Los que ya lleváis tiempo leyendo este blog sabéis que de vez en cuando me gusta usar la metáfora de un ordenador (o de un teléfono móvil, que para el caso es lo mismo) para explicar cómo funciona la mente humana. Por eso no podía dejar pasar la oportunidad de contaros lo que he aprendido este fin de semana.
El sábado acompañé a mi hija Alicia a la final nacional irlandesa de Bebras, una iniciativa en la que participaba a través de su instituto. Yo no sabía nada del tema, sólo que teníamos que estar en la universidad de Maynooth a las nueve y media de la mañana, y que mientras los chavales hacían «el reto» (una serie de actividades cronometradas en un ordenador), a los padres nos darían una charla informativa.

(Foto un poquillo borrosa de la portada de uno de mis libros de la universidad, de la asignatura de inglés informático, por aquello del «computing».)
Bebras es una iniciativa internacional que promueve la informática y el pensamiento computacional en colegios e institutos. La charla informativa fue súper interesante (¡gracias, Kim!), empezando por esta definición (traducida libremente por mí):
Se denomina pensamiento computacional a los procesos de pensamiento implicados en la formulación de problemas y soluciones, representando las soluciones de tal manera que las pueda realizar eficientemente un agente procesador de información.
La definición puede parecer un poco rebuscada, pero al fin y al cabo a lo que se refiere es a procesos de resolución de problemas, utilizando habilidades como el razonamiento lógico, la abstracción, el reconocimiento de patrones, la descomposición de tareas complejas en pasos más simples, etc. Estas son habilidades que todos tenemos: de hecho, «el reto» se compone de tareas que cualquier persona puede resolver; lo retador es resolverlas en un corto espacio de tiempo.
Lo que me encantó de la charla es cómo nos explicaron la conexión entre estas habilidades y la vida en general, no sólo en relación a algo académico. La abstracción nos sirve para eliminar los detalles innecesarios y centrarnos en lo esencial de un problema o de una narración (y dependiendo del contexto, lo esencial pueden ser unos detalles u otros). La descomposición nos sirve para poder abordar paso a paso una tarea demasiado grande y abrumadora, o para repartirnos el trabajo de un proyecto y colaborar haciendo cada uno nuestra parte. Y el saber entender y crear algoritmos nos permite utilizarlos como herramientas para conseguir los resultados que deseemos, pudiendo adaptarlos a cada circunstancia y necesidad.
Si os dais cuenta, la definición no menciona específicamente los ordenadores, sólo habla de «agentes procesadores de información». Eso es porque las personas también somos agentes procesadores de información (de ahí que me guste tanto la metáfora de la que os hablaba). Incluso la palabra computador(a) (en inglés, «computer») se utilizaba inicialmente para denominar a las personas cuyo trabajo consistía en hacer cálculos (a menudo mujeres, por cierto, y si no habéis visto la película Figuras ocultas, os la recomiendo).
Volviendo a nuestros días, durante la charla se mencionó múltiples veces lo rápido que está cambiando la tecnología, y con ella, el mundo. Nuestros hijos se están preparando para unos puestos de trabajo que todavía no existen, y que no sabemos exactamente cómo serán. Pero lo que sí sabemos es que hará falta mucha gente que sepa adaptarse y comunicarse eficientemente con otros agentes procesadores de información, ya sean ordenadores o personas. Que sepan entenderles y hacerse entender. Y sobre todo, que aporten la creatividad que las máquinas no tienen (por mucho que se diga, y esto ya es comentario mío), para poder encontrar soluciones a los problemas del futuro.
Y lo mejor es que todas estas habilidades las podemos practicar divirtiéndonos, con retos y ejercicios como los de Bebras. A mí me recordaron mucho a algunos de los pasatiempos que venían antiguamente en las revistas, donde tenías que deducir cosas a partir de las pistas… ¿Qué mejor forma de mantener nuestra mente activa y a la vez prepararnos para el futuro?








