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Happy Mother's Day!

Hoy en Irlanda (y en todo el mundo anglosajón, creo) es el día de la madre, ¡y este año también es mi día! ¡Qué ilu!

Desde aquí mi felicitación a todas las madres, y en especial a las que, como yo, han sido madres en este último año.

Así que, por orden cronológico...
¡Felicicidades, Blanca!
¡Felicidades, Carlota!
¡Felicidades, Vicky!
¡Felicidades, Magda!

(Sorry si me dejo a alguien... daos todas por felicitadas :-))

¿Volver a trabajar o quedarse en casa cuidando a los niños?

Estaba respondiendo al comentario de Eneko en mi post anterior, y como vi que tenía para explayarme un rato, mejor lo escribo en un post nuevo.

La pregunta era: ¿Y no has pensado en no trabajar durante los dos primeros años o así?

Pues la verdad es que es complicado...

Para empezar, Fredi no está convencido de que aguante toda la baja maternal en casa sin querer volver a trabajar; en total, contando la baja ordinaria y la extendida, son ocho meses.

Hablando con personas cercanas que han pasado por la misma situación, he visto un poco de todo. Por un lado, mi cuñada por ejemplo decía que tenía muchas ganas de volver a trabajar después de la baja (que en España, recordemos, es de 16 semanas), y al preguntarle aquí a una compañera de trabajo me definió esa sensación de una forma muy gráfica: Oh my God, I need to use my brain again! (Dios mío, ¡necesito volver a utilizar el cerebro!) :-D

Pero por otro lado sé que mi hermana ha estado supercontenta con el año que ha estado sin trabajar y cuidando de su niña (¡felicidades, Isabel, que hoy cumples un añito!); yo la he visto superfeliz todo este tiempo. Claro, que eso de pedir una excedencia como ha hecho ella es un lujo que en España sólo pueden permitirse los funcionarios... no quiero ni pensar en cómo hubiera sido esto si yo aún trabajara en una consultora en Madrid.

Yo por mi parte creo que ocho meses está bien, es ya un cierto privilegio sobre la que sería mi situación si estuviera en España, y además me apetece un montón pasar ese tiempo con nuestra hija. Me lo planteo como una nueva etapa de la vida, donde sin duda las dos, Irene y yo, aprenderemos un montón de cosas... y a lo mejor después resulta que me encuentro con que no me apetece volver a trabajar, porque todo es posible... aunque yo creo que sí me apetecerá, por varias razones:

- Porque me gusta mi trabajo, lo disfruto y creo que se me da bien.

- Porque en mi caso el ambiente de trabajo no es estresante, se trabajan sólo las horas necesarias, y es un sitio donde respetan y cuidan a los empleados.

- Porque como a casi todas las mujeres de mi generación, me han educado (y he estudiado) para salir al mundo a valerme por mí misma, y una vez que he probado cómo es el mundo laboral, puede que no sea capaz de adaptarme del todo a quedarme en casa.

Así que quiero por lo menos intentarlo, volver después de unos meses cuidando a Irene y ver qué tal nos organizamos, si es factible seguir trabajando los dos. Si no funciona, siempre podemos replanteárnoslo, pero lo que no quiero es tomar la decisión de quedarme en casa y luego después de muchos años encontrarme con que me arrepiento de no haberlo intentado.

Y claro que me dará una pena tremenda dejar a la niña tan pequeñita en la guardería... y claro que el día a día será una locura y que acabaremos agotados... pero todo eso tendremos que irlo viendo día a día, y si hay que tomar otra decisión, se tomará en su momento.

También por supuesto está el tema económico... pero de ése hablaremos otro día, que se acabó mi hora de la comida y tengo que volver a trabajar :-)