Hoy en casa hemos estado de doble celebración: mi cumpleaños y el día de la madre, que aquí en Irlanda se celebra el cuarto domingo de cuaresma. Hemos pasado un día estupendo (¡muchas gracias chicos!)

¿Que cuántos cumplo? Bueeeeno, dicen que la edad no es más que un número, ¿verdad? Siguiendo la tradición de este blog, os lo pongo en binario: 101110.
Y hablando de números, BinaryWords también está hoy de celebración: ¡este es el post número 150! Si quieres, aprovecha y date una vuelta por el archivo del blog, y así ves la nueva sección de artículos destacados.
Hoy estaba yo pensando en esto de los números, y en la importancia exagerada que les damos a veces (la edad es sólo un ejemplo). Y me he acordado de un pasaje de El Principito que habla precisamente de eso:
Si os he contado esos detalles sobre el Asteroide B-612 y os he dicho su número, es por los adultos. A los adultos les encantan los números. Cuando les hablas de un amigo nuevo, nunca te preguntan nada de lo que realmente importa. Nunca te preguntan: «¿Cómo suena su voz?» «¿Qué juegos le gustan más?», «¿Colecciona mariposas?». Te preguntan: «¿Cuántos años tiene?» «¿Cuántos hermanos tiene?» «¿Cuánto pesa?» «¿Cuánto gana su padre?». Sólo entonces creen conocerle. Si les dices a los adultos: «he visto una casa preciosa de ladrillo rojo, con geranios en las ventanas y palomas en el tejado…» no serán capaces de imaginársela. Tienes que decirles: «he visto una casa de cien mil francos.» Entonces es cuando exclaman, «¡Qué casa más bonita!»
Antoine the Saint-Exupéry
Y a ti, ¿cuánto te importan los números? Yo me he dado cuenta de que cada vez me importan menos…
Eres de 1978? Pensé que eras cosecha del 76, como yo! (O del 77, como Luy). Qué veva estás hecha!
Soy del 78, sí, Fredi es del 77, como Luy