Sensibilidad

¿Te consideras una persona sensible?

Yo llevo unos días haciéndome esta pregunta… Creo que nunca me lo había planteado hasta ahora.

Close up of a brightly red flower against a blurred dark green background

Dicen que todos los días se aprende algo nuevo, y yo el otro día aprendí, a través de una amiga y compañera de máster (¡gracias Idoia!), que aproximadamente un 20% de la población mundial se calcula que son personas de las denominadas altamente sensibles, o PAS.

Las personas altamente sensibles tienen el sistema nervioso más desarrollado que la media, por lo que su cerebro recibe mucha más cantidad de información sensorial. Esto no es una enfermedad ni un trastorno psicológico, es simplemente un rasgo de la personalidad. Y como cualquier otro aspecto de la personalidad, viene muy bien conocerlo para poder comprendernos mejor, en este caso dándonos cuenta de que algunas personas viven las emociones de manera diferente, y mucho más intensa, que otras.

Según la doctora Elaine Aron, que fue quien acuñó el término PAS (en inglés, highly sensitive persons, o HSP), existen cuatro características básicas que se suelen manifestar en las personas altamente sensibles:

  • Depth of processing (profundidad de pensamiento) – tienen tendencia a procesar la información que reciben de forma muy intensa y muy profunda, lo que les lleva a reflexionan mucho, y a darles muchas vueltas a las cosas.
  • Ovestimulation (sobreestimulación) – al recibir tantos estímulos sensoriales, pueden llegar a experimentar sobreestimulación o saturación sensorial, sobre todo cuando tienen que procesar mucha información en poco tiempo.
  • Emotional reactivity (reactividad emocional) – viven las emociones de manera mucho más intensa, tanto las agradables como las desagradables, y tienen también gran capacidad de empatía, pudiendo contagiarse de las emociones de los demás.
  • Sensing the subtle (sensibilidad a las sutilezas) – su elevada sensibilidad les permite detectar cambios sutiles que a otras personas se les pueden escapar, como pequeños cambios en el entorno, o en el estado emocional de los demás.

Además de estas cuatro características centrales, hay otras complementarias con las que muchas PAS se sienten identificadas, y algunas de ellas son la mar de curiosas. No las voy a listar todas aquí porque se alargaría mucho el post; si este tema te ha despertado la curiosidad (como me pasó a mí), te animo a que sigas investigando.

Pero sí que hay un aspecto que me parece importante destacar aquí, y es que muchas de estas personas a menudo tienen la sensación de no encajar, de ser «un bicho raro», y de no encontrar a otros con las que realmente conectar… A menudo, su dosis extra de sensibilidad viene con una dosis extra de sufrimiento, debido a no comprender lo que les pasa y por qué son diferentes.

Por eso me ha parecido oportuno contribuir a propagar esta información. Por eso, y porque cada vez que leo otro artículo o veo otra charla TED sobre PAS, encuentro más cosas con las que me siento identificada 🙂

Así que, volviendo a la pregunta del principio…

¿Te consideras una persona sensible?

Deja un comentario