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Reprograma tu vida, episodio 2: Averigua las prestaciones de tu sistema

(Este artículo es continuación del de la semana pasada y el de la anterior, y en las próximas semanas se irán publicando más episodios)

Al igual que los móviles y ordenadores vienen con un hardware de fábrica que les permite realizar ciertas funciones con más eficiencia, los seres humanos venimos con ciertas características y tendencias naturales, que hacen que unas tareas se nos den mejor que otras. Cuanto mejor conozcamos esas «prestaciones», las nuestras y las de los demás, mejor podremos aprovecharlas para entendernos y comunicarnos mejor.

Desde antes de nacer y durante toda nuestra vida, los seres humanos percibimos la realidad a través de los sentidos: la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto. La mayoría de nosotros, de forma natural, les damos más preferencia a unos sentidos que a otros, y eso determina nuestra manera de entender el mundo, a la vez que influye en nuestro comportamiento y en nuestra forma de expresamos.

Desde la perspectiva de la programación neurolingüística se definen varias maneras de representar la realidad; son los llamados sistemas representacionales: visual, kinestésico, auditivo y digital.

Casi todos tenemos un estilo representacional dominante, aunque en realidad todos los tenemos todos, en mayor o menor medida. Lo ideal trabajar los diferentes estilos para llegar a un equilibrio, y poder elegir utilizar el que más nos convenga en cada situación, pues cada uno de ellos es especialmente útil en determinados contextos.

Cada sistema representacional se identifica por el uso de ciertas palabras y expresiones, además de reflejarse en los gestos, habilidades y comportamientos de la persona. Veámoslos uno por uno.

Visual

Kinestésico

Auditivo

Digital

Curioso, ¿verdad? Es casi como si cada uno de estos estilos fuera un idioma diferente que hablamos sin darnos cuenta, y cuando nos encontramos con personas que perciben las cosas y se expresan de forma distinta a la nuestra, surgen los malentendidos. Por eso resulta tan útil conocerlos y saber manejarlos, para poder adaptarnos y hablar en el idioma preferido de la otra persona cuando la ocasión lo requiera.

Y tú, ¿con cuál o cuáles de los sistemas representacionales te identificas más? ¿Y con cuál menos?

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