Durante este mes y el que viene voy a ser breve escribiendo, que tanto vosotros como yo tenemos cosas más interesantes que hacer que mirar una pantalla…
Siguiendo con el tema de la semana pasada, esta semana he conseguido aplicarme el cuento y estar un poco más relajada en mi día a día, lo cual no quiere decir que haya estado cruzada de brazos sin hacer nada, ¡todo lo contrario! Ha sido una semana muy productiva,
Pero lo que sí es verdad es que he sido bastante más selectiva al decidir qué hacer (y aún más importante, qué no hacer) con mi tiempo y energía en cada momento. Eso me ha permitido, por un lado, no sobrecargarme, y por otro, poder saborear cada momento un poco más, aunque fuera simplemente haciendo cosas por casa, trabajando o yendo a hacer recados, nada del otro mundo.
Creo que aquí viene a cuento enseñaros este cuadrito que me encontré un día en un reataurante de Bray, con la cita que os copio más abajo:

Vivir es lo mas raro de este mundo, pues la mayoría de las personas no hacemos otra cosa que existir.
Oscar Wilde
¿Y cuál es la diferencia entre existir y vivir? Tal como yo lo veo, vivir es existir «a propósito», con apertura y curiosidad, y también con una intencionalidad que nos viene de saber qué es lo que más valoramos en la vida, y actuar en consecuencia.
Pero para eso hay que sacar tiempo. ¿Y cómo se saca tiempo? Pues seleccionando:
Además del noble arte de hacer las cosas, existe el noble arte de dejarlas sin hacer.
Lin Yutang – La importancia de vivir
La sabiduría de la vida consiste en eliminar lo superfluo.
¿Y tú, qué opinas? ¿Qué puedes eliminar esta semana que te deje un poco más de espacio?