desastre: no se nos había ocurrido preparar disfraz para Irene (también es verdad que nos avisaron ayer por la tarde, con el tiempo "un pelín" justo), así que a falta de algo mejor hoy ha ido a la guarde con la camiseta de la selección irlandesa de rugby (en realidad muy pocos bebés han ido disfrazados), y al llegar a casa por la tarde me he dado cuenta de que ¡no teníamos caramelos! Ni caramelos ni cacahuetes ni nada de nada... Menos mal que al final no ha venido ningún niño, que hubiera tenido que darles un puñado de pistachos del Lidl, ¡qué vergüenza! :-(

Pero en fin, como os digo, lo importante es tener una excusa para hacer algo especial, aquí hoy son los disfraces, las hogueras y las calabazas y en España estos días se sale al campo a asar castañas, bajo distintos nombres según la región: gaztañarre en el País Vasco, castanyada en Cataluña (mira que tener el enlace sólo en catalán...), magosta en Cantabria, magosto en Galicia, maguestu en Asturias (sorry, no link), o simplemente como hemos dicho en Cáceres toda la vida, el día de las castañas (aunque dice la Wikipedia que en Extremadura se le llama chiquitía, chaquetía, calvochá o magosto... yo de todo eso ni idea).

Ay, el día de las castañas, qué recuerdos de juventud...

P.D.- Yo de vosotros no intentaría lo de salir al campo a asar castañas aquí en Irlanda, por desgracia ni el clima ni las castañas acompañan ;-)

ACTUALIZACIÓN: Gracias a Txema ya tenemos wikiartículo sobre la castañada en español :-)

Y las vacaciones tocaron a su fin...

Bueno, perdonad que haya estado tanto tiempo sin dar señales de vida... este post se me quedó a medio escribir el sábado pasado, y luego con el lí­o de maletas y despedidas no lo pude acabar. Tras casi dos meses de gira por España, se acabaron las vacaciones :-)

El viernes pasado llegamos de nuevo a León, esta vez ya los tres juntitos: Fredi habí­a llegado unos dí­as antes de la Euskal, en autobús hasta San Vicente de la Barquera, adonde fuimos a buscarle Irene, los abuelos y yo.

Las dos semanitas en Picos de Europa fueron estupendas, muy tranquilitas. A mí­ la verdad es que siempre me ha encantado aquello, desde la primera vez que fui hace ahora cinco años, e Irene se lo ha pasado fenomenal en Santa Marina, el pueblo de su bisabuela. Hemos dormido mucho, comido muy bien y dado muuuchos paseítos disfrutando del aire fresquito de la montaña. ¡Y tan fresquito! Para que os hagáis una idea, la chimenea de casa ha estado encendida dí­a y noche hasta el penúltimo dí­a, que empezó a hacer un poquito más de calor; total, que Irene pasó en tres días de estar bañándose en la piscinita a quedarse embelesada mirando las llamas bailar en la lumbre.

Después en León estuvimos un dí­a y medio, lo suficiente para quedar un ratito con los amigos y que la familia disfrutara un poquito más con la enana, y después los abuelos nos llevaron a Madrid. En Madrid estuvimos apenas un dí­a, que no dio de sí­ para ver a los amigos de allí­, pero a cambio coincidimos en casa con mis dos hermanas, mi "cuñao" y su sobrina Gaby, y mis sobrinas Ana e Isabel; fue muy divertido, estaba el salón hasta los topes de maletas :-D

Y el lunes tocaba volverse para Irlanda... por casualidad coincidió que en el mismo vuelo vení­an también nuestro amigo Eneko, el creador de Spaniards, y su mujer, que pasaban por Dublí­n de camino a California, y aprovechamos que Irene se habí­a quedado dormidita (¡al fin!, después de pasarse tooodo el vuelo jugando en investigándolo todo, pasándoselo en grande pero sin parar ni un minuto) para cenar con ellos y con Rafa, que se acercó a vernos, en el McDonalds del aeropuerto.

Y de ahí­ a casa, nuestra nueva casa, pero eso ya es otra historia y os la contaré en un nuevo post. De momento, con esto doy por concluido el capí­tulo de vacaciones 2007, que han estado muy bien pero la verdad es que se me han hecho un poquito largas, sobre todo las semanas que hemos estado sin Fredi; el año que viene habrá que planearlas de otra manera ;-)

Vacaciones VIII: de paso para Valdeón

Buenas, después de diez días vuelvo a tener acceso a internet, aunque sea por un ratito.

Ayer por la tarde llegamos Irene y yo a León, nos trajeron mis padres, y esta tarde marchamos para Santa Marina de Valdeón, que mañana es Santa Marina y el pueblo celebra su fiesta.

Os resumo un poco los últimos días: Irene se lo ha pasado como los indios en El Casar, bañándose en la piscinita y jugando un montón con sus primos. En general ha hecho muy buen tiempo, calor pero sin pasarse, e Irene ha disfrutado un montón con los piececitos al aire todo el rato... ahora ya hemos tenido que volverle a poner calcetines :-)

Novedades: ¡Irene ya tiene siete meses! Ya se chupa los dedos de los pies, le encaaanta el agua y la piscina, se ríe a veces a carcajadas (sobre todo cuando ve a sus primos, en especial Javier e Isabel), y le asoman ya los piquitos de un diente de arriba; come bastante variedad, purés de verduras y de fruta, y también papillas de cereales sin gluten, y ha aprendido a beber agua en uno de esos vasos con pitorrito. Y ya vamos a empezar a usar la red antiahogo para darle cositas a probar, que ya le llama mucho la atención la comida. Sigue igual de gordita que siempre, o más, la talla de seis a nueve meses le queda casi pequeña :-D

Y por lo demás, mucho descanso, buen dormir, buen comer, y algunas escapaditas a Cáceres para quedar un ratito con los amigos (y hasta hacer un curso de Thermomix, jeje), y contar los días que quedan para ver al papá de Irene, ¡ya queda muy poquito!

Bueno, me tengo que ir a comer y a preparar la maleta... en Picos de Europa tampoco tenemos internet (lógicamente), mi próximo post será cuando volvamos a León, ¡hasta pronto!