Hora de aprender

¿Estás haciendo ahora mismo algún curso o formación interesante?

Yo estoy a punto de terminar el primer módulo de tres en una formación que me está encantando (ya entraré en detalles en otro artículo), y en mayo retomaré también otro curso que tuve que dejar a medias el año pasado. El caso es que a mi hija pequeña, que tiene ahora diez años, le sorprende muchísimo ese afán mío por seguir haciendo cursos, y me pregunta cuándo voy a parar…

Supongo que le extraña que alguien decida voluntariamente «seguir yendo al cole», cuando podría estar haciendo cualquier otra cosa. Y ahora que lo pienso, yo a su edad estaba convencida de que los adultos tenían mucha suerte ¡porque no tenían que hacer deberes! (Por supuesto, no veía todo lo demás que implicaba ser adulto, sólo veía que tenían mucha más libertad para hacer «lo que quisieran»).

(Foto de una taza que vi en nuestro cole y que me hizo mucha gracia: «Mantén la calma, y haz como que es parte del plan de estudios»).

También es verdad que hoy en día es muy habitual el seguir formándonos también de adultos, por motivos tanto personales como profesionales. Es lo que se denomina educación permanente (en inglés, «lifelong learning»), y nos viene fenomenal para un montón de cosas, unas más obvias que otras:

  • Expandir conocimientos, adquirir nuevas habilidades, adaptarnos a un entorno laboral cada vez más cambiante.
  • Ampliar nuestra perspectiva, crecer como profesionales, y sobre todo, evolucionar como personas.

Y por si todo esto fuera poco, la educación permanente tiene otro gran beneficio: aprender cosas nuevas e interesantes renueva nuestra curiosidad, nos ayuda a motivarnos y a mantenernos activos ejercitando la mente, lo cual a su vez nos ayuda a mantener una buena salud y calidad de vida a medida que vamos envejeciendo.

Aquí van un par de citas para reflexionar sobre este tema, las dos del mismo autor: un pensador y filósofo autodidacta que, a pesar de no haber ido nunca a la universidad, llegó a ganar el premio Nobel de literatura.

En tiempos de cambio, quienes están dispuestos a aprender heredarán el futuro,
mientras que los que creen saberlo todo estarán maravillosamente equipados para vivir en un mundo que ya no existe.

Eric Hoffer

La sociedad verdaderamente humana es la sociedad del aprendizaje,
donde los abuelos, los padres y los niños son todos estudiantes.

Eric Hoffer

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