Espacio para crecer

Hoy comparto con vosotros un poema de Khalil Gibran, que recuerdo escuchar hace años en la boda de mi amiga Araceli, y que me ha ido resonando cada vez más desde entonces:

Nacisteis juntos, y juntos estaréis para siempre. 
Estaréis juntos cuando las alas blancas de la muerte esparzan vuestros días. 
Sí, estaréis juntos incluso en la memoria silenciosa de Dios. 
Pero dejad que haya espacios en vuestra cercanía, 
y que los vientos del cielo bailen entre vosotros. 

Amaos el uno al otro, pero no hagáis del amor una atadura. 
Que sea más bien un mar ondulante entre las costas de vuestras almas. 
Llenaos el uno al otro vuestras copas, pero no bebáis de una sola copa. 
Daos el uno al otro de vuestro pan, pero no comáis del mismo trozo. 
Cantad y bailad juntos y estad alegres, pero que cada uno de vosotros sea independiente. 

Dad vuestro corazón, pero no para que vuestro compañero lo tenga, 
porque sólo la mano de la Vida puede contener los corazones. 
Y estad juntos, pero no demasiado juntos,
 porque los pilares del templo están separados. 
Y ni el roble crece bajo la sombra del ciprés, ni el ciprés bajo la del roble.

Qué bonita me parece especialmente esta última frase… Dejémonos espacio para ir creciendo con la vida, para ir floreciendo a partir de la semilla que llevamos dentro, sin darnos sombra los unos a los otros.

Volver a empezar

Dicen que cada día es una oportunidad para empezar de nuevo… Y sí que es cierto, pero también es verdad que hay ciertas épocas del año en las que es más fácil tener esa sensación de borrón y cuenta nueva. Como por ejemplo en los cambios de estación: al cambiar el clima y la longitud de los días aprovechamos no sólo para renovar el vestuario, sino también para adaptar nuestras costumbres a lo que toca según la temporada.

Y uno de los cambios de estación que más nos revoluciona es el inicio del curso escolar, que tanto en Irlanda como en España (donde vivo y de donde soy, respectivamente), ocurre en el mes de septiembre.

"Back to school" written on a black backboard

Es un momento en el que me suelo sentir con muchas ganas de empezar nuevos proyectos, de crear nuevas rutinas, volviendo a la estabilidad después del cambio de aires del verano.

Y este año no es una excepción, al contrario: me hace todavía más ilusión, porque este año tocan cambios a lo grande en mi vida personal y en la profesional (si es que hay manera de separar las dos), y por una vez me estoy animando a aceptar el reto de abrazar la incertidumbre, de caminar hacia ella en lugar de evitarla… La verdad es que no tengo muy claro ni cómo me saldrá ni dónde acabaré, pero lo que sí sé es que va a ser un camino muy interesante, lleno de retos, y que voy a aprender un montón, ¡qué ganas de empezar! 🙂

Amistades

Cuando estaba en la universidad, mi amiga Merche tenía en su cuarto un póster que a mí me gustaba mucho. El dibujo era una caricatura muy colorida de un grupo de animales todos juntos, creo recordar que había una jirafa, un elefante… Y la frase, que estaba en inglés, decía: «Friendship comes in all shapes and sizes» (hay amistades de todos los colores y tamaños).

A lo largo de los años vamos conociendo a muchas personas, creando amistades, compartiendo etapas de nuestra vida con unos y con otros. Y aunque quizá en general tendemos a buscar personas con las que tenemos bastante en común, cuando hacemos amigos que son de alguna manera diferentes (y hay mil maneras de ser diferente), la amistad resulta si cabe mucho más enriquecedora: nos ayuda a crecer, a ensanchar nuestro mundo, a ver otras perspectivas.

Algunas amistades se pierden con el tiempo, otras permanecen, y otras van cambiando con los años. Y es completamente natural: ni tú ni ellos sois los mismos de hace un año, o hace diez, o hace veinte, y a veces los caminos de cada uno van en distintas direcciones. Pero eso no resta valor para nada al cariño y al tiempo que compartisteis.

Y afortunadamente, sin saber muy bien por qué, hay ciertas amistades por las que no pasa el tiempo. No importa desde cuando llevemos sin vernos, o si hemos perdido el contacto durante unos meses, o unos años… Al volver a encontrarnos, vuelve la misma confianza de siempre, la misma alegría, el mismo cariño.

Tengo la inmensa suerte de haber ido encontrando de esos buenos amigos por los que no pasa el tiempo. Y esta semana me he podido reunir con varios de ellos. Mil gracias chicos, vosotros sabéis quiénes sois 😉

Original by Dani&She

De vuelta en casa

Esta semana os escribo desde Cáceres, mi ciudad natal. Estoy de vuelta «en casa» unos días, disfrutando de mi familia, de mis amigos y de los últimos días del verano. Y después del añito y medio que llevamos, lo estoy disfrutando de verdad, a fondo, sin dar nada por sentado 🙂

Tengo una sensación un poco rara, de estar a la vez en casa y lejos de casa, como si las cosas hubieran cambiado aunque de alguna manera siguiera todo igual… Me pasa un poco cada vez que vengo, pero ahora todavía más, por todo lo que ha ido pasando durante este tiempo.

Buscando citas sobre el tema, me he topado con ésta, espero que os guste:

Volver a casa es la parte más difícil del viaje; has crecido fuera del rompecabezas y tu pieza ya no encaja.

Cindy Ross