Esta semana hace tres años que saqué esta foto, hoy Facebook me lo ha recordado. Fue la foto con la que estrené mi cuenta de Instagram:
La verdad es que recuerdo con mucho cariño aquel día. Hacía un tiempo estupendo; las niñas y yo quedamos con nuestros amigos «los Txemas» (Bea, Txema y Alan, nuestros mejores amigos en Irlanda), y todos juntos nos dimos un buen paseo por la colina y la playa de Killiney.
Pero hay otra razón por la que me hace ilusión volver a ver esta foto. Y es que esta semana hace también tres años que rescaté del olvido la web de BinaryWords, le quité las telarañas y empecé a escribir de nuevo en el blog, poniendo precisamente esta foto como imagen de cabecera.
En aquella época, en mayo de 2021, yo me estaba replanteando qué hacer con mi vida. La pandemia me había regalado un cambio de perspectiva y mucho tiempo para pensar, y yo había llegado a la conclusión de que quería reinventarme; quería dedicarme a algo que me llenara de verdad y con lo que pudiera aportar más valor a los demás. Pero no tenía ni idea de qué era ese algo.
Fue entonces cuando decidí entrar en acción, empezar a caminar, aunque no tuviera claro exactamente hacia dónde dirigir mis pasos. Recuerdo que hice un cursillo online para aclararme las ideas y encontrar mi propósito, mi ikigai. Y así de primeras no lo encontré, pero lo que sí saqué de ese cursillo fue una lista de cosas que me gustaban y me motivaban, y que se me daban más o menos bien. Así que me propuse hacer más de esas cosas, disfrutarlas, y confiar en que el camino iría apareciendo.
¿Y cuáles eran esas cosas? Escribir. Traducir. Aprender sobre desarrollo personal. Compartir con otros lo aprendido.
Así que me puse manos a la obra, configuré la web de BinaryWords para que fuera bilingüe español-inglés, y escribí el primer artículo de la nueva reencarnación del blog: Esta es tu vida.
Dicen que a menudo no basta con pedirle cosas al Universo, que hace falta (en palabras de Sergio Fernández) «sellar nuestros pensamientos con una acción», es decir, hacer algo en la dirección de eso que queremos conseguir, para que al Universo le quede claro que eso es lo que de verdad queremos, y nos empiece a abrir puertas y a ayudar por el camino.
Pues bien, unos días después de retomar el proyecto de BinaryWords, por «casualidad» me tropecé con un vídeo de YouTube que hablaba del coaching, algo que yo no sabía ni que existía, pero que acabó siendo lo que para mí lo cambió todo (si es que se puede decir alguna vez que haya una sola cosa o acontecimiento que «lo cambie todo» para una persona; yo tiendo a pensar que es todo mucho más progresivo…)
Tres años después, me siento mucho más alineada con mi propósito profesional, aunque todavía me queda mucho camino por recorrer. Sigo aprendiendo un montón cada día (ya sabemos que este viaje no se acaba nunca), y cada vez se me van presentando más oportunidades de compartir conocimientos y experiencias con otras personas. En concreto en este blog, tres años me han dado para escribir unos 160 artículos con mis reflexiones sobre temas variados, que puedes explorar en la página de archivo.
¿Y tú, dónde estabas hace tres años? ¿Qué ideas y pensamientos pasaban por tu mente? ¿Y qué ha cambiado para ti desde entonces?
