En casa

Este fin de semana han venido a Dublín Enrique y Blanca, unos amigos de la familia que conozco de toda la vida, y que nunca habían estado en Irlanda. Me ha hecho mucha ilusión verles y pasar la tarde juntos (¡gracias chicos!), y también me ha encantado poder enseñarles nuestra casa.

Photo of a brown rectangular doormat with the word LOVE spelled in uppercase in black letters, replacing the letter O with a red heart

Con el tema de enseñar la casa me ha pasado un poco lo de siempre (aunque creo que ya lo voy empezando a superar, o al menos eso espero): me pongo a comparar con las expectativas en mi cabeza, o con lo que yo creo que pueden ser las expectativas de los demás, y claro, me parece que la casa podría estar más limpia, más ordenada, mejor organizada, mejor decorada, con mejores muebles, puesta con más estilo, etc., etc., etc.

Así que, antes de entrar, siento la necesidad de rebajar las expectativas, y les explico que no es una casa bonita como para enseñar a las visitas, sino una casa funcional, para vivir, y donde además viven niños, así que hay cierto grado de desorden. Normalmente la gente contesta quitándole importancia, con comentarios del tipo «¿y a esto lo llamas desorden? Deberías ver cómo está mi casa», lo cual se agradece. Pero la respuesta de hoy me ha gustado muchísimo más:

«Entonces lo que tú tienes no es una casa, es un hogar.»

Y efectivamente, tienen razón. Porque lo que sí que es mi casa es muy acogedora, y muy cómoda a su manera. Sin grandes lujos, pero espaciosa y muy agradable. Es un lugar donde uno puede relajarse y sentirse a gusto. Y donde a quien viene no se le trata como «visita», sino como a uno más de la casa.

Nuestra casa. Nuestro hogar. Donde podemos ser nosotros mismos, recargar baterías, descansar y disfrutar.

Así que me he puesto a buscar citas que tuvieran relación con el tema, y además de los típicos tópicos que no voy a repetir, me han llamado la atención estas tres:

El hogar es un refugio contra todo tipo de tormentas.

William J. Bennett

La magia de tu casa es que te sientes bien al marcharte y todavía mejor al regresar.

Wendy Wunder

Que tu casa sea tu mástil, y no tu ancla.

Kahlil Gibran

Y tú, ¿te sientes a gusto en casa?

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