Las ventajas de ser bilingüe (cuando eres un blog)

Te voy a contar una cosa que a lo mejor ya sabes, pero a lo mejor no, así que te la cuento por si acaso.

Este blog es bilingüe.

Todos los artículos que escribo, y con este ya van 175, los puedes leer en español y en inglés.

White scrabble-like letters forming the word BLOG on a wooden surface

En teoría, WordPress es lo bastante listo como para detectar el idioma de tu navegador y presentarte la página más adecuada, pero si por la razón que sea te aparece en el idioma que no es, para cambiarlo sólo tienes que pinchar en la banderita que aparece en la esquina superior derecha de la web (una vez que llegues desde LinkedIn, Facebook, Instagram o donde sea que veas el enlace al artículo).

Todo esto viene a que el otro día, un compañero de trabajo me dijo algo así como: «he visto que escribes artículos en LinkedIn, pero son sobre todo en español, ¿no?» Yo me apresuré a decirle que no sólo en español, que también en inglés… De hecho, es algo de lo que estoy muy orgullosa: de escribir en los dos idiomas, para que todo el que quiera pueda leerme, y además porque me encanta tanto escribir como traducir. Tardo un poco más en terminar cada artículo, pero merece la pena con creces.

Porque las ventaja de ser bilingüe (volviendo al título del post), ya seas un blog o una persona, son muchas. La más obvia es que hay mucha más gente con la que te puedes entender, y eso ya de por sí te enriquece y amplía tus horizontes.

Pero más allá de eso, otra ventaja para mí fundamental es que tienes más opciones tanto a la hora de comprender ideas como de expresarlas. Cada idioma tiene su propio vocabulario, sus patrones, sus estructuras gramaticales, y al aprenderlos, estamos literalmente aprendiendo nuevas formas de pensar. Estamos haciendo a nuestro cerebro funcionar de manera diferente.

Y eso nos abre la puerta a nuevos recursos, porque al fin y al cabo, no podemos evitar pensar en palabras: el lenguaje es la herramienta con la que damos sentido a todo lo que pasa dentro y fuera de nosotros. Por eso las palabras son tan poderosas, porque no son simplemente palabras… Son los filtros y las lentes que conforman nuestra realidad presente, y los ladrillos con los que construimos nuestra realidad futura.

¿Y tú, qué idiomas conoces? ¿Y qué nuevas formas de pensar te han aportado?

P.D.- Como ya os adelanté la semana pasada, ¡tengo noticias! A partir del lunes 2 de septiembre abro hueco en mi agenda para nuevos procesos de coaching y desarrollo personal. ¿Tienes ya claro qué cambios / proyectos quieres abordar este curso? ¿Aceptas el reto de dejar a un lado las excusas y ponerte en marcha desde ya? Es el momento perfecto, contacta conmigo y lo hablamos.

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