¿Círculo, o espiral?

El otro día, hablando con un amigo sobre cosas de la vida, él se lamentaba de «volver a encontrarse en el mismo sitio» en el que estaba hace más de un año, como si, en lugar de avanzar, le hubiera dado la vuelta a un círculo para volver a acabar en el mismo punto. ¿Te suena?

Y es que, como dice el refrán, el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Y quien dice dos, dice tres, o diez, o veinte… A veces hay piedras con las que nos seguimos tropezando toda la vida.

Pero, ¿Y si aprovecháramos cada uno de esos tropezones para aprender? ¿Y si, en vez de lamentarnos o de maldecir la piedra, observáramos lo que pasa a nuestro alrededor (y todavía más importante: dentro de nosotros) cada vez que reaparece?

El día que consigamos dominar esta habilidad nos daremos cuenta que en realidad el recorrido no es un círculo, es una espiral: a cada vuelta vamos profundizando y volviéndonos un poquito más sabios, y auque de vez en cuando vuelvan a aparecer los mismos retos de antes, ya no serán exactamente iguales, porque habremos adquirido nuevos recursos y herramientas para enfrentarnos a ellos de manera diferente.

Photo of a flattened dark blue paper spiral on a clear background

(Foto de una espiral decorativa de papel, que plegada se asemeja mucho a un círculo, pero que al estirarla, vemos que no lo es)

¿Se entiende la idea? Aquí os dejo también un poema de Portia Nelson que creo que lo ilustra muy bien:

 Autobiografia en cinco capítulos

Capítulo Uno
Voy andando por la calle.
Hay un agujero profundo en la acera.
Me caigo dentro.
Estoy perdida… No sé que hacer.
No es culpa mía.
Tardo siglos en salir.

Capítulo Dos
Voy por la misma calle.
Hay un agujero profundo en la acera.
Hago como que no lo veo.
Me vuelvo a caer.
No me puedo creer que me haya caído en el mismo sitio.
Pero no es culpa mía.
Todavía tardo bastante en salir.

Capítulo Tres
Voy por la misma calle.
Hay un agujero profundo en la acera.
Veo que está ahí.
Aun así, me caigo. Es un hábito,
Pero tengo los ojos abiertos.
Sé donde estoy.
Es culpa mía.
Salgo rápidamente.

Capítulo Cuatro
Voy por la misma calle.
Hay un agujero profundo en la acera.
Lo esquivo.

Capítulo Cinco
Voy por otra calle.

¿Círculo, o espiral? Tú eliges.

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