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Unwritten

Supongo que os habrá pasado alguna vez: vais conduciendo, o estáis haciendo cualquier otra cosa, y de pronto suena en la radio una canción conocida, que habíais oído un montón de veces pero que nunca realmente os habíais parado a escuchar, le prestáis un poco de atención... y descubrís que la letra os encanta.

Hasta el vídeo es chulo y todo (sorry, no sé poner la canción directamente en el post)
Unwritten (Natasha Bedingfield)

I am unwritten, can't read my mind, I'm undefined
I'm just beginning, the pen's in my hand, ending unplanned

Staring at the blank page before you
Open up the dirty window
Let the sun illuminate the words that you could not find

Reaching for something in the distance
So close you can almost taste it
Release your inhibitions
Feel the rain on your skin
No one else can feel it for you
Only you can let it in
No one else, no one else
Can speak the words on your lips
Drench yourself in words unspoken
Live your life with arms wide open
Today is where your book begins
The rest is still unwritten

Oh, oh, oh

I break tradition, sometimes my tries, are outside the lines
We've been conditioned to not make mistakes, but I can't live that way

Staring at the blank page before you
Open up the dirty window
Let the sun illuminate the words that you could not find

Reaching for something in the distance
So close you can almost taste it
Release your inhibitions
Feel the rain on your skin
No one else can feel it for you
Only you can let it in
No one else, no one else
Can speak the words on your lips
Drench yourself in words unspoken
Live your life with arms wide open
Today is where your book begins

Feel the rain on your skin
No one else can feel it for you
Only you can let it in
No one else, no one else
Can speak the words on your lips
Drench yourself in words unspoken
Live your life with arms wide open
Today is where your book begins
The rest is still unwritten

Staring at the blank page before you
Open up the dirty window
Let the sun illuminate the words that you could not find

Reaching for something in the distance
So close you can almost taste it
Release your inhibitions
Feel the rain on your skin
No one else can feel it for you
Only you can let it in
No one else, no one else
Can speak the words on your lips
Drench yourself in words unspoken
Live your life with arms wide open
Today is where your book begins

Feel the rain on your skin
No one else can feel it for you
Only you can let it in
No one else, no one else
Can speak the words on your lips
Drench yourself in words unspoken
Live your life with arms wide open
Today is where your book begins
The rest is still unwritten
The rest is still unwritten
The rest is still unwritten

Oh, yeah, yeah

Interesting times

We are living interesting times...

Nos está tocando vivir tiempos... llamémoslos "interesantes".

Creo que a nadie ya se le escapa que desde hace unos meses estamos viviendo un momento de cambio histórico a nivel mundial, en algunos casos agravado a nivel nacional, como sucede por desgracia con "mis dos países", España e Irlanda.

Son tiempos de incertidumbre: el doom and gloom, el pesimismo, los rumores y las malas noticias abundan por todas partes, y a nada que nos descuidemos es fácil dejarse llevar por el desánimo... ¿Qué nos deparará el mañana? Concretamente para los que vivimos en Irlanda, una bonita subida de impuestos, que hay que arrimar el hombro y sacar al país de la deuda en que se ha metido. ¿Qué nos deparará la semana que viene? Habrá que esperar a la semana que viene para saberlo...

Pero no me gusta estar así, no me gusta vivir en el pesimismo, así que prefiero rebuscar en la sabiduría popular para encontrar otra manera de ver las cosas. Y me ha venido la mente la frase aquella de que los chinos utilizan la misma palabra para crisis que para oportunidad... gracias a San Google he encontrado la representación gráfica de estas dos palabras:

Chino simplificado:
危机 (Crisis)
机会 (Oportunidad)

Chino tradicional:
危機 (Crisis)
機會 (Oportunidad)

El detalle está en que el último ideograma de crisis es el primero para oportunidad, luego no es que sean exactamente lo mismo, más bien es que una da lugar a la otra: en cada crisis podemos encontrar una oportunidad.

Según yo lo veo, la palabra crisis es una palabra pasiva: una crisis es algo que se te viene encima y que tú no puedes controlar. Pero la palabra oportunidad es una llamada a la actividad, a reaccionar a lo que está pasando, a hacer algo al respecto. Así que, como siempre, la decisión es nuestra: podemos elegir ver estos "tiempos interesantes" como una crisis mundial de la que nosotros somos simples víctimas, o podemos elegir verlos como una oportunidad, un toque de atención, el empujón que necesitamos para replantearnos nuestra vida y empezar a tomar decisiones conscientes y responsables, aprender de nuestros errores y adaptarnos a los nuevos tiempos.

No va a ser fácil, ni cómodo, pero quiero pensar que en unos cuantos años miraremos atrás y nos sentiremos orgullosos.


ACTUALIZACIÓN: aclaro mi última frase ya que puede dar lugar a confusión...

Como le contesto a Rafa en los comentarios, no me refiero a que el país (o el mundo) vaya a mirar hacia atrás con orgullo, sino cada uno de nosotros, por haber salido adelante tras nuestro cachito de crisis particular. Desde luego, por los políticos no doy un duro ni creo que lo haga nadie ya a estas alturas.

No sé, es mi opinión, yo por ejemplo me siento orgullosa de haber aprendido a valerme por mí misma después de salir de la comodidad de mi casa en España. Y con esto me siento más o menos igual: me están sacando de la "comodidad" que me había construido aquí en Irlanda, y voy a tener que trabajarlo un poco más para salir adelante, pero será un esfuerzo del que en unos años espero sentirme orgullosa. Prefiero tomarme todo esto como un aprendizaje personal; cada uno por supuesto que se lo tome como quiera.

Vida social

Desde que llegamos a Irlanda hace algo más de tres años, nuestra vida social ha ido cambiando bastante: pasamos de prácticamente no tener vida social al principio (sólo un par de amigos y muchas horas de charla... pero sin salir de casa), a ir poco a poco conociendo más gente, que contactaba con nosotros bien a través de los blogs o a través de Spaniards.

Después llegó, también gracias a Spaniards y a sus foros irlandeses, la era de las quedadas: empezamos a quedar todos los últimos sábados de mes con otros españoles en Dublín como nosotros, y de repente ¡se disparó nuestra vida social! Curiosamente esto pasó justo antes de que naciera Irene, y no pudo ser un momento más oportuno, porque de haberlo dejado para un mes más tarde ya seguro que no hubiéramos encontrado tiempo. En los meses siguientes, poco a poco fuimos formando una especie de "pandilla", un grupo de amigos más o menos de la misma edad y del mismo estilo. Seguíamos yendo a las quedadas mensuales de Spaniards, pero también empezamos a quedar para hacer otras cosas juntos: comer en casa de unos, tomar café en casa de otros, salir a dar una vuelta... sin olvidar otra opción que se volvió también muy popular: echar una mano en las mudanzas :-)

Nosotros por cierto también nos mudamos, nos fuimos del centro cuando yo acabé mi baja maternal, y eso hizo que nuestra vida social voliviera a cambiar: acostumbrados a ir andando a todas partes, de pronto teníamos que coger siempre el coche y tardar en llegar de media hora en adelante, parecía que nos íbamos de excursión el día entero... pero además, como procurábamos respetar los horarios de Irene, y teníamos que volver pronto a casa para bañarla, darle la cena y acostarla, al final entre una cosa y otra los fines de semana se nos volvieron muy cortos.

Ahora Irene ha cumplido ya dos años, Alicia viene en camino, y nosotros nos hemos ido metiendo en un estilo de vida más familiar, que supongo que es lo que toca en esta etapa de la vida: cuando llega el fin de semana solemos quedar con algunos amigos, pero también disfrutamos de tiempo en casa los tres juntos, o nos quedamos por el barrio dando un paseo, o invitamos a alguien a comer en casa o a tomar café... ¿y las quedadas? Pues a las quedadas ya, lamentablemente, no solemos ir.

No solemos ir desde hace ya bastante, pero ayer sábado, aprovechando que venían Elena y David con su pequeño Alberto de visita a Dublín, hicimos una excepción. Nos pasamos por el Bia Bar como en los viejos tiempos, y la verdad es que lo pasamos tan bien como en los viejos tiempos... pero también nos dimos cuenta de que ya somos un poco "las viejas glorias", que ya hemos dado paso a la siguiente generación de Spaniards en Dublín, que además ya no quedan sólo un sábado al mes sino todos los sábados, y eso nos deja buen sabor de boca. Spaniards sigue siendo un punto de encuentro y de referencia para muchos, y nos alegramos mucho de que sea así ;-)

¿Verano? ¿Dónde?

Esta mañana, como comentaba Rafa, ha amanecido típico irlandés: a Irene y a mí nos ha tocado correr hasta el coche para no mojarnos mucho, y lo mismo al llegar a la guardería. Pero no le he dado mayor importancia porque esto es Irlanda, y en Irlanda el verano nunca se sabe cuándo va a llegar ni cuándo se va a ir.

Es curioso porque luego miro el calendario y casi me parece mentira, ¡pero si es que estamos en julio! Este verano no tiene nada que ver con todos los que yo he conocido en mi vida... porque haciendo cuentas, es mi tercer año en Irlanda pero los veranos han sido veraniegos (uno porque fue excepcionalmente bueno y otro porque me lo pasé en España con Irene, básicamente). Pero más curioso todavía es que no echo mucho de menos el calor, ni la piscinita (aunque me da pena que Irene no la pueda disfrutar, se lo pasaría bomba chapoteando con sus primos), y sobre todo no tengo esa sensación de ser casi la única pringada trabajando mientras todos los demás están planeando vacaciones, o disfrutándolas, o contando qué tal les fue. Aquí no parece que el mundo se paralice tanto en verano como España, lo cual se agradece.

Nosotros de momento ya hemos tenido nuestras mini-vacaciones (ya escribiré los posts turísticos correspondientes) y nos lo hemos pasado bomba a pesar de lo que nos ha llovido, que no ha sido poco. Supongo que al final todo se basa en aquello del "al mal tiempo buena cara", y ya que no se puede hacer nada por que el tiempo mejore, habrá que inventarse formas nuevas de disfrutar del verano :-D

Disfruta del viaje

Ayer me acordé de esta frase que nos encontramos en un mural del aeropuerto la primera vez que aterrizamos en Dublín:

Irlanda 017

When I went to those great cities
I saw wonders I never saw in Ireland,
but when I came back to Ireland
I found all the wonders there waiting for me
(George Bernand Shaw, 1856-1950)
Cuando fui a aquellas magníficas ciudades
vi maravillas que nunca vi en Irlanda,
pero cuando regrese a Irlanda
encontré todas sus maravillas esperándome

Viendo esto, uno podría decir: total, para qué dar tanta vuelta para al final llegar al mismo sitio... pero la verdad es que a veces hace falta alejarse un poco para ver con un poco más de claridad.

Y además, ¿no dicen que lo importante no es el destino sino el propio viaje? Pues a disfrutar por el camino ;-)

Errores

Hace poco por casualidad oí:

Tienes que cometer errores; si no cometes errores significa que no estás dando lo bastante de ti, que no estás probando nuevas ideas. Tienes que cometer errores... pero nunca cometas dos veces el mismo error.

The time traveler´s wife

Hace poco he terminado de leer una novela que me ha encantado: The time traveler´s wife (La mujer del viajero en el tiempo). Os recomiendo leerla si podéis, es una historia muy muy rara pero muy muy bonita.

Y también es una historia que hace pensar, al menos a mí. Creo que en gran parte me ha impactado tanto por el momento de mi vida en que me he ido a tropezar con el libro, que curiosamente llevaba meses (¿o años?) en la estantería muerto de risa cuando me dio por cogerlo un día y empezar a leer... el tema principal, como habréis adivinado, es el tiempo: cómo se van desarrollando los acontecimientos en la vida de una persona (de una pareja, de una familia), y cómo todo lo que va pasando a lo largo de los años se va convirtiendo en parte de su historia. La gracia en este caso es que el protagonista a veces se ve transportado en el tiempo, y aparece en su propio pasado o futuro sin poder controlarlo, con lo que digamos que los capítulos de su vida se van escribiendo fuera de orden... por ejemplo, el día que conoció a la que más adelante sería su esposa no fue el mismo día que ella le conoció a él :-)

En la vida real, la única forma que tenemos de viajar en el tiempo es ponernos a mirar fotos antiguas y recordar cómo vivíamos en otros tiempos... También cada uno de nosotros vamos poco a poco escribiéndo capítulos de nuestra vida, solo que en orden, uno detrás de otro; y como en el libro, unos capítulos son más alegres y otros un poco más tristes, pero todos contribuyen a que a día de hoy seamos quienes somos... como decía mi abuela, aquellos tiempos trajeron éstos.

Así que cada vez que toque escribir un capítulo de esos no tan alegres, es bueno recordar que cada experiencia es un aprendizaje, y que ser quienes somos hoy es un paso necesario para convertirnos en quienes debemos ser.

(Por cierto, buscando y rebuscando por internet me he enterado de que ya se está rodando la película The time traveler´s wife, se estrenará el año que viene... no sé yo qué tal saldrá pero bueno, habrá que ir a verla. Y por cierto también, aviso: si no queréis que os revienten TODO el argumento tanto del libro como de la película, por favor NO miréis en la wikipedia :-))

Tres detalles para hacer que un matrimonio funcione

Jooo, nuestros amigos han estado este finde de despedida de solteros allá en España, ahora estamos viendo las fotos, qué envidia... éste es uno de los fastidios de vivir tan lejos, que podemos hacer escapaditas para ir a las bodas, pero las despedidas de soltero nos las acabamos perdiendo (y ya van dos, los rubios y los morenos :-))

Por lo que veo ha sido una despedida diferente, como también lo fue la mía; y precisamente recordando la mía, en la que por cierto lo pasamos genial (¡gracias, chicas!), me he acordado de un consejillo sobre el matrimonio que alguien dejó caer aquel fin de semana, que me pareció una gran verdad en su día y hoy me lo sigue pareciendo:

Para que un matrimonio funcione tiene que tener tres cosas:

- Buen hablar
- Buen f***ar (sorry, esto es un blog para todos los públicos :-D)
- Y proyectos en común

Como digo, me parece una gran verdad (y donde digo matrimonio léase cualquier relación de pareja a largo plazo), así que ahí va, dedicado a los novios y novias de este año, ellos ya saben quiénes son... y a los que cualquier día nos darán la sorpresa, que en el fondo también saben quiénes son ;-)

El sobre



Hoy durante una reunión me he acordado de una idea curiosa que me contaron hace tiempo... (aviso: hay que echarle un poco de imaginación para poder visualizarlo)

Según una antigua compañera de trabajo mía, la carrera profesional de un informático (en este caso un desarrollador de software, pero lo mismo es aplicable a otras áreas y también a otras profesiones) se puede representar gráficamente como algo parecido a la parte de atrás de un sobre, donde está la solapa, contando los años desde abajo hacia arriba. La superficie entera del sobre representa las horas de trabajo, que se reparten de distinta manera a medida que van pasando los años:

- Al principio te pasas todo el día programando, o "picando código", como nos gusta decir a nosotros (la parte de abajo del sobre)
- Pasa el tiempo y sigues programando casi todo el rato, pero ya de vez en cuando te invitan a alguna que otra reunión (el extremo inferior de la solapa)
- Sigue pasando el tiempo y cada vez dedicas menos horas a programar y más a asistir a reuniones, (la solapa se va haciendo más ancha), hasta que...
- Llega un momento en que ya no picas nada de nada de código y sólo te dedicas a ir a reuniones de alto nivel (la parte de arriba del todo de la solapa)

¿Se entiende? Mi idea era hacer un dibujito para explicarlo mejor pero he acabado dándome por vencida después de un buen rato intentántolo con el MacBook Pro (el programita para dibujar es demasiado "pro", ya sé que suena a sacrilegio pero ¡echo de menos el Paintbrush!); el sobre que os he puesto despista un poco, imagináoslo mejor sin las dos rayas de la parte de abajo.

No digo que para todos los programadores la trayectoria tenga que ser así, pero en general me parece una representación gráfica bastante buena, y hoy que he asistido por primera vez a una reunión un poquito más de alto nivel (sobre un proyecto a largo plazo que se irá desarrollando en fases) me he acordado del sobrecito. Por cierto, no sé de dónde sacó esta chica la idea, igual alguien ha desarrollado toda una teoría sobre ello... he intentado buscar en Google pero por "+envelope +time +meetings" no me viene nada :-D

So, you survived the Christmas period?

Bueeeno, pues se acabó por este año, hoy ya hemos recogido los adornitos de Navidad... en la oficina, claro, que aquí en casa no habíamos puesto nada porque no íbamos a estar durante las fiestas.

La frase del título también la he sacado de la oficina, llevo tres días oyéndosela al compañero de un cubículo cercano cada vez que se encuentra con alguien: bueno, ¿qué tal, has sobrevivido a las Navidades?

Me ha parecido una frase muy buena, y sobre todo muy representativa de cómo nos sentimos casi todos por estas fechas. Porque sí, en teoría está muy bien todo esto de la Navidad: coger unos días de vacaciones, reunirse con la familia, disfrutar de buena comida y bebida, intercambiar regalos... pero en la práctica, la verdad es que acaba siendo un poco estresante, tanto si eres el anfitrión y te toca recibir a todo el mundo y darles de comer, como si eres el que tiene que organizar viaje para volver a casa como los turrones El Almendro.

Si es que ya lo decía mi abuela: las visitas dos alegrías te dan, una cuando llegan y otra cuando se van... y por mucha ilusión que nos haga reencontrarnos con la familia y los amigos, y por muy bien que lo pasemos todos juntos, al cabo de unos días también nos alegramos de poder volver cada uno a nuestra rutina diaria. ¿O no?

Luego, otro tema delicado en Navidades es el de los regalos... personalmente creo que la costumbre de regalar en Navidad se nos ha acabado yendo de las manos, y ahora resulta que todos los años nos gastamos una barbaridad de dinero (¡y de tiempo!) en regalar cosas que ni siquiera son necesarias. Por eso, para el año que viene me gustaría proponeros algo diferente (es una pena pero no me enteré a tiempo para este año). Se trata de regalar a todos nuestros amigos y conocidos este certificado de exención de regalo que nos proporcionan los chicos de jóvenesverdes.org, donde por cierto hay un montón de ideas y consejos para unas Navidades alternativas:



Anda, ahora que lo miro más despacio, el certificado no sólo sirve para Navidad, así que podéis utilizarlo para todas las ocasiones que queráis :-D

Si quieres ayudar a otras personas...


Se acercan las Navidades, y es la típica época del año en que a casi todos nos remuerde un poquito la conciencia por gastar tantísimo como gastamos, sobre todo porque mucho dinero se nos va en tonterías que en realidad no nos hacen ninguna falta.

Y muchos de nosotros nos planteamos, como para compensar un poco, donar una cantidad de dinero para una buena causa. La opción más habitual son las ONGs, porque las hay para todos los gustos, con lo que siempre podemos encontrar una que nos parezca buena... aunque en algunos casos lo malo es que no se está seguro de adónde va exactamente el dinero que uno está donando, cómo se gestiona, etc.

Yo hoy os propongo una cosa: en lugar de simplemente dar un dinero y ya está, ¿por qué no invertirlo en ayudar a otras personas?

Ayer descubrí una web llamada Kiva, una ONG que se dedica a la gestión de microcréditos: la idea es prestar dinero a personas de países en desarrollo para permitirles mejorar su pequeño negocio, o poner en marcha uno desde cero, y así tener la oportunidad salir de la pobreza. Normalmente cada donante aporta 25$ (si quieres dar más puedes patrocinar varios proyectos a la vez), y el destinatario cuenta con un plazo de entre seis meses y un año para devolver el dinero. El dinero devuelto, si se quiere, se puede reinvertir en otro proyecto.

La web está solamente en inglés pero yo creo que se entiende bastante bien. A mí lo de los microcréditos me ha parecido una muy buena idea... además, tiene la ventaja de que mi inversión seguirá ahí cuando pasen las fechas navideñas, y no será tan fácil que caiga en el olvido.

La teoría de las ventanas rotas

Hace ahora más o menos dos años que empecé a interesarme por los temas de desarrollo personal y productividad, no sólo en el trabajo sino también en casa, y a fin de cuentas, en la vida. En gran parte la afición me llegó gracias a conocer a Gleb, una de las personas más interesantes que he conocido nunca, y a quien tengo la gran suerte de tener como amigo y compañero.

Y la verdad es que este tema de la productividad me parece muy interesante: si os dais cuenta todos nos estamos quejando siempre de que no tenemos tiempo (yo la primera, ¿eh?), cuando seguramente si empleáramos un poco de ese tiempo en pararnos a pensar y organizarnos, podríamos utilizar mucho más racionalmente el tiempo restante, nos sentiríamos mucho mejor y además conseguiríamos muchas más cosas...

... o esa es la teoría, al menos. En la práctica, en mi caso, me da mucha rabia porque en todo este tiempo no he conseguido avanzar más que un poquito... En el trabajo he podido aplicar unas cuantas de las cosas que he aprendido y he visto claramente los resultados: me organizo bastante mejor y eso tiene un efecto positivo para mí y para mi entorno. Pero en casa parece que nunca encuentro ese rato tranquilo para ponerme manos a la obra, y es que al principio estaba cansada porque madrugaba mucho y llegaba muy tarde del trabajo, luego me quedé embarazada y estaba más cansada todavía (aparte de que había otras cosas en qué pensar), y luego ya nació Irene y para qué os voy a contar, esto es un no parar :-)

Y claro, vamos cayendo en la inercia de dejar cosas para mañana... y así llegamos al título de este post, la teoría de las ventanas rotas, que es lo que quería explicaros.

Según la Wikipedia (sólo en inglés esta vez, sorry), la idea proviene de un estudio realizado a principios de los ochenta sobre el vandalismo callejero: si en un edificio hay una ventana rota y nadie viene a repararla, con el tiempo los gamberros irán rompiendo más, y al final seguramente acaben entrando y destrozándolo todo o quedándose de "okupas". O por ejemplo en una calle: si nadie limpia la acera, la basura poco a poco se va acumulando, y la gente deja de tener cuidado y empieza a tirar basura también, porque total, ya está todo sucio...

Es decir, una vez que se pierde el cuidado por algo, una vez que "se le pierde el respeto", ese algo no hace más que deteriorarse, y lo que es peor, empezamos a ver ese deterioro como su estado natural. ¿Se entiende la idea? Pues ahora esa teoría la podemos aplicar a lo que queramos: al servicio de autobuses de Dublín, a la pila de platos que se acumula en el fregadero, o al desarrollo de software como hace Dave Cheong en este artículo (que por cierto fue lo primero que yo leí sobre la teoría de las ventanas rotas)

Pero lo bueno de todo esto es que podemos darle la vuelta: en vez de dejar que los platos sucios se vayan acumulando, podemos fregarlo todo de una vez y dejar la pila reluciente, y a partir de ahí lo que habrá será una resistencia natural a dejar que se ensucie. Si fregamos cada vez que haya algo que fregar, aunque sean sólo uno o dos platos, estaremos utilizando la inercia a nuestro favor, aprovechando la propia tendencia de las cosas a seguir como están. Con un pequeño esfuerzo inicial, ¡habremos conseguido un gran resultado!

Así que hala, ya sabéis, a mantener las ventanas relucientes :-D

Los niños aprenden lo que viven

Prácticamente desde que nació Irene tengo la costumbre de hablarle mucho (en español, por supuesto), en parte porque me sale solo, pero también porque leí que es muy bueno para los bebés, para que se vayan acostumbrando a los sonidos y las palabras; así que empecé a hablarle de bien pequeñita, sólo para que oyera mi voz, aun sabiendo que no me entendía nada...

... y ahora que los meses han pasado casi sin darme cuenta, ¡resulta que ya lo entiende casi todo! Dicen que cuando un bebé empieza a hablar en realidad las palabras no las está aprendiendo en ese momento, sino que ya las conoce de antes; ahora con Irene estoy comprobando que es verdad, y me estoy quedando alucinada de lo rápido que aprende.

Y claro, lo que aprende es lo que ve a su alrededor, lo que vive en casa... a fin de cuentas, lo que nosotros le enseñamos, incluso aunque se lo enseñemos sin darnos cuenta, porque es como una esponjita que lo absorbe todo... Pensando en esto me he acordado de un texto que tenía guardado hace años y que hace poco rescaté al pasar por Madrid, la verdad es que hace pensar:

Si los niños conviven con las críticas, aprenden a condenar.
Si los niños conviven con la hostilidad, aprenden a pelear.
Si los niños conviven con el miedo, aprenden a ser cobardes.
Si los niños conviven con la compasión, aprenden a compadecerse de sí mismos.
Si los niños conviven con el ridículo, aprenden a ser tímidos.
Si los niños conviven con los celos, aprenden lo que es la envidia.
Si los niños conviven con la vergüenza, aprenden a sentirse culpables.
Si los niños conviven con la tolerancia, aprenden a ser pacientes.
Si los niños conviven con el estímulo, aprenden a estar seguros de sí mismos.
Si los niños conviven con el elogio, aprenden a apreciar.
Si los niños conviven con la aprobación, aprenden a gustarse a sí mismos.
Si los niños conviven con la aceptación, aprenden a encontrar el amor en el mundo.
Si los niños conviven con el reconocimiento, aprenden a tener un objetivo.
Si los niños conviven con la generosidad, aprenden a ser generosos.
Si los niños conviven con la sinceridad y el equilibrio, aprenden lo que son la verdad y la justicia.
Si los niños conviven con la seguridad, aprenden a tener fe en sí mismos y en quienes les rodean.
Si los niños conviven con la amistad, aprenden que el mundo es un bello lugar donde vivir.
Si los niños conviven con la serenidad, aprenden a tener paz mental.

¿Con qué están conviviendo tus hijos?

Dorothy L. Nolte

Vaya responsabilidad, ¿eh? :-)

Tentes, Legos y MegaBloks

Una de las cosas que recuerdo con más cariño de mis visitas a Madrid cuando era pequeña son las tardes que me pasaba jugando al Tente con mi primo Borja; a mí me encantaba el Tente pero no tenía en casa, así que aprovechaba para "gorronear" del suyo: nos lo pasábamos como los indios los dos construyendo castillos y coches para meter sus soldaditos de plástico.

Luego cuando crecí quise comprarme mi propio Tente, pero resultó que ya no existía... bueno, existían un par de modelos de barcos que mis amigos me regalaron con toda la buena intención, pero ya no se podía conseguir el juego de construcciones normales, que era lo chulo :-(

Lo más parecido que hay ahora es Lego, que hay que reconocer que está bastante bien (aunque sigo encabezonada en que preferiría el Tente). A los sobrinos les hemos regalado unas cuantas cajitas ya, y en tienda se pueden ver en exposición figuras muy chulas hechas con Lego (Harry Potter a tamaño natural, Darth Vader, etc.), pero la afición no nos llega a tanto como para comprarnos Legos para nosotros... aunque eso sí, nos estamos planteando seriamente hacer una visita a Legoland algún día.

Por cierto, esto me recuerda que una vez vi una web donde se representaban escenas de la Biblia con figuritas de Lego, está muy curiosa: The Brick Testament.

Con todo esto lo que quiero decir es que siempre he tenido debilidad por los juegos de construcciones de este tipo. Fredi y yo ya lo habíamos hablado: nos parece muy educativo y nos gustaría que nuestros hijos se aficionaran a ello, y este fin de semana hemos dado el primer paso: los abuelos le han regalado a Irene una caja de MegaBloks, que son bloques de construcción adaptados a su edad, bien grandes, y le han encantado (ya los había probado un poco en casa de su amiguita Jimena). Además, es uno de esos juguetes con los que los padres acaban jugando tanto o más que los hijos: nosotros nos dedicamos a montar estructuras y luego Irene se lo pasa en grande destrozándolas :-D

Hace ilusión volver a ser niño durante un ratito de vez en cuando.

Más posts que siempre quise escribir... etc. etc.

Esto es más bien un recordatorio para mí misma de que tengo como entre quince y veinte ideas para posts esperando a que saque un ratito y me ponga a escribirlos :-)

Aviso: cuando os encontréis un post nuevo y no sepáis de dónde viene... que sepáis que salió de mi (cada vez más larga) lista de posts que siempre quise escribir y nunca tuve tiempo.