30 días, 30 citas

¿Alguna vez has hecho un reto de los de 30 días? Es una manera estupenda de motivarse para establecer o retomar un hábito, o para darle un buen empujón a tu proyecto.

Yo ahora mismo estoy justo a la mitad de mi reto de septiembre: compartir cada día una cita o frase inspiradora en Instagram (y de paso, Facebook), en español y en inglés.

¿Ya las has visto? ¿Cuál es tu favorita hasta ahora? ¿Y qué otras me sugieres que ponga?

Aquí está la de hoy:

La menor de las acciones supera a la mayor de las intenciones.

John Burroughs

Qué esperar de un proceso de coaching

¡Ahora sí que sí! Empieza septiembre, ¿estás preparad@?

El otro día hablábamos un amigo y yo de que el principio de curso y el principio del año (que tanto en España como en Irlanda coinciden con septiembre y enero, respectivamente) son los dos momentos del año en los que muchos de nosotros nos paramos a planificar y a plantearnos nuevos proyectos, y nos parecía que, de los dos, seguramente septiembre es más productivo que enero.

Por eso me parece un momento ideal para empezar un proceso de coaching… ¿Cómo? ¿Que no sabes lo que es un proceso de coaching? Pues la verdad es que no me extraña; la palabra coaching es un término que se utiliza mucho hoy en día, pero no siempre con un significado claro, lo que puede dar lugar a bastante confusión. A menudo se asocia al coaching con el mentoring (o mentoría) y la terapia, cuando son cosas muy diferentes (te lo explico aquí y aquí).

Photo of a woman and a man sitting on chairs facing each other and having a conversation while the woman takes notes. There is a big window in the background with a clock on the windowsill

Así pues, ¿qué es el coaching? Empecemos con la definición oficial de ICF, que es la institución mundial de referencia en lo que a coaching se refiere:

Para la International Coaching Federation, el coaching profesional se fundamenta en una asociación (partnership) entre un coach y su cliente (coachee) para que éste maximice su potencial tanto personal como profesional a través de un proceso de acompañamiento reflexivo, creativo e inspirador.

¿Qué significa todo esto? Que durante un periodo de tiempo (de unas semanas, unos meses…), el coach acompaña al cliente en su proceso particular de crecimiento personal y profesional (que siempre van de la mano), creando el entorno y las condiciones adecuadas para que se pueda producir ese avance.

El punto de partida del proceso de coaching es definir un objetivo concreto que se marca el cliente: puede ser un problema que solucionar, una meta que alcanzar, un reto que superar, una tarea o proyecto que completar… El objetivo es importante porque sirve de punto de referencia: le permite al cliente comparar donde está con donde quiere estar, en el ámbito que sea. Y a partir de ahí, el proceso consiste en ir trazando un plan, un camino para llegar de aquí a allí, y en empezar a recorrer ese camino, comprometiéndose a hacer el trabajo necesario.

Empezar el proceso con buen pie, con un objetivo bien definido, es muy importante en coaching. Pero sin duda lo más interesante no es si el objetivo se acaba consiguiendo o no, sino todo lo que pasa a lo largo del camino. Ahí es donde surge la magia, el crecimiento, la evolución. Pero todo lleva su tiempo, ¡por eso es un proceso, no una única sesión!

Lo que pasa por el camino es que van surgiendo todo tipo de cosas: sorpresas, imprevistos, resultados deseados y no deseados, obstáculos internos y externos… Si lo piensas, es normal, así es como funciona la vida, no la podemos controlar por mucho que queramos, y eso es lo que hace que muchas veces nos desesperemos y tiremos la toalla en lugar de seguir persiguiendo nuestros objetivos. Un buen coach nos puede ayudar no sólo a sobrellevar los imprevistos más o menos bien, sino a sacarles todo el partido posible, aprender de ellos y salir fortalecidos.

Con el acompañamiento experto de un coach, el cliente tiene la oportunidad (siempre que se lo tome en serio) de ir observando, reflexionando y aprendiendo a medida que avanza en su camino, e inevitablemente empieza a darse cuenta de cosas… ¿El resultado? Que poco a poco, al conocerse mejor a sí mismo y ver más claramente su situación, el cliente descubre perspectivas nuevas, y se vuelve capaz de superar sus bloqueos y de crear opciones y oportunidades que antes no existían.

Lo que impide la acción, motiva la acción.
Lo que se interpone en el camino se convierte en el camino.

Marco Aurelio

¿Te animas a empezar un proceso de coaching conmigo, y descubrir los tesoros que se esconden por el camino?

Pre-preparando la vuelta al cole

¿Vuelta al cole? ¿Ya? Qué rápido se ha pasado el verano…

Bueno, en España todavía queda un poco más, pero en Irlanda los institutos empiezan ya a finales de esta semana, y los coles de primaria, la semana siguiente. Después de las merecidas vacaciones de verano, en el hemisferio norte nos toca volver a centrarnos y hacer los preparativos correspondientes para empezar un nuevo curso.

Photo of a paper sheet with the world continents drawn on it in different colours, surrounded by a few coloured pencils

Por cierto, esto de la vuelta al cole no es sólo para los niños: los adultos también empezamos un nuevo curso, una nueva etapa. Es un buen momento para plantearnos comenzar nuevos proyectos, o tal vez retomar alguno que hayamos dejado aparcado durante el verano.

Y en esas estoy yo precisamente ahora mismo, aprovechando el momento para volver a ponerme en marcha, ya os contaré más detalles la semana que viene. Por lo pronto, aquí tenéis unas cuantas citas que me están ayudando mucho a emprender mis proyectos con más ilusión y energía (y menos perfeccionismo):

El éxito depende menos de que consigas que todo te salga bien, y más de cómo gestiones las cosas que te salgan mal.

Michelle Russel

Hasta que no cruces el puente de tus inseguridades no vas a poder empezar a explorar tus posibilidades.

Tim Fargo

Si esperamos hasta el momento en que todo, absolutamente todo, esté preparado, no empezaremos nunca.

Ivan Turgenev

Y tú, ¿qué quieres conseguir este nuevo curso? ¿Y cuándo vas a ponerte manos a la obra?

Primos

Este fin de semana han venido a visitarnos mi primo Nacho y su familia, y hemos estado turisteando un montlón por Dublín y alrededores, ¡gracias chicos!

Hacía muchos años que no nos juntábamos. Tantos, que nuestros niños ni siquiera se conocían… Y nos hemos llevado una doble alegría: por un lado, la de reunirnos nosotros y ponernos al día, y por otro, la de verlos a ellos congeniar, hacer piña y vivir unas cuantas aventuras juntos (esta foto la sacamos ayer en Glendalough).

Todo esto me ha hecho pensar en lo chulo que es tener primos con quienes compartir aventuras y recuerdos, ya sean primos hermanos, primos segundos o primos «postizos» (como por ejemplo, los hijos de los amigos de tus padres, a los que a lo mejor ves más a menudo que a tus primos de verdad).

Así que el post de hoy es un homenaje a todos nuestros primos y primas, y a todo lo que vivimos juntos:

Un primo es un trocito de infancia que nunca se puede perder.

Marion C. Garretty

Mil gracias Nacho, Natalia, Nachito, Rodrigo, Natalia y Manuela, por los recuerdos que nos llevamos de este fin de semana, y por los que aún nos quedan por crear…

Cerrado por vacaciones

Hoy os escribo desde mi lugar feliz, y estos días tengo la suerte de estar de vacaciones, así que este va a ser un post muy cortito…

Este está siendo un verano de cambios para mi familia y para mí: empieza una nueva etapa, lo cual inevitablemente quiere decir que hay otra etapa que termina.

En cuestión de dos años y medio, mis hermanos y yo nos hemos despedido de nuestros dos padres; ahora ellos nos han pasado el testigo a nosotros, así como un día nosotros se lo pasaremos también a nuestros hijos.

Photo of a landscape shortly after sunset, with the sky colour going from bright orange at the bottom to dark blue at the top

Y qué mejor lugar que este, donde hemos fabricado tantos buenos recuerdos y visto tantas puestas de sol (de las que no tengo fotos buenas, sorry), para corroborar esta cita:

Las puestas de sol son la prueba de que los finales también pueden ser bonitos.

Beau Taplin

Mil gracias por todo, Papá y Mamá. Ahora ya estáis los dos juntos otra vez, y nos seguiréis acompañando siempre. Os quiero.

Raíces y alas

Una idea sobre la que llevo tiempo queriendo escribir, como ya os dije la semana pasada, es el tema de las raíces y alas.

No recuerdo cuándo ni dónde oí sobre este concepto por primera vez; lo que sí recuerdo es que la idea me pareció muy interesante, y que le pedí a mi amigo Óscar que me hiciera una ilustración para escribir un post sobre el tema. Óscar lo que me dijo fue que escribiera el post primero, para servirle de inspiración, y ahí se quedó la cosa…

Creo que hoy es el día perfecto para escribir por fin este post. La «peque mayor» de la familia (mi sobrina mayor, Ana) se nos acaba de casar, acaba de volar metafóricamente del nido, y durante la ceremonia (que por cierto fue preciosa), el novio se refirió con gran emoción a las alas para volar y las raíces para volver que sus familias respectivas les habían regalado.

Buscando por internet, encuentro que era Goethe el que decía que solo podemos dejar a nuestros hijos un legado duradero: raíces y alas. Esto me hace también reflexionar sobre mis propias raíces y alas, de las que estoy eternamente agradecida a mi familia, y también sobre las que me esfuerzo cada día en proprocionar a mis hijas. Ellas se están criando en un país diferente, lejos de la mayoría de su familia, y para mí es esencial que integren su lado irlandés con el español, que sientan esa estabilidad y esa fortaleza de saber quiénes son y de dónde vienen, y así poder dar sus propios pasos en la vida con seguridad y confianza.

Os pongo aquí una foto que representa mis raíces, el «lugar feliz» de mi infancia, y otra que en cierto modo representa mis alas: el camino que yo he recorrido por mí misma, los lugares a los que he llegado y a los que llegaré.

Photo of a little girl (me) sitting on a wicker chair in the Spanish countryside in the summer

Photo of a sunset by the seaside, with the sunlight reflecting its light on the water

(Perdón Ana y Javi por ser un poco copiona y poner el mar, pero es que da la casualidad de que yo también vivo en una isla 😉 )

También buscando por internet me he topado con varias citas y poemas sobre este tema, y me he quedado con estos dos, que son del mismo autor, espero que os gusten:

Los mejores regalos que puedes dar a tus hijos son las raíces de la responsabilidad y las alas de la independencia.

Dennis Waitley

Raíces y alas, por Dennis Waitley

Si tuviera dos deseos, sé cuáles serían
Desearía Raíces a las que aferrarme, y Alas para liberarme.
Raíces de valores internos, como los anillos de un árbol,
y Alas de independencia para buscar mi destino.

Raíces que tener siempre para mantenerme a salvo y fuerte,
Para hacerme saber que me quieres cuando he hecho algo mal;
Para mostrarme con el ejemplo, y ayudarme a aprender a elegir,
Realizar cada día esas acciones para ganar en lugar de perder.

Sólo estate ahí cuando te necesite, para decirme que todo está bien,
Enfrentarme a mi miedo a caer cuando pruebo mis alas en vuelo;
No me hagas la vida demasiado fácil, es mejor que lo intente yo,
Y fracasar y volver a levantarme, para aprender a volar.

Si tuviera dos deseos, sólo dos para ser feliz
Y sólo pudieran concedérmelos mi mamá y mi papá;
No pediría dinero ni cosas compradas en tiendas.
Los mejores regalos que pediría son simplemente Raíces y Alas.

Qué bonito, ¿verdad? Y para ti, ¿Qué símbolos o imágenes representan tus raíces y tus alas?

P.D.- ¡Enhorabuena Ana y Javi! Vosotros sois el ejemplo vivo de lo que significa tener raíces y alas. Os quiero muchísimo.

Seamos como árboles

Esta semana, aprovechando el buen tiempo, me he dado unos cuantos paseos, algunos sola y otros acompañada (¡gracias Helen!). Y en uno de esos paseos volví a ver este árbol que tanto me gusta, y que ya he fotografiado unas cuantas veces:

Photo of a big leafy tree in a green field, with a few other trees around and a blue sky as background

Curiosamente, un par de días después (en el sitio más inesperado, en un centro comercial) me topé con una cita que también iba de árboles:

Sé como un árbol, ten los pies en la tierra.
Conecta con tus raíces.
Pasa una nueva página.
Dóblate antes de romperte.
Disfruta de tu propia belleza, natural y única.
Sigue creciendo.

Joanne Raptis

¿Qué te parece? ¿Cuál es tu línea favorita?

Cada uno de estos pensamientos se merecería su propio artículo, y tal vez algún día me ponga a escribirlos, como también tengo pendiente desde hace años escribir un post con el título de raíces y alas. Pero por el momento, si te quedas con ganas de más, también puedes leer como ramas de un árbol.

Un truquito emocional

Una de las cosas que me encanta de mi trabajo es que me permite de vez en cuando dar una charla o taller sobre algún tema de desarrollo profesional, que luego acaba siendo también de desarrollo personal, porque ambos van inevitablemente de la mano.

Esta semana me ha tocado contribuir por segundo año consecutivo al programa de formación de los «interns» de mi empresa (algo parecido a los becarios en España), con una sesión interactiva sobre uno de mis temas favoritos: la inteligencia emocional.

De forma muy resumida, la inteligencia emocional se puede definir como la capacidad de:

  • Reconocer, comprender y gestionar nuestras propias emociones, y
  • Reconocer, comprender y relacionarnos con las emociones de los demás.

Igual os parece un poco raro que hablemos de emociones en un entorno profesional, pero es que resulta que nuestro «coeficiente emocional» (o EQ) a menudo es más importante que el coeficiente intelectual (o IQ), sobre todo en el trabajo.

¿Por qué? Porque al fin y al cabo, ante todo somos personas, somos seres humanos, y por mucho que nos parezca que el trabajo tiene que ver con tareas, procesos, sistemas, programas y demás (o lo que sea dependiendo de tu profesión), en el fondo todo tiene que ver con las personas, directa o indirectamente – compañeros, jefes, clientes, proveedores, usuarios, pacientes, o lo que toque según el caso. Siempre estamos tratando con personas, empezando por nosotros mismos.

La buena noticia es que la inteligencia emocional se puede entrenar, y que además nos beneficia por partida doble: en el terreno personal y en el profesional. Tanto en uno como en otro, cuanto mejor te comprendas tú y sepas comprender a los demás, mejor te va a ir en la vida. Así de simple.

En el episodio 7 de Reprograma tu vida ya vimos cómo funcionan en general las emociones, cuáles son las principales (las llamadas emociones universales) y el mensaje específico que nos transmite cada una. Hoy quiero compartir con vosotros una técnica muy útil para gestionarnos en esos momentos en los que aparece la emoción: el acrónimo STOP.

STOP traffic sign against a blurred countryside background

  • S de Stop – párate, ¡literalmente! Deja por un segundo lo que estabas haciendo.
  • T de Take a breath (o take a step back) – tómate un momento para respirar conscientemente. Inspira y espira.
  • O de Observe – observa. ¿Qué estás sintiendo justo aquí y ahora? ¿Cuál es esa emoción (pónle nombre), y qué te viene a decir? ¿Cuál es el mensaje?
  • P de Proceed – procede. Una vez recibido el mensaje, ¿qué quieres hacer con él? ¿Cómo quieres responder a esta situación?

Esta técnica nos ayuda a crear un poco de espacio entre la emoción, que es espontánea y no podemos controlar, y las acciones que siguen a esa emoción, que sí que podemos controlar, pero sólo si salimos del piloto automático para poder elegir más conscientemente. Es la gestión adecuada de las emociones lo que nos va a permitir responder a las situaciones en lugar de reaccionar a ellas, y así conseguir mejores resultados, para nosotros y para los demás.

Esta cita de Viktor Frankl lo explica de maravilla:

Entre estímulo y respuesta hay un espacio.
En ese espacio está nuestro poder para elegir nuestra respuesta.
En nuestra respuesta radica nuestro crecimiento y nuestra libertad.

Viktor Frankl

Decisiones

Esta semana me tocó tomar una decisión inesperada. Se me presentó un dilema durante el fin de semana, y estuve dándole vueltas y más vueltas al asunto, hasta que por fin el martes me decidí a actuar.

Y como bien me habían dicho (¡gracias Muriel!), en cuanto me decidí empecé a sentirme mucho mejor, a pesar de que la situación seguía (y sigue) siendo complicada. Al menos yo dejé de añadirle sufrimiento y estrés imaginándome lo que podía llegar a pasar, dudando si hacer o no hacer, y preguntándome si no me arrepentiría después.

Railroad tracks forking into several different ways forward

Buscando citas sobre este tema, me ha salido una de Theodore Roosevelt (autor también de una de mis citas favoritas de todos los tiempos) con la que estoy totalmente de acuerdo:

En cualquier momento de decisión, lo mejor es hacer lo correcto, luego lo incorrecto, y lo peor es no hacer nada.

Theodore Roosevelt

¿Cuántas veces en la vida nos quedamos atascados en la duda y la indecisión, paralizados por un eterno «y si…»? ¿Y qué nos aporta el seguir alimentando esos bucles de pensamiento? (volviendo al tema del overthinking que ya comentamos el otro día).

Por lo general, es mejor entrar en acción, aunque no tengamos todas las respuestas, aunque el resultado no salga perfecto; al menos habremos hecho lo que estaba en nuestra mano para avanzar hacia una solución.

Esto me recuerda a otra frase que me encanta y que desgraciadamente no sé de quién es; que el autor por favor me perdone por no mencionarle:

– Y tú, ¿Qué tomas para el dolor de cabeza?
– ¿Yo? ¡Decisiones!

Dichos irlandeses

¡Feliz día de San Patricio!

Wooden scrabble-like letters spelling "Happy St. Patrick's day" on a green background with decorative shamrocks

Hoy os traigo una selección tomada del amplio repertorio de refranes, dichos y bendiciones de la tradición irlandesa, algunos más conocidos que otros.

Para empezar, la bendición más típica:

Que el camino se alce para salir a tu encuentro.
Que el viento sople siempre a tus espaldas.
Que el sol cálido brille sobre tu cara,
La lluvia caiga suavemente en tus campos,
Y, hasta que nos volvamos a ver,
Que Dios te guarde en la palma de su mano.

Dado que Irlanda ha sido históricamente tan religiosa, no es de extrañar que Dios sea un tema recurrente, combinado con preciosas metáforas y una buena dosis de humor:

Que el Señor te guarde en su mano y nunca cierre demasiado el puño.

Si Dios te envía por un camino pedregoso, que te dé unos zapatos resistentes.

Dios es bueno, pero nunca te pongas a bailar en una barca.

Y siguiendo con las metáforas…

Cuando las llamas ardientes de vuestro amor se hayan consumido y sólo queden ascuas, ojalá encontréis que os habéis casado con vuestro mejor amigo.

Mientras bajas deslizándote por la barandilla de la vida, que no sobresalgan astillas hacia el lado que no es.

Ojalá nunca se oxiden las bisagras de nuestra amistad.

La amistad es otro gran tema al que los irlandeses dan mucho valor:

Ojalá tu casa siempre sea demasiado pequeña como para que quepan todos tus amigos.

Ojalá siempre encuentres tres bienvenidas en la vida.
En verano, en un jardín,
En invierno, al calor de un hogar,
Y a lo largo de todos tus años, en el corazón de tus amigos.

Luego hay otros dichos que me han encantado por su profunda sabiduría vestida de sencillez:

Ojalá consigas todos tus deseos menos uno, para que siempre tengas algo por lo que esforzarte.

Un brindis por el tipo que sonríe cuando la vida fluye como una canción.
Y otro por el que es capaz de sonreír cuando todo va de mal en peor.

Por muy alto que fuera tu abuelo, tú tienes que crecer por ti mismo.

Una ramita al crecer se endurece, y cuesta más retorcerla. Al principio, siempre se es débil.

Y mi frase favorita…

Yo me quejaba de no tener zapatos,
hasta que conocí a un hombre que no tenía pies.

Dicho irlandés

Bueno, espero que os hayan gustado estas frases, y que hayáis disfrutado del día más irlandés del año. Para terminar, aquí os dejo otras dos bendiciones de propina:

Que tengas siempre trabajo que poder hacer con tus manos.
Que en tus bolsillos siempre haya una moneda o dos.
Que el sol brille con fuerza por tu ventana.
Que tras la lluvia aparezca seguro el arcoiris.
Que siempre tengas cerca la mano de un amigo.
Y que Dios te llene el corazón de ánimo y alegría.

Ojalá tengas perspectiva para saber dónde has estado,
previsión para saber adónde vas,
y perspicacia para saber cuándo estás yendo demasiado lejos.