¡Misión cumplida!

¡Hoy toca celebración! Después de tres años practicando y creciendo como coach, y habiendo superado retrasos y bloqueos varios, al fin me he lanzado a la piscina, me he presentado a la certificación de ACC, ¡y he aprobado!

Photo of a board with two pieces of paper held by magnets - the left image is a drawing to illustrate coaching, and the right image is the ICF credential badge from ICF

(Foto de un trocito del «vision board» que tengo en la pared de mi habitación. La idea es poner imágenes que te ayuden a visualizar tus objetivos y acercarte a ellos.)

El Associate Certified Coach (ACC) es el primer nivel de certificación de la Federación Internacional de Coaching (ICF), la institución de coaching más reconocida y extendida en el mundo entero. Una parte fundamental de la labor de ICF es la de establecer unos estándares de calidad y un código ético para la profesión del coaching, que actualmente no está regulada, y que puede confundirse muy fácilmente con otras profesiones de ayuda, como la consultoría, el mentoring o la psicoterapia.

Los requisitos para certificarse incluyen cierto número de horas de formación, horas de mentorado y horas de práctica haciendo sesiones de coaching, además de aprobar un examen. Y ahora entiendo por qué: todos esos elementos se complementan entre sí, combinando teoría y práctica, acción y reflexión, para un aprendizaje mucho más completo.

Yo sé que esto no es más que otro paso en el camino, pero para mí, es un paso tremendamente importante, por dos razones.

  • Primero, porque así demuestro al mundo que esto del coaching es algo que me tomo muy en serio, y que estoy alineada con los más altos estándares y el código ético de esta profesión. Ahora puedo ofrecer garantía de calidad en mis servicios con un criterio objetivo que los avale.
  • Y segundo, porque de paso también me demuestro a mí misma que, efectivamente, estoy haciendo las cosas bien, lo cual me da aún más tranquilidad y confianza. Y digo bien, que no perfectas…

Mil gracias a D´Arte Human & Business School por la formación que lo empezó todo (mi querida 15), a Stephen Clements por ser un mentor extraordinario, a todos los coachees con los que he tenido el privilegio de trabajar, dentro y fuera de Fidelity, y a ExpertCoach por sus materiales de preparación para el examen.

De momento, ¡prueba superada! Pero la aventura continúa, esto no se acaba nunca…

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