Decisiones

Esta semana me tocó tomar una decisión inesperada. Se me presentó un dilema durante el fin de semana, y estuve dándole vueltas y más vueltas al asunto, hasta que por fin el martes me decidí a actuar.

Y como bien me habían dicho (¡gracias Muriel!), en cuanto me decidí empecé a sentirme mucho mejor, a pesar de que la situación seguía (y sigue) siendo complicada. Al menos yo dejé de añadirle sufrimiento y estrés imaginándome lo que podía llegar a pasar, dudando si hacer o no hacer, y preguntándome si no me arrepentiría después.

Railroad tracks forking into several different ways forward

Buscando citas sobre este tema, me ha salido una de Theodore Roosevelt (autor también de una de mis citas favoritas de todos los tiempos) con la que estoy totalmente de acuerdo:

En cualquier momento de decisión, lo mejor es hacer lo correcto, luego lo incorrecto, y lo peor es no hacer nada.

Theodore Roosevelt

¿Cuántas veces en la vida nos quedamos atascados en la duda y la indecisión, paralizados por un eterno «y si…»? ¿Y qué nos aporta el seguir alimentando esos bucles de pensamiento? (volviendo al tema del overthinking que ya comentamos el otro día).

Por lo general, es mejor entrar en acción, aunque no tengamos todas las respuestas, aunque el resultado no salga perfecto; al menos habremos hecho lo que estaba en nuestra mano para avanzar hacia una solución.

Esto me recuerda a otra frase que me encanta y que desgraciadamente no sé de quién es; que el autor por favor me perdone por no mencionarle:

– Y tú, ¿Qué tomas para el dolor de cabeza?
– ¿Yo? ¡Decisiones!

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